Cómo ser eficaz con el primer disparo
11 octubre, 2017 Trofeocaza . 1920 Visualizaciones

Reportajes armas y municiones

Cómo ser eficaz con el primer disparo

Plus, Express y Teilmantel

Todo lo que no se consiga con el primer disparo dif√≠cilmente se arreglar√° con los siguientes‚Ķ¬†Las variaciones del punto de impacto de la bala al calentarse el ca√Ī√≥n pueden ser mayores de lo que se piensa. Seg√ļn el autor, un centrado al primer disparo, es decir, con el ca√Ī√≥n fr√≠o, nos ahorrar√° muchos fallos, sobre todo a blancos peque√Īos como un zorro.

Hablando con un amigo, por el que siento una enorme admiraci√≥n y con el que disfruto de su amistad siempre que tengo ocasi√≥n de ello, aprovech√© para preguntarle c√≥mo era posible abatir un elefante con un 7 mm al estilo del legendario… La respuesta fue simple y contundente: ¬ęD√°ndole en el coraz√≥n¬Ľ.

No cabe duda de que un 7 mm no es calibre para la caza del paquidermo, pero a partir de esta pregunta la conversación derivó hacia las armas y su uso. Mi amigo es un fiel creyente de la eficacia del primer disparo, opinión que en mi humilde bagaje cinegético comparto totalmente.

Admitíamos ambos que el primer disparo es el que mata, y todos los demás que puedan venir a continuación difícilmente podrán arreglar lo que el primero no haya conseguido; o como digo: el primero es el que mata y el segundo, en caso de producirse, debe servir solo para rematar y evitar sufrimientos al animal y situaciones comprometidas al cazador.

Mi experiencia en este tema surgió hace un par de temporadas a raíz del uso de uno de mis rifles, en concreto el 30.06 que venía utilizando mayormente en esperas y ganchos para el jabalí. Como, además de cazar, me gusta disparar y conocer mis armas, tengo por costumbre montar yo mismo los visores y centrarlos.

Eficacia-del-primer-disparo-corazon

Aquí se aprecia bien el orificio de salida de un 243W en un tiro mortal a la zona del corazón y pulmones.

 

Pues bien, con el 30.06 no fall√© ning√ļn guarro en esperas; pero de vez en cuando, tiros aparentemente f√°ciles con los zorros daban con el animal huyendo a la carrera. Al comprobar el centrado del visor, observaba siempre que el primer disparo iba unos 15 cm o incluso m√°s por debajo del 0; el segundo disparo iba alto, y los sucesivos manten√≠an la altura aunque sin conseguir agrupaciones decentes, o al menos las que yo pretend√≠a.

Siempre sucedía lo mismo, el primer disparo iba bajo. Después de comprobar las monturas y el visor, y tener la certeza de que estaban bien, quedó claro que el culpable era el rifle, observando una cierta holgura entre la acción y la culata. Una vez solucionado el problema con un buen encame, las agrupaciones en la galería de tiro mejoraron muchísimo, llegando incluso a sub-MOA y, sobre todo, el primer disparo iba donde tenía que ir.

¬ŅPor qu√© entonces con los jabal√≠s no hab√≠a fallos? Muy sencillo, el lomo de un jabal√≠ es lo suficientemente ancho como para que el tiro diese en √©l aunque fuese bajo; en cambio con los zorros, de cuerpo mucho m√°s peque√Īo, esa diferencia hac√≠a que los tiros fuesen bajos no dando en el cuerpo y, en consecuencia, la raposa salvase el rabo.

Todo esto me llevó al firme convencimiento de que el primer disparo es el bueno, el que da por terminado el lance con éxito. En caza, y más en esperas donde acostumbro a estar solo, cuando abato un jabalí no me la juego y procuro evitar cualquier problema que pueda sobrevenir por un exceso de confianza. Si veo que el animal se mueve más de la cuenta un segundo disparo sirve para rematarlo y acabar con su sufrimiento, a la par de evitar un arriesgado pisteo nocturno nada aconsejable para el cazador.

CENTRANDO EL PRIMER DISPARO

A diferencia de las armas para tiro de precisi√≥n en galer√≠a, con aparatosas culatas anat√≥micas y gruesos ca√Īones pesados que tardan en calentarse tras los disparos, las armas de caza son mucho m√°s livianas y los ca√Īones tienden a calentarse a los pocos tiros, provocando variaciones que, en algunos casos, pueden ser considerables, m√°s a√ļn si entre nuestras pretensiones est√° el cazar especies de poco porte o a distancias considerables.

En competici√≥n los tiradores deben disparar un n√ļmero de tiros en un tiempo determinado, por lo que acostumbran a calentar el ca√Ī√≥n disparando sin dejarlo enfriar.

En caza, lo m√°s normal, salvo alguna excepci√≥n en monter√≠as y batidas, es disparar un solo tiro, o a lo sumo dos. Eso me llev√≥ a la conclusi√≥n de que, para obtener la m√°xima precisi√≥n posible a la hora de centrar un visor en un rifle, lo m√°s conveniente era efectuar todos los disparos en las mismas condiciones. Lograr que estas condiciones sean siempre las mismas no es complicado, lo √ļnico que se requiere es tiempo y paciencia.

Tanto si el visor ya est√° centrado como si no lo est√°, efect√ļo siempre los disparos con el ca√Ī√≥n fr√≠o y limpio. Tras cada disparo dejo enfriar el ca√Ī√≥n, cosa que seg√ļn la √©poca del a√Īo y la temperatura ambiente puede variar, pero que en general se consigue despu√©s de 10 o 15 minutos.

El calibre y el grosor del ca√Ī√≥n tambi√©n influyen en el tiempo que tarda este en enfriarse; un rifle 243 W enfriar√° por l√≥gica antes que un 30.06 a igualdad de grosor de ca√Ī√≥n.

Una vez fr√≠o lo limpio siempre de la misma forma, pasando primero un trapito con disolvente de cobre y p√≥lvora y despu√©s una grata de bronce 10 veces, y luego paso varios trapitos para quitar la suciedad hasta conseguir que salgan limpios. En todo este proceso, muy simple, nunca pongo aceite y procuro que el √°nima del ca√Ī√≥n est√© lo m√°s seca posible. De esta forma todos los disparos se hacen con el arma en las mismas condiciones; los posibles fallos, de haberlos, estar√°n en el tirador o en el apoyo.

Procuro que el apoyo sea lo m√°s estable posible. Por lo general, con una torreta delantera y un saco trasero se logra un asiento firme del rifle. Por norma nunca apoyo el rifle en el ca√Ī√≥n, siempre por el guardamanos y lo m√°s lejos posible de su extremo junto al ca√Ī√≥n, en el que este debe quedar libre para que en el momento del disparo vibre con total libertad. De nada nos servir√° tener un rifle con ca√Ī√≥n flotante si luego lo apoyamos en √©l.

Un buen asiento del rifle para centrar el visor es fundamental y evitar imprecisiones en el disparo. Con una torreta delantera (en este caso hecha con un gato de coche y un saquete de arena) y un saco trasero es suficiente para centrar un rifle de caza.

 

Por √ļltimo, disparo con la mano izquierda (en mi caso porque soy diestro) sujetando el rifle por el guardamanos. Hay quien aconseja disparar con la mano izquierda junto al saco trasero, de hecho yo mismo lo he venido haciendo hasta que pens√© que la forma de tirar en galer√≠a debe ser lo m√°s parecida posible a como lo hacemos en acci√≥n de caza, as√≠ que cambi√© y vi c√≥mo los resultados mejoraban.

Los resultados obtenidos de esta forma, centrando al primer disparo, han sido hasta la fecha muy satisfactorios en los tres rifles que poseo, de calibres 243W, 30.06 y 7 mmRM, usando en todos ellos munici√≥n comercial. Con independencia del punto de centrado, bien al 0 o a 4-6 cm por encima del 0, seg√ļn queramos dejar centrado el visor a 100 o a 200 m las agrupaciones, que a la hora de la verdad valoro tanto o m√°s que el punto de impacto, han sido excelentes con dispersiones por debajo del MOA a 100 metros, o lo que es lo mismo por debajo de los 3 cm (2,9 cm valor real del MOA a 100 metros) entre los centros de los impactos.

Terminado el centrado al primer disparo podemos efectuar una serie de tiros seguidos sin dejar enfriar el ca√Ī√≥n para comprobar y conocer el comportamiento del rifle. Es probable que los primeros disparos agrupen bien y a partir de uno comiencen a elevarse como consecuencia del calentamiento del ca√Ī√≥n. Conocer el comportamiento del equipo que llevemos es fundamental para sacar de √©l todo el provecho posible.

Hay que advertir que a un rifle le puede ir mejor una munición que otra, pero eso es harina de otro costal y no voy a entrar ahora en ello.

Una vez hecho el centrado podemos acudir a una tabla bal√≠stica (los principales fabricantes de munici√≥n disponen de ellas en sus webs) para calcular la tabla bal√≠stica de nuestra munici√≥n a la distancia de centrado y con los par√°metros de nuestro rifle, visor y munici√≥n. Seg√ļn las tablas podemos encontrarnos con peque√Īas variaciones que en ning√ļn caso van a ser significativas, pues, aunque parezca demasiada teor√≠a, lo que pretendemos con ello es saber aproximadamente cu√°l va a ser el comportamiento de nuestra munici√≥n a diferentes distancias seg√ļn el centrado que hayamos hecho.

Y AHORA CAZANDO………

Vale, hasta aquí toda la teoría… Algunos pensarán que todo lo expuesto es demasiado complicado y que no hace falta tanta historia… Bueno, cada cual es libre de pensar lo que quiera, pero los resultados en la práctica, si nos decidimos a probar, pueden hacernos cambiar de idea.

Eficacia-del-primer-disparo-zorro

En un animal peque√Īo como un zorro, y m√°s si se les dispara de noche en espera, es cuando m√°s se aprecia un buen centrado.

Cuando en una espera nos entra un jabalí, apuntamos al codillo, disparamos, y el animal cae fulminado nos llevamos la correspondiente alegría y satisfacción. Pensamos que el rifle está perfecto y que todo va bien. Pero cuando en vez de un jabalí es una zorra la que entra y dudamos en dispararle o no, hasta que la descarada se sienta y ante la aparente burla decidimos tirar, lo hacemos y sale corriendo más viva que nunca, pensamos qué ha pasado para haber fallado un tiro en apariencia tan sencillo.

Lo que ha pasado es que el cuerpo del zorro no es como el del jabal√≠, es mucho m√°s peque√Īo y el tiro se ha salido de √©l. Si al centrar el rifle conseguimos saber d√≥nde impactan nuestros tiros y qu√© agrupaci√≥n hacen tendremos muchas m√°s posibilidades de acertar un tiro a un animal peque√Īo o a otro lejano.

La clave de todo est√° en lograr agrupaciones lo m√°s peque√Īas posibles. Esto es lo que mi amigo Jean Pierre Menu en su libro Dominar la caza con rifle llama el ¬ęc√≠rculo mortal¬Ľ y que no es m√°s que la agrupaci√≥n lograda al centrar un visor en un rifle.

Un c√≠rculo mortal de 10 cm puede ser perfectamente v√°lido para un jabal√≠ o un venado a 100 metros, pero ser√° excesivo para un animal m√°s peque√Īo como un zorro, y quiz√°s muy ajustado para un corzo a la misma distancia.

El centrado al primer disparo nos permitir√° lograr agrupaciones m√°s compactas o, dicho de otra forma, ¬ęc√≠rculos mortales¬Ľ m√°s peque√Īos. En la medida de lo posible hemos de procurar que el tiro impacte donde deseamos, y que la agrupaci√≥n ‚Äď¬ęc√≠rculo mortal¬Ľ‚Äď sea la menor posible.

En caza hay dos clases de tiros: los sencillos y los complicados.

Los tiros sencillos son para m√≠ los que se efect√ļan con buenas condiciones de luz, una distancia media y a un animal en reposo. Son los disparos que en principio no deben fallarse, pero a los que en caso de errar no encontramos explicaci√≥n. Un gatillazo, el animal que se ha movido en el √ļltimo instante, la munici√≥n‚Ķ; pero muchas veces el motivo es el desconocimiento del arma y un mal centrado o la man√≠a de tirar al bulto como si de una escopeta del 12 y perdig√≥n se tratara.

Los tiros complicados, aquellos que se efect√ļan con poca luz, los que en una espera nos obligan a dar la linterna y disparar r√°pido por no saber cu√°l va a ser la reacci√≥n del guarro, los que se hacen a distancias largas y con animales a la carrera‚Ķ Estos son los que siempre que se fallan encuentran explicaci√≥n, pero los que cuando se aciertan achacamos a la suerte. Mi padre sol√≠a decir que ¬ęlos tontos al saber lo llaman suerte¬Ľ; recuerdo mucho esta frase y procuro que la suerte sea un factor al que pocas veces tenga que recurrir.

Roberto Coll Alcalde

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