Eduardo Coca VitaDibujo: Pablo Capote
No me puedo llamar cazador internacional, conque menos universal. Ni siquiera continental. Me han oído más de una vez que ni de acompañante he cazado fuera de España. Tiré un día al plato por distracción en Portugal y he recechado sobre la raya de Francia en Viñamala. Pero ni en países tan cercanos acosé nunca pieza alguna.
Si no hubiera sido por una fuga a Mallorca, me habría quedado en cazador «nacional ‘peninsular’». Pero, eso sí, por la zona hispana de Iberia he cazado bastante, y, aunque bien supone quien me conoce que no en exceso, lo suficiente para hacerlo por todas las CC. AA. interiores excepto Navarra. En más de cuarenta de nuestras provincias he practicado caza mayor, menor o ambas.