Muchos cazadores han renunciado a cazar en las
comunidades que exigen el llamado examen del cazador
Última actualización 01/07/2004@00:00:00 GMT+1
Algunas de nuestras comunidades exigen un examen para conceder su licencia de caza. Esta prueba, que persigue una mayor formación del cazador de cara a la defensa del medio ambiente y
Hasta hace no muchos años aprender a cazar consistía en salir al campo acompañado de padres, hermanos o amigos veteranos en la práctica del arte venatorio, observarlos y seguir sus indicaciones y directrices, unas enseñanzas que habían pasado de generación en generación desde que el hombre existe. Hoy aprender a cazar consiste en encerrarse en un cuarto con luz de flexo, abrir un libro y memorizar todos los datos para demostrar posteriormente ante un test que conocemos las especies cazables y no cazables, la legislación, las armas que vamos a utilizar, etcétera. Y es que no corren buenos tiempos para los jóvenes que quieran ser cazadores. Si el hecho de transmitir unos valores y aficiones basadas en el contacto con la naturaleza se vuelve una tarea compleja en una sociedad urbanita, que desconoce y rehuye todo lo que huele a campo, es harto más difícil convencer a un joven de que cuando termine de estudiar como premio se ponga a preparar otro examen... para poder cazar.
Aparte del examen de armas, que también deberá realizar todo joven que decida patear el campo con la escopeta al hombro, el llamado examen del cazador es obligatorio para todos aquellos aficionados que quieran cazar en Asturias, Navarra, País Vasco, Extremadura y Andalucía, y sólo podrán eximirse de hacerlo aquellas personas que demuestren haber estado en posesión de una o varias licencias de caza antes de unas fechas concretas, requisitos que publicamos en un cuadro adjunto. Pero en términos generales podríamos afirmar que todas aquellas personas que no hayan cazado antes de 1996, necesitan presentarse. Hacer un examen ya echa para atrás, pero si además para realizarlo has de desplazarte hasta la propia región, incluso en días laborables, el asunto se complica. Los cazadores veteranos que decidan cazar en cualquiera de estas autonomías con examen lo tienen, a priori, más fácil, porque tan sólo deben justificar que cazaban en sus respectivas comunidades antes de las fechas puestas como tope. Y digo a priori porque demostrar esa veteranía es, a veces, casi imposible. ¿Quién guarda sus licencias caducadas de hace casi una década? Posiblemente nadie. ¿Y si pido un certificado a mi comunidad autónoma que diga que ya era cazador desde los años 80? No todo es tan fácil como puede parecer.
¿Cómo lo demuestro?
Las comunidades tienen una base informatizada donde figuran las licencias expedidas en los últimos años. El conflicto surge si se obtuvo la licencia con anterioridad a esas fechas. Normalmente no debería existir problema para realizar esta búsqueda e incluso en muchos sitios esta consulta manual de los archivos es gratuita, pero Jorge Bernad, abogado de la RFEC, estima que no hay por qué proporcionar unos datos a la administración que ella misma tiene. Sin embargo, Angel de Miguel Llanes, jefe del Servicio de Caza y Pesca de Asturias, afirma que por ley la administración sólo tiene que archivar datos de los últimos cinco años. Por tanto, si alguien que cazó en su día quiere retomar la actividad cinegética en una de las autonomías con examen y no ha guardado ninguna licencia, deberá presentarse a examen, al igual que todo aquel que no pueda justificar documentalmente que era cazador en las fechas exigidas por la autonomía en la que desee cazar. Otra posibilidad para demostrar que llevamos cazando muchos años es solicitar una certificación de la posesión del permiso de armas a la Guardia Civil.
Como para obtener el permiso es necesario poseer una licencia de caza, lógicamente esta certificación puede servir de sustituto siempre que se corresponda con los plazos y requisitos fijados en cada comunidad.
Preparando el examen
Tanto como si es cazador novel como si no ha podido justificar su veteranía y decide examinarse para poder cazar en esa autonomía con requisito de prueba, es mejor tener en cuenta una serie de consejos. En primer lugar debe saber que las comunidades han llegado a un acuerdo de homologación de las pruebas, de manera que aprobar este examen en cualquiera de las autonomías que lo exigen le valdrá para obtener las licencias en las demás. Sabiendo esto, aunque se quiera cazar en Extremadura, si vivimos en Santander nos vendrá mejor presentarnos en el País Vasco, por ejemplo, y con esta licencia, por el principio de reciprocidad, conseguiríamos la extremeña. Si los exámenes nos dan pánico existe otra posibilidad: presentarse a un curso que convalida el examen.
Esto es posible realizarlo tanto en Andalucía como en Extremadura, y no debe ser mala alternativa teniendo en cuenta que en la primera comunidad, en el año 2003, de 7.130 aprobados 6.872 fueron por curso y 258 por examen.En este curso se desarrollan 12 temas con un mínimo de 24 horas lectivas, que normalmente se imparten por la tarde, aunque Francisco Javier Maestre, del Departamento de Caza y Pesca de la Junta de Andalucía, reconoce que para la gente de fuera es complicado asistir a los cursos. Otro problema es que el temario de cada comunidad es diferente. Así que antes de aventurarse a comprar un manual en concreto es conveniente ponerse en contacto con la administración pertinente para asesorarse sobre el temario y libros recomendados.
Próximas comunidades con examen
La Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres establecía la necesidad de acreditar la aptitud y conocimientos para el ejercicio de la caza a través de un examen cuya superación habilitaría para obtener la licencia de caza.
Desde entonces, como ya hemos citado, han sido cinco las comunidades que han desarrollado dicho examen, aunque por consiguiente doce todavía no cuentan con él. Se crean por lo tanto situaciones que no benefician en nada al cazador y tampoco a los núcleos rurales, muchos de los cuales tienen en esta actividad uno de sus principales activos económicos. Es el caso de Extremadura y Andalucía, lugares a los que están dejando de asistir muchos aficionados contal de no tener que enfrentarse al engorroso trámite del examen. Una de las próximas comunidades que va a regular el examen del cazador es La Rioja. De hecho se prevé que antes de esta media veda se publique en el Boletín Oficial. En el Decreto 17/2004, de 27 de febrero, se aprueba el Reglamento de Caza donde se establece la necesidad de dicho examen y al igual que en otras comunidades se recogen muchas similitudes como el examen tipo test o la convocatoria dos veces al año de las pruebas. Eso sí, aquellas personas que hubieran obtenido la última licencia hace más de diez años también deberán presentar el certificado de aptitud. Pedro Matute, jefe del Área de Caza y Pesca de la Comunidad de La Rioja, adelanta que para conseguir la licencia sin necesidad de realizar las pruebas habría que presentar “cualquier licencia de antes del 11 de marzo de2004, fecha de publicación del Reglamento en el Boletín de la Rioja”.
Desde su punto de vista afirma que “si alguien de 55 años viene aquí a un rececho y tiene licencia es que es cazador de toda la vida”.Otra de las comunidades que establecerá el examen del cazador próximamente será la valenciana. La ley estará desarrollada en 2005 pero es posible que los valencianos hagan su primer examen ya entrado el año 2006, debido a los plazos legales que hay que dejar pasar. Una de las ideas que se tienen aquí sería la de incluir en la misma fecha tanto el examen del cazador como el de armas y así resolver el trámite en un solo día, aunque para ello tendría que llegarse a un acuerdo con el Ministerio del Interior, ya que la obtención del segundo depende de la Guardia Civil. Es por lo tanto sólo una idea que se tiene y que de llevarse a cabo podría abrir las puertas a otras comunidades y evitar pérdidas de tiempo al colectivo cazador.
Los valencianos a examen
De todas maneras lo que si tiene claro Juan Manuel Tero, jefe del Área de Caza y Pesca de la Comunidad Valenciana, es que “ya que los cazadores valencianos son los que más salen a cazar fuera vamos a poner las máximas facilidades a los aficionados que vengan a nuestra comunidad. Mi opinión sería que se concediera la licencia a todo aquel que demostrase haber cazado hasta la fecha y que el examen fuera para los nuevos cazadores”, afirmó. En Valencia también se piensa en la realización de cursos pero no como un sustituto del examen, sino como una parte más de las pruebas. De llevarse acabo esta comunidad contaría con un examen más un curso. De todas maneras habrá que esperar a que el reglamento vea la luz para observar cómo queda finalmente todo. Existe alguna idea para tener que evitar el trámite del examen a aquellas personas que puntualmente asistan a una comunidad a practicar la caza. Angel de Miguel Llanes ha pensado que los cazadores que acudan a Asturias a realizar un rececho, como van a estar acompañados de un guarda, no tendrían tanto problema en no conocer las reglas específicas de este Principado, ya que será la guardería la que en todo momento le asesore. La idea sería expedir una autorización especial, en los permisos llamados “de turismo”, es decir, para cazadores foráneos, que fuera válida por un periodo determinado. Pero nuevamente estamos ante sólo una idea. Así que por todo lo que hemos visto los cazadores tienen cada vez más trabas para desarrollar su afición y un ejemplo curioso es el del propio responsable de licencias de caza y pesca del País Vasco, Onésimo Fernández, que afirma: “al final he decidido colgar las armas. Hoy existen cien mil problemas a la hora de cazar, por ejemplo para renovar el permiso de armas, así que traspasé la escopeta a mi yerno”. El examen del cazador será probablemente con el tiempo requisito indispensable para poder obtener una licencia de caza, pero mientras tanto las diferentes leyes de las comunidades autónomas no crean más que agravios comparativos y situaciones de desesperanza debido a las complicaciones burocráticas y a los inevitables desplazamientos que han de realizar los cazadores de las regiones sin examen para obtenerlo. Tan sólo se me ocurre un último consejo, de ahora en adelante guarde todos los años una licencia. Nunca se sabe si nos podrá hacer falta en el futuro.