Rifle Remington 710 y visor Bushnell
3-9 x 40 con montaje desmontable
Última actualización 01/11/2004@00:00:00 GMT+1
Si necesita un rifle todoterreno que tire bien, no sea caro y pueda utilizarlo desde el primer momento que lo desembala, siga leyendo porque es muy posible que el modelo que evaluamos sea lo que busca.
Qué le parecería ir a la armería y por 700 euros llevarse a casa un rifle Remington de cerrojo de giro reducido provisto de un visor multipropósito tipo 3-9 x 40 con monturas desmontables? Pues por ese dinero puede adquirir el rifle Remington 710 con visor Bushnell con montaje desmontable –anillas y carril–tipo Weaver que hemos probado para hacer este artículo en calibre .30-06, aunque hoy también se comercializa en . 270 Win., 7 mm. Remington Magnum y .300 Winchester Magnum. Este tipo de monturas llevan un raíl que encaja en una ranura que lleva la base a la que se unen mediante unas mordazas que se cierran girando una pieza redonda. Es similar al sistema Warne, pero éste último emplea una palanca que facilita la operación de apretar o aflojar las monturas.
Conjunto rifle más visor
Lo importa y distribuye a nuestras armerías la firma Borchers, S.A. El rifle Remington 710 es un modelo reciente, pues fue presentado en 2001 en los calibres .30-06 y .270 Win., y pese a su nombre, no se puede considerar una evolución del modelo Remington 700, sino un nuevo diseño ya que cuenta con características que lo diferencian del modelo 700. Así, posee un cerrojo de giro reducido –a 60 grados– provisto de tres tetones en su cabeza. La cabeza del cerrojo, que envuelve el culote del cartucho y lleva incorporado el expulsor y el extractor, acerroja en la parte posterior del cañón y su la palanca, que está acodada para que quede despegada del costado del arma y se pueda empuñar con comodidad, termina en forma de bola.
La retenida del cerrojo está localizada el costado izquierdo del armazón, en el extremo opuesto de donde está el mando del seguro. Es una pieza en forma de lámina basculante que al levantarla y ponerla vertical permite que el cerrojo salga del armazón cuando se “abre” y se tira de él hacia atrás. Hay que tener cuidado cuando se coloca de nuevo el cerrojo de no olvidarnos de llevar a su posición de cierre la citada retenida porque en caso contrario, cuando intentemos cargar y deslicemos el cerrojo hacia atrás, lo sacaremos de su alojamiento. Además, para que el desplazamiento del cerrojo sea suave, las superficies metálicas internas del armazón en contacto con el cuerpo del cerrojo están recubiertas de material sintético especial teflonado a base de nylon y silicona que reduce la fricción y actúa como autolubricante.
Otra diferencia con el modelo 700 es su armazón, que es cerrado –tiene ventana de expulsión– en vez de abierto. Además, posee cargador metálico –la base lleva un recubrimiento sintético– de petaca extraíble con capacidad para albergar cuatro cartuchos y una caja –conjunto de culata y guardamanos– de material sintético de color gris azulado mate. La caja sintética tiene culata con gruesa cantonera de goma flexible de dos centímetros de color negro, carrillera y empuñadura de pistola. El guardamonte no es una pieza independiente, sino que forma parte de la caja. Culata y guardamanos carecen de “picados” antideslizantes, pero se empuña bien. Sí lleva enganches para las anillas de la correa portafusil.
El cañón, de color negro mate y de 22 pulgadas de longitud –56 centímetros– carece de miras, pero en la parte posterior del armazón lleva un carril Weaver sobre el que viene instalado, mediante monturas desmontables Weaver de una pulgada, un visor Bushnell Sharpshooter 3-9 x 40.
En el campo de tiro
Provisto de cartuchos Remington Scirocco de 180 grains, el rifle se probó a 50 y a 100 metros en una galería de tiro.
A 50 metros se puso en tiro, operación que no tardó en realizarse ya que a esa distancia tiraba unos 10 centímetros alto, pero centrado, por lo que, actuando convenientemente sobre el mando de regulación en deriva, quedó listo para la segunda fase de tiro rápido.
Los mandos del visor Bushnell que lleva el arma no se pueden regular fácilmente con los dedos, sino que hay que emplear una moneda o cualquier otro útil que encaje en la ranura que llevan los mandos de ajuste para poder girarlos. Con respecto a los que sí se pueden girar con las manos son más incómodos, pero igual de efectivos y no se pueden girar de forma involuntaria aunque estén las tapas de las torretas desenroscadas. Cada click corrige 1/4 de pulgada –0,7 centímetros, aproximadamente– a 100 yardas.
El retroceso del arma, que pesa unos 3,2 kilogramos sin visor, se nota poco. Esto unido al cerrojo de corto giro, hace que sea posible mantener una cadencia de tiro lo suficientemente elevada como para que el conjunto rifle más visor se pueda utilizar llegado el caso en batida, aunque siendo consciente de que la retícula que lleva –Multi-x, de rececho– no es la más indicada para este tipo de caza, aunque se puede utilizar.
En precisión el resultado fue satisfactorio como siempre es de esperar con un cañón Remington, fabricante que se caracteriza precisamente por la precisión de sus armas: con apoyo, tirando a 100 metros, el 10 se alcanzaba sin dificultad con el visor en 7 aumentos.
En definitiva, un conjunto multipropósito robusto y a un precio excepcional. Su calibre y cerrojo de corto giro lo hacen apto para cualquier modalidad de caza. De todos modos, gracias al sistema de base y monturas que emplea, quien desee adaptarlo mejor a la batida de caza sólo necesita adquirir una segunda mira con retícula para caza en movimiento. Podrá tener ambos visores regulados con dos cartuchos distintos y montar uno u otro visor según de la modalidad que desee practicar, rececho por ejemplo con el 3-9 x 40 con 150 grains, y batida con 180 y un visor extra tipo 1,5-4 x, un visor de punto rojo, etcétera. Sin duda, por precio y calidad, el Remington 710 es tentador.