Controladores con arco de especies silvestres de Madrid
22 enero, 2018 Trofeocaza . 1909 Visualizaciones

Reportajes caza con arco

Controladores con arco de especies silvestres de Madrid

Una iniciativa ensalzada por la prensa europea

Dadas las circunstancias y como coordinador en España de la Federación Europea de Caza con Arco (EBF) que, aparte de estar conformada por todas las naciones de la UE, también está integrada en la Federación de Asociaciones de Cazadores Europeos (FACE), se me ha solicitado comentar la difusión que ha hecho la prensa europea no especializada y la televisión austriaca acerca de lo que acontece en Madrid, desde hace ya seis años, con respecto a los jabalíes urbanos y del Servicio de Controladores con Arco de Especies Silvestres que rige y controla la Federación Madrileña de Caza (SCAES-FMC).

En su momento, y poco después de que El Confidencial y El Mundo difundiesen el asunto en nuestra nación hace ya algunos meses, fue la entidad France Press la que ofreció a todos los periódicos europeos e internacionales la, para ellos, novedosa noticia de que en Madrid se aplicaba la alternativa de los controles selectivos con arco de jabalíes existentes en zonas periurbanas, urbanas e intraurbanas; y otro tanto lo hizo la televisión nacional antes citada.

Dado lo acontecido, que en general ha sido y continúa siendo muy positivo hasta el punto de que ya se desean crear otros SCAES en algunas naciones europeas, creo oportuno aclarar ciertos conceptos que seguramente serán bienvenidos por la gran mayoría de quienes cazan.

Además, quien desconozca qué es el SCAES-FMC y lo que hace en nuestra comunidad autónoma a demanda de quien necesita su cooperación tras demostrar que tiene conflictos con los jabalíes y obtener la legal autorización de la Consejería del Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid para solicitar su ayuda, podrá recibir una adecuada información solicitándola al Gabinete de Prensa de dicha Consejería, pues esa entidad es quien dirige todo lo que puede o debe hacer el grupo de especialistas del SCAES-FMC, que han llegado a serlo tras cumplir con todos los condicionantes preexigidos y aprobar todas las pruebas de Arquería de Caza que se anunciaron previamente y en convocatoria pública, tal y como lo exige la ley que atañe a la creación de este tipo de colectivos.

Matizado esto, lo que más sorprendió a los periodistas implicados en la difusión del SCAES-FMC a nivel europeo e internacional fue conocer que la caza con arco urbana se inicia a finales de los setenta en las ciudades más relevantes de California; que esta opción de control de especies silvestres, alóctonas o asilvestradas se viene aplicando desde entonces en muchísimas ciudades, pueblos y entornos ambientales con similares problemas; que lo que acontece en Madrid es otro ejemplo más, aunque sí el primer caso que se ha desarrollado en la Unión Europea; que los cooperantes desarrollan su cometido altruistamente; que todas sus actividades se respaldan legislativamente con regulaciones diferentes a las que tienen que ver con la caza recreativa; y que todos tienen muy claro su rol como descastadores selectivos dejando a un lado su faceta de cazadores con arco recreacionales, pues su principal cometido es, a modo de eficiente y necesaria cirugía ambiental, amedrentar al máximo y a base de sus constatables y muy numerosos descastes selectivos con arco las piaras de jabalíes y los especímenes solitarios que existen en los municipios de Madrid, que solicitan reiteradamente su cooperación tras comprobar los muy buenos resultados que han obtenido desde que cuentan con ellos.

Así pues, que nadie conciba que esto tiene que ver con venturosos y alardeables lances de caza, pues el concepto de los ‘trofeos’ no existe y todos los ejemplares descastados se entregan enteros a la Administración.

Y como el conflicto de los jabalíes urbanos es y cada vez está siendo más grave, no ya a nivel español –con los acuciantes ejemplos de Madrid, Barcelona, Málaga y, sobre todo, Oviedo– sino que nuestros serios problemas ambientales, económicos y sociales son menores en comparación con los que acontecen en Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Hungría, Italia o Rumanía y las respectivas Consejerias ambientales europeas están cada vez más preocupadas por lo que está pasando, sus responsables han consultado a quienes ya llevan más tiempo bregando con conflictos similares, es decir, las entidades similares de Estados Unidos y Canadá; y, entre otras opciones, ya están requiriendo y bien usando a los cazadores con armas de fuego –cuando y donde es conveniente– y a los cazadores con arco donde y cuando no se pueden disparar armas de fuego.

Arco-Madrid timeEs decir, que últimamente y a efectos mediáticos, los colectivos de cazadores comienzan a ser difundidos y redignificados ante las respectivas opiniones públicas reconociéndose su labor cinegético-ambiental. Y como ejemplos expongo:

La portada del Times de finales de 2013, anunciando un extenso artículo que explicaba a la ciudadanía qué era la caza y cómo estaban colaborando los cazadores para paliar sus plagas de ciervos de cola blanca; y, como caso vigente, lo que acontece en Japón, donde su Ministerio de Medio Ambiente y Agricultura ahora está propagando que la CAZA ES ANUAL Y AMBIENTALMENTE NECESARIA dados los hiperexcesos de jabalíes y ciervos sitka que asolan sus entornos urbanos y agrarios.

Y ya generalizando, es una realidad que donde no se puede contar con una predación natural tan eficiente como para poder mantener anualmente equilibradas las poblaciones de especies predables –opción que las sociedades evolucionadas no están dispuestas a consentir–, la caza –si es ambientalmente necesaria– es permitida y fomentada por las Consejerías año tras año; y con vistas a lograr una mejor aceptación y comprensión ciudadana no cazadora, ahora ya se explica en esas naciones que la caza, como herramienta de ineludible gestión y control ambiental anual, es necesaria y ello conlleva consecuentes requerimientos y solicitudes a los cazadores para que brinden su cooperación, llegándose incluso a premiarla económicamente, como es el caso de algunos condados estadounidenses en los que, cada vez que un cazador llega a una estación de control y entrega un ciervo de cola blanca, se le premia con 120 dólares por su esfuerzo, independientemente de que lo haya cazado con rifle –donde y cuando haya debido y podido hacerlo– o con arco, en zonas normalmente muy urbanizadas o en santuarios ambientales –donde y cuando no se pueden emplear armas de fuego–.

Por todo ello creo poder expresar que poco a poco, y gracias a estas explicaciones en medios que no están especializados en la caza, la gente no cazadora comienza a vislumbrar que los extremos son nocivos y que las y los cazadores que se merecen ese título son necesarios donde y cuando es adecuada su colaboración ambiental y conservacionista.

Así pues, ahora ya se trata de aumentar al máximo nuestra incipiente credibilidad social; y, por lo que se puede constatar, la prensa, la radio y la televisión no especializadas comienzan a difundirla.

Javier Sintes Pelaz

Coordinador de la EBF en España

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