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Armas, municiones y óptica

Última actualización 01/06/2004@00:00:00 GMT+1
La caza a rececho que se practica en España no exige el uso de armas que disparen cartuchos muy potentes, pero su desarrollo en lo que se refiere a caminatas, condiciones de luz y distancias de tiro puede llegar a ser muy diferente según se trate de abatir una especie de montaña o no. Y en cada caso será necesario utilizar el equipo de caza adecuado.
En este artículo no vamos a hablar de otro equipo que no se refiera a rifles, cartuchos y óptica, pero ya que ha salido a la palestra la palabra “equipo” vamos a comenzar diciendo que si bien casi todo el mundo comprende que para “subirse” al Mulhacén conviene llevar un calzado y ropa distinta a la que necesitaríamos para caminar por una dehesa del centro de España, no ocurre lo mismo con el tema de los rifles y sus accesorios para cazar en una determinada modalidad. Así es frecuente escuchar las preguntas “Qué rifle me puedo comprar que me sirva para todo” y, en segundo término”, cuando se aclara que no es buena idea utilizar un rifle para todo, “qué rifle puedo comprar para montear y cuál para recechar”. También es frecuente que los propietarios de un rifle semiautomático se pregunten si sirven para esta modalidad. Y si bien en montería es más fácil a rasgos generales aconsejar un tipo de arma, en rececho no lo es sin saber qué especie se va a recechar y dónde. Y es que la caza a rececho consiste en localizar, aproximarse y disparar con la intención de matar a una pieza de caza en su hábitat. Y claro, tratar de localizar un corzo en un bosque con unos prismáticos de montaña puede ser tan poco práctico como intentar escalar una montaña con un rifle adecuado para montear.

Pero como no es posible abordar el tema analizando la caza de cada una de las especies en sus hábitats, vamos a generalizar dentro de lo posible hablando del equipo en dos supuestos distintos: la caza en montaña y el rececho en cualquier otro escenario, salvo en bosques frondosos y, por último, el rececho en bosques cerrados.

Por supuesto en el artículo se presupone también que hablamos del equipo para un cazador que desea practicar esta modalidad con espíritu deportivo. El que debe elegir una persona que tendrá que caminar lo que haga falta hasta aproximarse lo que pueda al blanco y que disparará cuando juzgue que no es conveniente aproximarse más.

Decir también que no se considerará ningún otro tipo de rifle que no sea de repetición por cerrojo o monotiro. La razón que no aconseja el uso de otros modelos no es la falta de precisión –salvo que se trate de un express– ni el cartucho que disparan, salvo que su balística sea extremadamente pobre para tirar “largo” –.44 Mag., por ejemplo– sino que sus mecanismos de carga son ruidosos y son más pesados, lo que los convierte en inapropiados.

Rifles y cartuchos para montaña
En cuestión de calibres, y si sólo tuviéramos que guiarnos por la vitalidad de las especies, cualquiera española de montaña se podría cobrar en teoría con los siguientes cartuchos que se van a mencionar o con cualquier otro que no se mencione pero tenga características similares: con un disparo certero de .243 Winchester cargado con bala de 100 grains, hasta los 200 metros de distancia. No creo conveniente utilizar este magnífico calibre mucho más allá de los 200 metros en algunas de estas piezas porque ya la pérdida de energía se empieza a notar. Para batir esta distancia y hasta no mucho más allá de los 250 metros, es notablemente mejor la opción del .270 Winchester con bala de 130 grains. Si creemos que vamos a cazar sistemáticamente a distancias mayores de 250 metros, habrá que utilizar un cartucho de larga distancia. Hasta hace poco siempre había pensado que la mejor opción para España es el 7 mm. Remington Magnum con bala de 140-150 grains, pero hoy quizás sea mucho mejor la opción magnum corta, incluso en calibre .300. Es decir cualquier cartucho WSM –.270, 7 mm. ó .300 WSM– y los magnum cortos desarrollados por Remington –7 mm. SAUM ó .300 SAUM–, siempre que los dispare un rifle ligero. Pienso que es la mejor opción pues existen modelos de rifles magnum cortos en el mercado que son muy ligeros y más cortos, además de extraordinariamente precisos y tan potentes o más que un 7 mm. Remington Magnum.

Y es precisamente ésta cuestión, la ligereza del arma junto con unas características mínimas de diseño, la que deberá tenerse en cuenta a la hora de elegir rifle de cerrojo o monotiro de montaña. Independientemente del calibre del arma tendremos que elegir el modelo más ligero que permita apuntar a través del visor con la cara bien pegada a la culata y cuyos mecanismos de armado del sistema de percusión, cierre y seguridad sean lo más silenciosos posibles. En la caza a rececho no es aconsejable aunque cacemos solos en nuestra finca –sobre todo en montaña– ni tampoco el guarda nos lo permitirá, llevar el arma montada, lista para disparar, si no que esta operación la realizaremos junto antes de disparar y cualquier ruido metálico en el silencio de la montaña, puede poner en fuga la pieza y arruinar el esfuerzo realizado hasta entonces.

Otro punto a tener en cuenta es que posea mecanismo de disparo al pelo o un gatillo muy bien regulado. En caso contrario, será necesario que un armero retoque el disparador hasta dejarlo correctamente ajustado para evitar que demos un gatillazo y debido a la distancia erremos el tiro o lo coloquemos mal.

Ejemplos de excelentes marcas de rifles de cerrojo de origen europeo que fabrican modelos adecuados para cazar en montaña son Steyr Mannlicher, que además del modelo Mountain lanzó al mercado recientemente el modelo Steyr Ultra Light, Blaser, Sauer, Browning y Heym, por citar algunas. Diseños norteamericanos tampoco faltan: Winchester, Remington y Weatherby fabrican rifles extremadamente precisos y hacen modelos específicos que se comercializan en nuestro país, algunos en calibres estándar muy ligeros, caso de los modelos Remington 700 Titanium o Weatherby Mark V Ultra Lightweight, que sólo pesan 2,6 kilogramos.

Muchos de estos rifles, tanto de origen europeo como norteamericano, se ofertan con acabados sintéticos. Estos acabados pueden o no gustar más que la madera, pero lo cierto es que son extraordinariamente prácticos: las culatas o cajas son más resistentes a los golpes, no les afectan los cambios de temperatura ni la humedad, son muy agradables al tacto, etcétera. Además, a este acabado se añade normalmente otro mate que protege de la corrosión y no produce reflejos.

En rifles monotiro destacan también varias marcas, como Blaser, Heym y Krieghoff, que hacen rifles de un sólo tiro en varios calibres estándar y magnum y que poseen sistemas de carga y armado de los mecanismos muy silenciosos, siendo particularmente muy interesante el sistema tensor del mecanismo de disparo de los rifles Blaser –y que también emplea en los de cerrojo– y Krieghoff, que además permite portar el arma con un cartucho en la recámara.

Recechos en otros escenarios
En llanuras, dehesas, y no digamos en bosques cerrados, la caza presenta otras características muy diferentes a la de montaña. La vitalidad de éstas es distinta, a tal punto que el .243 Winchester, salvo en la caza del corzo en el que el calibre va que “ni pintado”, comienza a estar al límite de sus posibilidades, incluso si el disparo se hace a distancias más cortas. Por otro lado, el matorral puede ser que dificulte el tiro y las condiciones de luminosidad si cazamos en bosques totalmente cerrados, lo que nos obligará al uso de miras de gran calidad y muy luminosas y a elegir armas en las que puedan montarse estas miras. En estas condiciones el cartucho y para distancias no mayores de 200 metros, el mínimo a emplear sería el 7 mm.-08 Remington, mejor un 7 x 64 o un .270 Winchester y mucho mejor un .30-06, cargado con balas de punta aguda para cazar a rececho. Para todos estos calibres se ofrecen excelentes rifles muy manejables, tanto de marcas europeas como norteamericanas que reúnen todo lo necesario para esta caza: culata adecuada para apuntar con visor, disparador afinado y mecanismos silenciosos.

Igualmente, si el cazador considera que va a necesitar tirar más lejos, entonces una buena solución es elegir un rifle con las características indicadas que dispare un cartucho magnum corto, cualquiera de los mencionados antes, o el clásico 7 mm. Remington Magnum.

Calibres más potentes, aunque hay personas que los emplean tanto en montaña como en dehesas y bosques, no son necesarios para la caza española que se hace a rececho, ni convenientes, ya que las armas son demasiado voluminosas y poco manejables.
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