Corzos en la alta monta帽a leonesa
15 marzo, 2017 Trofeocaza .

Caza mayor nacional

Corzos en la alta monta帽a leonesa

Una experiencia 煤nica

隆Espectacular!. Es el calificativo que mejor define la aventura corcera que el autor de esta cr贸nica vivi贸 en tierras leonesas. Pese a las inclemencias meteorol贸gicas, y tras unas primeras salidas infructuosas y un par de corzos fallados, logr贸 abatir el primero en la ma帽ana del mi茅rcoles. El segundo se hizo esperar鈥 隆hasta el viernes!

Un s谩bado comenz贸 esta inolvidable aventura corcera. Sin tiempo para reponer fuerzas despu茅s del largo viaje y con apenas tres horas de descanso, son贸 el despertador a las 5.20 horas. Raudo y veloz, me encamin茅 hacia el punto de encuentro a conocer a mis compa帽eros de caza durante los pr贸ximos d铆as. Tras las presentaciones, partimos hacia el coto, situado a unos 35 minutos en coche. All铆 nos esperaban el presidente de la Sociedad de Cazadores y el tesorero, alma mater de la cuadrilla.

Con los primeros rayos de sol, nos dividimos en dos grupos. Unos comenzamos a recechar por un lado, mientras el resto marcharon por otro camino para intentar localizar corzos. No tardamos en avistar algunos en el fondo de un valle, pero entre ellos no se encontraba ning煤n ejemplar tirable. Casi sin darnos cuenta, la ma帽ana se esfum贸 entre idas y venidas por los bellos parajes del coto. Sobre las 12.00 horas paramos a almorzar. Chorizos caseros de venado, jabal铆 y corzo ataviados con una buena bota de vino para amenizar el taco.

De especial recuerdo para m铆 fue este momento por el obsequio que recib铆: una navaja hecha a mano. Detallazo. Tras el taco, regresamos de nuevo al pueblo. Al llegar todo estaba preparado para el 鈥渕omento barbacoa鈥. Mi hermano hizo las veces de 鈥渃hef cocinillas鈥 mientras los dem谩s nos dedic谩bamos a cuidar nuestros est贸magos. Cerveza fresquita y comida 鈥渁 espuertas鈥. Lo menos indicado para tener que cazar por la tarde. Las horas vuelan y, cuando quiero darme cuenta, estamos de nuevo camino del cazadero.

Nos disponemos a realizar una espera en un prado en el que tienen localizado un buen macho que ha sido visto varias tardes a la misma hora. Aparecen varias corzas, pero del macho ni rastro. Eso s铆, fr铆o para dar y tomar. Es el primer aviso de que el tiempo va a cambiar. La alta monta帽a no perdona.

Corzos-de-alta-montana1驴DAR脥A LA CARA EL DOMINGO?

聽A la ma帽ana siguiente, de nuevo madrug贸n. Vamos a intentarlo en el mismo prado de la tarde anterior confiando en que el macho esta vez s铆 caree. Mala suerte, tampoco aparece y, dado que a煤n es temprano, nos movemos en busca de otros corzos. Sobre las 12.00 horas, localizamos un buen macho. Se encuentra sesteando en la parte alta de una ladera bastante pronunciada.

Decidimos esperar a que se levante por si al moverse se descuelga hacia la parte baja, ofreciendo un mejor blanco. No es as铆: la corza que lo acompa帽a se desplaza movi茅ndose de izquierda a derecha sin descender un s贸lo metro, haciendo que el macho la siga.

Despu茅s de una hora cobijados entre unos espinos, decidimos probar suerte. Se encuentra a 250 metros. Una distancia aceptable para el 30.06. Lo tengo metido en el visor y estoy bien apoyado. 隆Pummm! El corzo no acusa el tiro y se mete en el apret贸n de monte. 隆He fallado!

Instantes despu茅s, el corzo aparece de nuevo unos metros m谩s arriba, momento que aprovecho para disparar en dos ocasiones m谩s, pero tampoco toco pelo. 驴Ser谩 posible? 隆He vuelto a fallar! 鈥淟os dos 煤ltimos disparos se han ido dos metros por debajo鈥, me indican. A lo que respondo: 鈥溌o fastidies! Pues entonces el rifle no debe estar bien鈥. S铆, es el tipo de excusa empleada en estos casos, aunque, como pudimos comprobar m谩s tarde, efectivamente, los disparos se iban un poco altos.

La tarde transcurri贸 sin novedad. Algunas reses m谩s, pero ninguna de ellas que mereciese la pena.

EL LUNES Y EL MARTES…. 隆 MENUDA NEVADA!

El lunes por la ma帽ana me acompa帽a Martinho, persona 铆ntegra donde las haya y gran cazador. Estamos tratando de avistar alg煤n corzo cuando recibimos la llamada del presi. Acaba de localizar un macho cerca de donde nos encontramos. R谩pidamente, nos dirigimos hacia all铆, pero al llegar no conseguimos verlo.

Unos 200 metros m谩s arriba y de casualidad, localizamos un macho pastando en mitad de un prado. No parece malo y decidimos entrarle. Conseguimos ponernos a no m谩s de 100 metros, mediando entre ambos unos cuantos 谩rboles. 鈥淟o necesario para poder acercarnos un poco m谩s sin ser vistos鈥, pienso. Nada m谩s lejos de la realidad.

Justo cuando me dispongo a efectuar el disparo, pasa un coche por la carretera provocando que el corzo se gire y nos vea. Sale arreando ladera arriba como alma que lleva el diablo. Se detiene un instante鈥 隆Piiiimba! El disparo no es certero y no consigo hacerme con 茅l. Segundo corzo que se va a criar. 鈥隆Madre m铆a, qu茅 maleta soy鈥, le comento a Martinho. 鈥淪e falla porque se tira, no te preocupes que vas tirar m谩s. Tranquilo鈥, me replic贸.

La tarde del lunes y todo el martes tuvimos que conformarnos con ver alg煤n corzo desde el todoterreno. La nevada ca铆da fue bastante copiosa, no siendo posible realizar ninguna salida por el monte.

Corzos-de-alta-montana_2

Sobre estas l铆neas, una bonita corza observa inm贸vil, como una estatua, los movimientos del recechista y su acompa帽ante

Y A LA TERCERA……

A煤n con mal tiempo y algo de nieve, la ma帽ana del mi茅rcoles nos apostamos frente al testero donde d铆as antes hab铆a tirado el primer corzo con el resultado de 鈥渃ero patatero鈥. El fr铆o es bastante intenso, pero la estampa entre la nieve bien vale la pena. Al poco de colocarnos, se levantan de la nada un corzo y una corza.

Es un momento m谩gico. Me indican que es tirable. Se encuentra a 230 metros. Con los antecedentes del primer corzo errado all铆 mismo, las dudas me invaden. Pero me la voy a jugar. Un tiro largo pero no imposible. Estoy bien apoyado y tengo al macho bien centrado en la cruz. Esta vez no puedo fallar.

A la tercera va la vencida. Me sereno, respiro profundamente, aguanto la respiraci贸n y鈥 隆pimba, misil tierra-tierra que hace blanco sobre el corzo! 脡ste acusa el disparo y emprende una err谩tica huida hacia abajo. Vuelvo a disparar, encajando este segundo proyectil en el codillo y dando el animal una espectacular vuelta de campana sobre s铆 mismo, cayendo fulminado. 隆S铆! Me fundo en un emotivo abrazo con los presentes, consiguiendo al fin mi primer corzo leon茅s.

El resto de la ma帽ana lo pasamos entre el almuerzo y la preparaci贸n el corzo. Apenas transcurridas unas horas volvemos al coto para continuar con la faena. Nada m谩s llegar recibimos noticias del avistamiento de varios corzos, as铆 que nos ponemos en marcha para tratar de localizar alguno. Transcurren las horas y, a pesar de no conseguir ver ning煤n macho, nos recreamos durante m谩s una hora contemplando a un gran jabal铆.

LA DEL JUEVES, MI GRAN OPORTUNIDAD

Corzos-de-alta-montana3Comenzamos bien la ma帽ana localizando un buen macho en un teso. Andan finos de vista estos corzos montanos, pues nos ve y se oculta r谩pidamente entre la maleza, apareciendo minutos despu茅s en el prado de m谩s arriba.

No est谩 excesivamente lejos, pero se encuentra detr谩s de un espino que me impide verlo con claridad, por lo que decido no disparar.

No da m谩s opci贸n y se pierde en el bosque. Decidimos ir a comer pronto y regresar a primera hora de la tarde, pues es un macho que suele moverse temprano, sin dejarse ver de nuevo hasta 煤ltima hora de la tarde.

Nada m谩s llegar de comer, vemos al corzo que buscamos corriendo detr谩s de otro macho.

Nos apresuramos a bajar del todoterreno, cogemos los b谩rtulos y nos dirigimos hacia el animal por un camino para efectuar la entrada. Antes de que podamos aproximarnos lo suficiente, pone 鈥減ies en polvorosa鈥, sin darme ninguna opci贸n, por lo que continuamos camino arriba hasta un collado desde el que otear el siguiente valle.

La tarde es soleada. Hace buena temperatura pero no conseguimos ver ning煤n corzo m谩s. Sobre las 19.30 horas vamos en busca de un emplazamiento en el que esperar al corzo de la ma帽ana.

Un querencioso paso en mitad del bosque que el macho ha de atravesar camino de su pastadero. Apenas se deja entrever el sol por encima de las copas de los cerezos silvestres y pronto comienzo a notar fr铆o. Los minutos se me hacen eternos. Las palabras de aliento de Justo, 鈥渘o te preocupes, que el corzo aparecer谩鈥, es lo 煤nico que me hace aguantar. Dicho y hecho. A las 20.30 horas cruza por debajo de nuestra posici贸n, a unos setenta u ochenta metros. Es un visto y no visto. Estoy lento y pierdo una nueva oportunidad.

EL VIERNES, LA GUINDA AL PASTEL

El en茅simo madrug贸n de la semana empieza a pasarme factura, aunque el 谩nimo contin煤a intacto. Como en d铆as anteriores, llegamos al coto antes de que amanezca. Iniciamos la marcha sin apenas luz, atisbando donde pisamos pr谩cticamente 鈥渁 tientas鈥.

Nos encaminamos a un prado de dif铆cil acceso en lo m谩s alto de una solana, donde se ha visto un buen macho. No tardamos en llegar al apostadero, ocult谩ndonos con celeridad entre la maleza para no ser vistos. Nos encontramos a unos 150 metros por encima del prado.

Enseguida aparece un peque帽o corzo todav铆a con la borra. Pasta durante unos minutos sin reparar en nuestra presencia hasta que finalmente se pierde monte arriba entre los robles. Pasan los minutos y comienza a caer una fina lluvia que nos hace desistir de nuestro objetivo. Al iniciar el descenso, localizamos un macho en el testero de enfrente.

Sin mayor demora nos apresuramos ladera abajo para situarnos enfrente del prado en el que se encuentra el macho. Est谩 a una distancia razonable: unos 150 metros. Voy a tirar en cuanto se ponga a tiro. Se va acercando cada vez m谩s, llegando a situarse a 140 metros de nuestra posici贸n.

Una vieja colmena me sirve de apoyo y, en el momento en que el animal se detiene un instante, aprovecho para disparar. 隆Pimmmmba! Esperamos sentados una media hora confiando en que la res se enfr铆e y aprovechamos para acercarnos al pueblo a comprar pan para el almuerzo antes de acudir a por el corzo.

Tras el almuerzo y al llegar donde se encuentra, comprobamos que se trata de un 鈥渇useiro鈥 (killer), un corzo sin contraluchaderas. Bien est谩 haberlo quitado. Siete incre铆bles d铆as de rececho en tierras leonesas que he disfrutado como un cr铆o. Y la convicci贸n de que cazar corzos en la alta monta帽a es, sin duda, una experiencia sin parang贸n. 鈥

Javier Robles (Condevito)

Tambi茅n te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

RESPONSABLEEdiciones Trofeo S. L - CIF B86731221 - Ediciones Trofeo
CONTACTOC/Musgo n潞 2 Edificio Europa II-1D . 28023, Madrid (Madrid), Espa帽a
Tel. 91 805 35 52 - Email: administracion@trofeocaza.com
Puede ponerse en contacto con nuestro Delegado de Protecci贸n de Datos en el
email rgpd@auratechlegal.es
FINALIDADESGesti贸n de las solicitudes de suscripci贸n recibidas a trav茅s de nuestra p谩gina web, env铆o de
comunicaciones comerciales, promocionales y de informaci贸n de nuestros productos y/o servicios .
LEGITIMACION Consentimiento expl铆cito del interesado ; Existencia de una relaci贸n contractual con el interesado
mediante contrato o precontrato
CONSERVACI脫NGesti贸n clientes : Durante un plazo de 5 a帽os a partir de la 煤ltima con{rmaci贸n de inter茅s. Los datos
personales proporcionados se conservar谩n durante los plazos previstos por la legislaci贸n mercantil
respecto a la prescripci贸n de responsabilidades, mientras no se solicite su supresi贸n por el interesado
y 茅sta proceda, y mientras sean necesarios -incluyendo la necesidad de conservarlos durante los
plazos de prescripci贸n aplicables-o pertinentes para la {nalidad para la cual hubieran sido recabados
o registrados
DESTINATARIOSGesti贸n clientes Ecommerce (suscripciones): Administraci贸n Tributaria ; Bancos, cajas de ahorros y
cajas rurales
Gesti贸n clientes: Administraci贸n Tributaria ; Bancos, cajas de ahorros y cajas rurales ; Administraci贸n
p煤blica con competencia en la materia
TRANSFERENCIAS INTERNACIONALESNo realizamos transferencias internacionales de sus datos
PROCEDENCIASuscriptores a la revista: El propio interesado o su representante legal . La v铆a principal de
suscripci贸n son los formularios de nuestra p谩gina web.
DERECHOSUsted tiene derecho acceder a sus datos, recti{carlos, suprimirlos, limitar u oponerse a su tratamiento,
a su portabilidad, a no ser objeto de decisiones automatizadas, a retirar su consentimiento y a
presentar reclamaciones ante la Autoridad de Control (Agencia Espa帽ola de Protecci贸n de Datos).
M谩s informaci贸n en nuestra https://www.trofeocaza.com/politica-de-privacidad/ o
rgpd@auratechlegal.es

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.