¿Cómo rastrear y cobrar Corzos heridos?
19 marzo, 2017 Trofeocaza . 4988 Visualizaciones

Caza mayor nacional

¿Cómo rastrear y cobrar Corzos heridos?

Si no disponemos de un apoyo estable, sobre todo al realizar disparos a grandes distancias, y en general cuando por las causas que sean no colocamos bien el proyectil, no lograremos abatir limpiamente el corzo y será necesario pistearlo para poder cobrarlo, lo que no resulta nada fácil. Seguro que le habrá pasado alguna vez como también le aseguramos que si lee atentamente este artículo de Pablo Capote le será más fácil encontrar su trofeo la próxima vez que tenga que rastrearlo

TRAS EL DISPARO

Lo más recomendable es siempre contar con la ayuda de un perro de sangre, algo que es obligatorio en algunos países para salir a recechar. Si no se dispone de ayuda canina, al cazador no le queda otra opción que interpretar los rastros disponibles para seguir al animal herido.

Tras el disparo a un corzo, su reacción puede dar pistas al cazador de si ha resultado herido y, en caso afirmativo, en qué parte de su anatomía ha impactado la bala.

Lo primero que conviene hacer es marcar con referencias del terreno el punto donde lo hemos tirado, el último sitio donde lo hemos visto y el camino que ha recorrido entre esos dos puntos, para buscar indicios que ayuden al cazador a seguir su rastro.

LOS RASTROS

Las principales muestras que puede dejar un animal herido en su huida son: huellas, sangre, ramas rotas, contenido del tracto digestivo, huesos y pelo. La correcta interpretación de estas pistas y el seguimiento del rastro creado por ellas conducirán al cazador al cobro del corzo.

LA SANGRE

No encontrar sangre no es una prueba evidente de haber fallado el disparo, pero unas pequeñas gotas de sangre es prueba evidente de que el corzo está herido. Dependiendo de la cantidad y la naturaleza de estas muestras de sangre, el cazador puede valorar la gravedad de la herida y las posibilidades de cobrar el corzo.

Tipos de sangre

Dependiendo del color y la textura, de la sangre se pueden sacar algunas conclusiones y aventurar dónde se ha producido el impacto.

  • Sangre de color rojo brillante: El color rojo brillante indica que la sangre es fresca y presumiblemente arterial, lo que aumenta las posibilidades de que el corzo esté herido de gravedad y, por consiguiente, las posibilidades de cobrarlo son mayores.
  • Sangre espumosa de color rojo rosado: Este color y textura indican una procedencia pulmonar de la sangre, por lo que el cobro está casi asegurado. Es esta una muestra bastante clara y fácil de identificar.
  • Sangre de color rojo oscuro: En teoría indica una herida que afecta a zonas menos vitales de la anatomía del corzo, irrigadas por venas. Personalmente creo que apreciar esta diferencia de coloración es difícil. Lo que sí es más evidente es que a medida que envejece el rastro, la sangre se oscurece, más rápidamente con tiempo seco y caluroso.
Tipos-de-sangre

Tipos de Sangre del corzo herido: rojo brillante, espumosa de color rojo rosado o rojo oscuro

 

Es importante valorar la cantidad de sangre que pierde el corzo, ya que si se trata de una vena vital como la cava, es muy fácil que los coágulos producidos causen la muerte al animal. Aunque una importante pérdida de sangre tampoco implica necesariamente una herida mortal.

A TENER EN CUENTA

El analizar las reacciones al tiro, puede dar una idea al cazador de la gravedad de las heridas del corzo. Es muy frecuente tener la oportunidad de ver la carrera del corzo tras el disparo para poder analizar su comportamiento. También pensar que si de no estar herido tendríamos que haberlo visto seguir por algún escape. Si solo se ha visto seguir a la hembra también será significativo.

Tipos de manchas de sangre

Las distintas formas de las manchas de sangre también aportan información valiosa.

Es importante examinar, en primer lugar, la zona en la que se ha disparado al corzo. No siempre es así, pero la salida de la bala puede producir una mancha de sangre pulverizada de gotas finas que puede quedar impresa en las plantas que tenga el corzo detrás.

  • Sangre pulverizada: Otro efecto parecido, aunque de gotas más gordas y no ya en el lugar del impacto, se produce con una herida pulmonar, cuando, al expirar el corzo, el aire mezclado con sangre sale por el orificio producido por el proyectil. En este caso, el corzo no andará lejos.
  • Chorro Alargado: Un chorro alargado y continuo, indica que la herida ha afectado seriamente a alguna vena o arteria importante, incluso al corazón, que con el impulso de bombeo produce este efecto. Esta es una señal inequívoca de una herida mortal.
  • Charco: Un charco de sangre es señal de que el corzo se ha parado en ese punto. Si existen manchas de sangre restregada alrededor del charco, quiere decir que el corzo se ha encamado y ha vuelto a levantarse. En principio esto no tiene por qué implicar una herida mortal y habrá que buscar más pistas en los alrededores.
  • Sangre Restregada: Un charco de sangre es señal de que el corzo se ha parado en ese punto. Si existen manchas de sangre restregada alrededor del charco, quiere decir que el corzo se ha encamado y ha vuelto a levantarse. En principio esto no tiene por qué implicar una herida mortal y habrá que buscar más pistas en los alrededores.
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Tipos de manchas de sangre del corzo herido

La forma de las gotas 

La forma de las gotas sobre el suelo o las plantas, y la distancia entre estas, también pueden darnos información sobre la velocidad de huida del animal.

Gotas en forma circular con salpicaduras a su alrededor : implican que el corzo camina despacio o se ha parado. En este caso es frecuente que las gotas se acumulen en el mismo sitio.

A medida que la velocidad a la que se desplaza el corzo es mayor, la gota de sangre se va alargando, dejando una salpicadura en la dirección en que huye.

Si el corzo va corriendo, la gota y la estela de la salpicadura serán aún más alargadas.

QUERENCIAS DEL CORZO HERIDO

Lo más frecuente es que el corzo herido tienda a intentar escapar ladera abajo, ya que suele ser lo que menos esfuerzo le supone.

Por esta razón, es conveniente buscarlos en el curso de ríos o arroyos cercanos, o en el fondo de los valles.

Como siempre, ésta no es una regla fija y, por ejemplo, un corzo herido en las patas delanteras puede encontrarse más cómodo subiendo una ladera antes que bajando.
Otra querencia frecuente es que busque la espesura del monte.

Que tome otra querencia a la de la hembra, si es que va acompañado, es otro dato revelador de su estado.

La altura del tiro

Las manchas de sangre en la vegetación que el corzo encuentra en su trayectoria pueden dar idea al cazador de la altura de la herida, si esta se ha producido en una extremidad o en el tronco. En este segundo caso, otras pistas pueden ayudar a determinar si el tiro está en el tórax, el abdomen o en el jamón.La-altura-del-tiro

  1. Un tiro en el jamón no sangra mucho, a no ser que éste seccione la femoral, lo que provocará muy posiblemente que el corzo se desangre.
  2. Con un tiro en el abdomen es frecuente que, junto a la sangre, aparezcan restos del contenido del tracto digestivo.
  3. Con un tiro en el tórax, si éste ha afectado a los pulmones, que es lo más frecuente, la sangre será espumosa y de un color rojo rosado.
  4. Que las manchas estén bajas es indicativo de un tiro en las patas.

La sangre y las huellas

Cuando el rastro de sangre es visible a ambos lados de la huella es señal inequívoca de que la bala ha atravesado al animal. Como siempre, es conveniente buscar más indicios, como restos intestinales… para determinar el tipo de herida producida.

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Rastro de sangre a ambos lados de la huella

Un chorro intermitente de sangre es provocado por la sección de una vena o arteria importante, o por tener el tiro en el corazón. El bombeo de éste acabará por vaciar el sistema circulatorio y morirá rápidamente en un radio de unos 150 m a lo sumo.

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Chorro intermitente de sangre

La sangre alrededor de la pisada o pisadas con sangre apuntan a una herida en una extremidad. En este caso el cobro es incierto, aunque si el tiro ha afectado a una arteria como la femoral y la hemorragia es importante, lo más probable es que muera en poco tiempo. También es posible que la herida sea de más gravedad y que la sangre haya escurrido por la pata.

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Sangue alrededor de la pisada

UNA CUESTIÓN IMPORTANTE

El no encontrar ningún tipo de rastro no es indicativo de que el corzo no esté herido, incluso de gravedad, o muerto. Muchos se quedan en el campo por esta causa y siempre es aconsejable perder algo de tiempo en buscarlos. Todos recordamos corzos que creímos fallados, y con los años y la experiencia comprendemos, al reconstruir los hechos, que debimos buscarlos con más insistencia.

LA HUELLA

Un corzo herido en una pata marcará la huella del otro lado, en este caso la delantera izquierda, con más fuerza y abriendo las pezuñas más acusadamente que en las del par herido, al cargar más el peso en la pata sana.

En ocasiones la huella que deja el corzo con la pezuña de la pata herida es un raspón, provocado al arrastrar la pata. Otras veces, al no apoyarla, ni siquiera la marca, como en el caso de arriba.Huellas-corzo-2

Hay veces que el tiro inhabilita una pata del corzo dejándosela rígida y estirada; muy frecuentemente se trata de un tiro en la parte superior de esta pata, incluso en la paletilla, y puede ser mortal. En las huellas quedan impresas más patentemente las puntas de las pezuñas. Tambien puede hacer una marca parecida al arrancar bruscamente a correr, pero en este caso quedarán marcadas igual todas las pezuñas al comienzo de la carrera.

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LA VELOCIDAD

Si no se encuentra un rastro claro que indique el paso que lleva el corzo, si va al paso o corre, una sola huella puede dar información: si está cerrada es propia de un paso lento, mientras que si se presenta abierta o con marcas de resbalones, el paso que refleja es rápido.

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Huella de corzo cerrada, huella abierta y Huella de corzo con resbalón

 

RAMAS ROTAS 

Es raro que un corzo en plenas facultades rompa el monte tronchando ramas a su paso. El encontrar ramas rotas en el rastro es señal de una carrera alocada propia de un corzo herido.

CONTENIDO ESTOMACAL

Encontrar la característica pasta de color verde, lo que se conoce como mondongo, es una señal inequívoca de haber empanzado al animal. Estas heridas, aunque mortales, no tienen por qué ser fulminantes, y el corzo puede alejarse bastante, dificultando su cobro.

RESTOS DE CARNE

Hallar en el tiro restos de carne sin sangre no suele ser buena señal. Muy frecuentemente corresponde a tiros que no han alcanzado zonas vitales y que han impactado, o simplemente rozado, un jamón u otra parte de las extremidades.

HUESOS

En ocasiones estos trozos de carne van acompañados de hueso, generalmente de caña, indicio de que se ha alcanzado al animal en una pata.

PELO

Encontrar solo pelo no aporta demasiada información, ya que puede ser que el corzo esté herido de gravedad o simplemente sea un raspón. El tipo de pelo sí puede identificarse. Éste, en concreto, es de la zona de la cruz. El del vientre es más claro, casi blanco.

Corzos-buitres

Como última opción los buitres pueden ayudarnos a localizar el corzo

Como última opción, en el caso de no encontrar un corzo que creemos muerto, podemos apostarnos en un lugar con buena visibilidad y esperar a que los buitres localicen el cadáver… No tardarán en hacerlo, y uno tras otro se lanzarán en una espiral vertical hacia el punto exacto donde se encuentra el corzo. Al acercarnos también es conveniente marcar el punto de donde van saliendo.

Pablo Capote

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