Kangaroo Dog, Catahoula Leopard Dog y Boerboel
Colonos caninos
NO HAY DUDA DE QUE A TRAVÉS DE LA HISTORIA DE LAS RAZAS CANINAS PODEMOS PROFUNDIZAR EN EL CONOCIMIENTO
DE LA EVOLUCIÓN DE LA HUMANIDAD Y, EN MUCHOS CASOS, SU INFLUENCIA HA SIDO DETERMINANTE EN EL DEVENIR DE
UNA SOCIEDAD. ESTE ES EL CASO DEL KANGAROO DOG, PERRO AUSTRALIANO QUE ALTERÓ CLARAMENTE LA FORMA DE
VIDA TANTO DE LOS COLONOS BRITÁNICOS COMO DE LOS ABORÍGENES. FUENTE DE ALIMENTO GRACIAS A SUS APTITUDES
PARA LA CAZA, PASÓ PRONTO A SER EL PRINCIPAL MOTOR ECONÓMICO DE LA ACTUAL TASMANIA CUYOS HABITANTES SE
OLVIDARON DE LA AGRICULTURA Y LA GANADERÍA. POR SU PARTE, EL CATAHOULA LEOPARD DOG, PERRO OFICIAL DE
LUISIANA, TIENE SU ORIGEN EN LOS CANES QUE ACOMPAÑARON A LOS ESPAÑOLES EN SU CONQUISTA DEL NUEVO MUNDO.
DE PERSEGUIDORES DE LOS INDIOS AMERICANOS PASARON A SER SUS COLABORADORES Y HOY SON MUY APRECIADOS
TANTO POR CAZADORES COMO POR GANADEROS DEBIDO A LA OSADÍA CON LA SE CONDUCEN EN SU TRABAJO. Y, POR
ÚLTIMO, EL BOERBOEL, DESCENDIENTE DE LOS PERROS QUE VIAJARON A SUDÁFRICA PRIMERO CON LOS COLONOS
HOLANDESES, DESPUÉS CON ALEMANES Y FRANCESES Y, MÁS TARDE, CON LOS BRITÁNICOS. SU FORTALEZA ES UNO DE LOS
RASGOS MÁS CARACTERÍSTICOS DE UNA RAZA QUE FUE OBJETO DE UNA SELECCIÓN NATURAL BRUTAL Y SE HA
CONVERTIDO EN UN EXCELENTE PERRO DE GUARDA CAPAZ DE DAR LA VIDA POR SU FAMILIA HUMANA.
AUSTRALIA
Kangaroo Dog
La historia del Kangaroo Dog está estrechamente
ligada a la colonización de Australia por parte
de Gran Bretaña. El primer asentamiento
inglés en el Nuevo Mundo se produce en 1788.
Los colonos se encuentran con una tierra árida,
desnuda, en la que es difícil conseguir alimento y
dependen casi exclusivamente de las importaciones.
Pero cuando en 1803 establecen una colonia penal en
Van Diemen´s Land (actual Tasmania) la situación para
los que allí se establecieron fue radicalmente distinta.
Se trataba de una isla húmeda del tamaño de Irlanda,
con un clima templado, pastizales, bosques, ríos y
fértiles llanuras. La isla ofrece las mejores condiciones
para continuar con la tradición de pastoreo británica.
Ocurre que, aunque parezca mentira, Van Diemen
´s Land es uno de los pocos lugares del mundo en
los que el perro es desconocido; ni siquiera ha llegado
el dingo, perro salvaje australiano, dado que el alto nivel
del mar permanente mantenía aislados a los aborígenes.
Y lo más sorprendente es que, de todo lo que
llevaron consigo los colonos europeos, nada fue tan
importante como los perros que transformaron no sólo
a la sociedad aborigen sino también el modo de vida de
los británicos allí establecidos. Las ventajas geográficas
y la ausencia de depredadores facilitaban la aclimatación
del ganado y el funcionamiento de la agricultura.
De hecho, en 1817 Tasmania contaba con
200.000 ovejas -el doble que Nueva Gales del Sur- y
con tan buenos cultivos de trigo que abastecía a sus
vecinos colonos. Sin embargo, lo que dio forma al asentamiento
y cambió a los británicos no fue ni la agricultura
ni la ganadería sino el perro.
