Noticias (Miscelanea)
Última actualización 01/05/2007@00:00:00 GMT+1
Durante el transcurso de Venatoria- Fitac tuvo lugar la “segunda” presentación del perdigón ecológico, un proyecto en el que participa Mutuasport, la Real Federación Española de Caza y la Universidad Complutense de Madrid, que se ha encargado de la investigación, liderada por el profesor Pérez Trujillo.
Decimos segunda presentación porque ya el año pasado, también en Venatoria, se presentó esta munición alternativa al plomo, aunque por aquellas fechas las investigaciones estaban empezando.
Ahora era distinto porque se presentaba la “primera fase de investigación” que había concluido “satisfactoriamente”. También se presentaba la creación de la sociedad Eco Global Shot con el objetivo de empezar a producir, industrialmente, estos perdigones para el segundo semestre de este año. La fábrica ya se estaba montando y en principio podría fabricar unos 3.000/3.500 kilos diarios de estos perdigones. Esta sociedad está participada por Mutuasport y la Federación.
Pérez Trujillo, como experto, fue el encargado de hablar de los nuevos perdigones. Y dijo maravillas: que tenían mejor plomeo; parecida densidad, penetración y deformación que los de plomo; que no dañaba a las escopetas de toda la vida y que su precio estaría en torno al 30 ó 40 por ciento por encima del perdigón de plomo.
Sin embargo, los presentes volvimos a irnos de allí sin saber realmente qué materiales se habían utilizado. Sí nos enteramos que la desconocida aleación no se consigue de la forma tradicional, o sea, fundiendo los metales y mezclándolos, sino echando a un metal fundido –que podría ser estaño– nanopartículas de otros. Para que se entienda, es como si echáramos un “cacao finísino” a un vaso de leche caliente. Lógicamente se han conseguido las patentes tanto de la aleación como del proceso de desarrollado para su obtención.
Pérez Trujillo se mostró muy cauto a la hora de revelar cualquiera de los materiales empleados, incluso no dejó que nadie se llevara ninguno de los perdigones que trajo de muestra, que por ciento eran durísimos, imposibles aplastar con los dientes, y no esféricos, aunque aseguraron que lo serían.
Esta dureza no cuadra con la deformidad que sufren los perdigones una vez disparados, pero insinuaron que era el calor de la combustión lo que hacía que los perdigones se “ablandaran” poco antes de impactar. Los allí presentes intuimos que entre los materiales elegidos están el estaño, el cobre, la plata, el bismuto y sin duda el hierro, porque otra de las ventajas de este perdigón es que se puede recoger con un imán.
Los perdigones se han probado con éxito en la caza de perdices y patos y ojalá pronto estés comercializados porque el acero tiene muchos inconvenientes.