Cartuchos Weatherby Magnum .30-378
3 febrero, 2016 Trofeocaza . 3858 Visualizaciones

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Cartuchos Weatherby Magnum .30-378

Jaque a la distancia

Como muchos otros cartuchos Weatherby Magnum, el .30-378 es una munición de alta velocidad desarrollada por el norteamericano Roy Edward Weatherby que dispara balas del calibre .30 a velocidades que superan los 1.000 metros por segundo. Estas notas resumen las prestaciones de la cartuchería Weatherby Magnum y en particular las del calibre .30-378.

Aunque lleva relativamente poco años en el mercado, el .30-378 Weatherby Magnum no es un cartucho moderno. Su orígenes se remontan a 1959, año en el que, a petición del Ejército de Estados Unidos, Roy E. Weatherby creo esta munición utilizando vainas de su potentísimo .378 Weatherby Magnum con el cuello modificado para que aceptara proyectiles del calibre .30.

Es decir, originalmente era un cartucho artesanal (wildcat, como denominan los norteamericanos a las municiones no comerciales) que fue introducido décadas después en el mercado civil, pasando desde entonces a formar parte de la numerosa familia de cartuchos hiperveloces que la firma Weatherby comercializa actualmente.

Concretamente, el .30-378 fue presentado como el cartucho más rápido de calibre .30 en 1996 y comercializado a partir de este año como munición de tiro a larga distancia, si bien rápidamente cautivó a los cazadores norteamericanos interesados en cobrar con este calibre (tan “suyo” y por el que sienten pasión) a mayor distancia las mismas piezas o más grandes que las que se podían cazar con las demás municiones del calibre .30 que se comercializaban a finales del siglo XX.

Cartuchos Weatherby Magnum .30-378

La versión comercial del cartucho .30-378 Wby. Magnum es de 1996 pero su diseño original data de 1959.

 

RÁPIDO COMO EL RELÁMPAGO

Y no era para menos porque, con 180 grains de peso, una bala del .30-378 Weatherby Magnum desarrolla una velocidad inicial de unos 3.420 pies por segundo (1.042 metros por segundo), 170 pies por segundo más que el .300 Weatherby Magnum; 280 pies por segundo más rápido que el cartucho .300 Winchester Magnum y ¡720 pies por segundo! (unos 219 m/s) más rápido que el .30-06.

Además de balas de 180 grains, monta proyectiles comerciales de 165 grains con las que desarrolla una velocidad de 3.500 pies por segundo (1.067 m/s) y también supera en velocidad a los demás calibres .30. Así como proyectiles más pesados con los que las prestaciones del calibre .30-378 Weatherby destaca mucho más aún, sobre todo si se recarga el cartucho, pues no hay que olvidar que la recarga es una herramienta muy valorada por muchos cazadores y tiradores, especialmente por los norteamericanos.

El hecho de que con balas pesadas destaque aún más, se debe lógicamente a la gran capacidad que tienen las vainas del .378 Weatherby Magnum, que es mucho mayor que las que usan los demás cartuchos mencionados, lo que les impide que puedan cargar balas más pesadas de 200-220 grains porque la carga de pólvora que entra en la vaina es muy reducida (y además la presión en recámara puede aumentar peligrosamente).

Así, por poner unos ejemplos extremos, un .30-378 Weatherby recargado con bala de 250 grains desarrolla una velocidad muy similar a la inicial del .300 Winchester Magnum con bala de 180 grains: 2.954 pies por segundo (900 metros por segundo), mientras que el .30-06 recargado con bala de 250 grains no supera los 2.100 pies por segundo (640 m/s).

INSUPERABLE A GRANDES DISTANCIAS

Por todo lo expuesto, no debe extrañarnos el gran interés que despertó esta munición Weatherby en las personas que practicaban el tiro o la caza a grandes cuando por fin se comercializó en 1996 porque, gracias a su alta velocidad y a la posibilidad de cargarla con balas más pesadas, es menos sensible a la desviación del viento y llega más rápido al blanco.

O dicho de otra manera, a grandes distancias es más preciso que los demás calibres .30 cuando se usa para tiro. Y en caza, además de más preciso a grandes distancias, es más letal porque, al ser más rápido, la bala expande mejor (cede más energía) al impactar y también tarda menos en alcanzar la pieza, por lo que minimiza el riesgo de que falle el cazador si el animal se mueve después de haberle disparado.

Para que el lector se pueda hacer una idea más exacta de la importancia que tiene cazar a grandes distancias con un calibre tan veloz como el que tratamos, apuntaré que la bala BST de 180 grains del .30-378 Wby Mag. alcanza los 450 metros (casi 500 yardas) con una velocidad de unos 753 m/s a la que corresponde una energía remanente de 3.310 julios.

Además, a esta distancia la caída de la bala es de 50,8 cm. si ponemos a tiro el rifle a 300 yardas (unos 275 m). Sin embargo, la misma bala disparada en un .300 Win. Mag. llega a esa distancia con 579 m/s y 1.559 julios: ¡con menos de la mitad de energía el .30-378 Wby. Mag.! y por tanto con muchas menos posibilidades de que la bala expanda y la caída es casi de un metro.

¿Y A CORTA Y MEDIA DISTANCIA?

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Cartucho .378 Wby. Mag. comparado con un .30-378

Por supuesto, a distancias más cortas un cartucho tan rápido como el .30-378 Weatherby Magnum, y en general todos los calibres veloces, también desarrollan una energía mayor y son en teoría más letales, pero su uso no es necesario ni representa las mismas ventajas por varias razones:

 

En primer lugar porque para que consigan disparar balas a tanta velocidad es necesario utilizar cañones largos y, en muchos casos también, al empleo de frenos de boca para compensar su fuerte retroceso que originan, incluso cuando se disparan en armas más pesadas.

 

En segundo lugar porque hasta los 300 metros, usando cualquier rifle de calibre y peso de proyectil apropiado al tamaño de la pieza que queremos abatir cumple perfectamente su función.

 

Sin embargo, es a partir de esta distancia y sobre todo cuando se necesita cazar a más de 400 metros cuando es realmente necesario utilizar las municiones más veloces para conseguir que expandan correctamente los proyectiles y poder beneficiarnos de la mayor precisión y de su menor caída.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que cuando se utilizan calibres muy veloces a corta distancia puede suceder que la bala expanda más de lo necesario y no penetre lo suficiente porque literalmente se desintegra durante el choque, razón por lo que cuando se utilizan a escasa distancia conviene hacerlo con balas más pesadas o más duras que las comerciales.

Ni que decir tiene que este efecto de sobre-expansión puede producirse también con cualquier otra munición, incluso con las de velocidad estándar, si disparamos muy cerca una bala más ligera de lo recomendable a un animal de caza mayor.

Por ejemplo, utilizando una bala muy blanda y de peso inferior a 150 grains con un .30-06 o de este peso con un .300 Win. Magnum, etc, pero lógicamente es mucho más probable que se produzca utilizando municiones más veloces.

Juan Francisco París

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