Última actualización 01/07/2004@00:00:00 GMT+1
La Real Federación Española de Caza –R.F.E.C.– celebró el pasado 4 de junio su Asamblea General anual en el hotel Foxá de Madrid. Al margen de los aspectos federativos, también se dio información de varios temas de interés general, como por ejemplo el estado de la vacuna del conejo. Para ello se contó con el representante de los laboratorios Syva, que son los nuevos encargados del estudio, después de los problemas ocurridos con el anterior laboratorio.
Luis Ignacio Pérez-Ordoyo coordinador del proyecto afirmó que se necesitarán dos años para que la vacuna vea la luz. Se estima que en el segundo año, aparte de las lógicas vacunaciones en campo, se desarrollarán pruebas con especies para ver posibles riesgos en otras especies. Entre las principales novedades destaca la cesión de un águila imperial para observar las posibles reacciones que pudieran tener este tipo de aves por la ingestión de conejos vacunados. También se está tratando de conseguir un lince ibérico, pero si esta medida no fuera posible, será la Agencia Europea del Medicamento la que dictamine que otro felino puede utilizarse para las pruebas. Ante las preguntas de los asistentes de este retraso, el presidente de la R.F.E.C. subrayó que el anterior laboratorio no realizó pruebas de inmunidad y que esta es una prueba básica. Pero también destacó que “no creo que hubiera engaño, hubo mucha ilusión y mucha precipitación. Ahora se harán todas las pruebas que sean necesarias, no queremos repetir males pasados”. Gutiérrez también destacó que “ahora tenemos a los ministerios apoyándonos no sólo moralmente sino también económicamente y por primera vez tenemos a todos los grupos conservacionistas serios apoyando la vacuna”.
De todas maneras, Pérez-Ordoyo quiso dejar claro que “no existe un cien por cien de posibilidades de que la vacuna salga adelante”, y ante posibles suspicacias afirmó que él no era farmacéutico sino veterinario y “el fin que quiero conseguir está claro”.
Otro de los asuntos mencionados en la asamblea fue el plumbismo. Existe una propuesta en la UE para que en 2006 se prohiba la utilización de la cartuchería de plomo en algunas modalidades cinegéticas y, por ello, la R. F. E. C. se puso en contacto con investigadores para tratar de buscar alguna munición que palie este problema y que no sean los ya conocidos de acero o tungsteno. El proyecto se ha encargado a Javier Pérez Trujillo, –colaborador de la N.A.S.A. y del Ministerio de Defensa y cuyo curriculum según el presidente “no cabría en esta mesa”–, a través de un acuerdo con la Universidad Complutense de Madrid. Se preveé que en breve presente un informe.
Con respecto a la polémica legislación sobre accidentes de tráfico por especies cinegéticas, se está luchando porque el Senado apruebe este año una ley que haga referencia a que el responsable de los daños durante la acción de caza, por ejemplo en día de montería, sea el coto, pero que no lo sea durante todo el año.
También hubo críticas en esta asamblea, como las referentes a la Oficina Nacional de la Caza. El presidente opina que en la ONC se han quedado algunos que utilizan la oficina “para su enriquecimiento, no personal pero sí de las empresas a las que representan. Nosotros tenemos que defender a la federación y a los cazadores y por ello hemos chocado”.
Según la Federación la ONC se ha presentado como competidor. José Luis Garrido, director de la Escuela de Caza opinó que deberían estar representados todos los perdiceros “no sólo Patxi Garmendia o Altube sino también los que venden doscientas mil perdices. Yo en las medidas que se tomen apoyaré a Andrés, pero creo que a este organismo le tenemos que pegar una vuelta”.
El mismo día pero por la noche la Federación celebró la Gran Gala de la Caza 2004, cuyos galardonados nombramos en las primeras páginas de esta sección.