Rececho selectivo de muflón
18 enero, 2017 Trofeocaza .

Caza mayor nacional

Rececho selectivo de muflón

Impacientes, esper√°bamos la llamada de la propiedad de la finca para que nos confirmase lo que tanto ansi√°bamos. Seg√ļn los guardas, aquel veterano ‚Äúcarnero‚ÄĚ cojeaba ostensiblemente a causa de un enfrentamiento en el celo con otro macho. Por fin son√≥ el tel√©fono. Confirmado, se nos ofrec√≠a la oportunidad de abatir un mufl√≥n de esos que quitan el hipo a cualquier recechista. Pero seguro que su veteran√≠a y experiencia no nos lo iban a poner nada f√°cil‚Ķ

El sábado 12 de octubre de 2013 empezaba la temporada montera en Andalucía, así que nos dispusimos para la primera montería de nuestra agenda, esta vez en la provincia de Huelva. El resultado fue positivo, tanto para F.G.L., que cobró dos venados en su puesto de traviesa, como para mí, que en la linde cobré otro ciervo.

MANOS A LA OBRA

Volv√≠amos de montear cuando una llamada al m√≥vil nos comunica la ansiada noticia: si queremos, podemos intentar recechar el mufl√≥n ma√Īana, d√≠a 13, ofreci√©ndonos un d√≠a m√°s en caso de no lograr nuestro objetivo. Aceptamos encantados y quedamos con el propietario a las 8:30 horas en el cortijo de aquellos predios.

Ya estaba el sol fuera cuando entramos a la finca. Antes habíamos parado en una venta de carretera para dar buena cuenta de un suculento desayuno: tostadas regadas por un buen aceite virgen extra de la zona y un café cargado, ya que el día se prometía duro.

La finca, muy bien cuidada, est√° enclavada en la campi√Īa sevillana, en medio de una dehesa aclarada de encinas con alg√ļn eucalipto aislado. Una gran extensi√≥n de terreno llano se extiende delante de nosotros, parcelado mediante vallado en cuarteles de unas 400 hect√°reas de extensi√≥n cada una y perfectamente delimitadas.

Nos esperaban en la puerta el due√Īo de aquellos andurriales y dos guardas, que, tras revisar la documentaci√≥n, nos indican que subamos a un todoterreno que tienen preparado y comenzamos sin m√°s dilaci√≥n el rececho del mufl√≥n.

Estamos a mediados de octubre, y en septiembre comenz√≥ el celo. Las manadas de muflones se deshacen en peque√Īos grupos en esta √©poca, siempre liderados por una hembra vieja. Entonces los machos adultos y dominantes re√ļnen su har√©n de ‚Äúovejas‚ÄĚ y se disponen a defenderlo de otros rivales.

La mayor parte de las veces, los machos se retiran ante la sola presencia del muflón dominante. En las luchas se empujan unos a otros y muy raramente acaban enfrentando las cornamentas. Se limitan, casi siempre, a un ritual en el que el vencido lame las orejas y el cuello del contrincante.

TODO UN RITUAL

rececho-selectivo-de-muflon_image4Son raras las contiendas, enfrentamientos con las poderosas testuces, resolviéndose más frecuentemente sus divergencias con simples empujones de costado. Todo ello en un ritual con marcadas pautas de conducta. Las hembras sexualmente receptivas despiden un característico olor (feromonas) fácilmente detectable por los machos. Estos no cejarán entonces en el cortejo hasta lograr la cópula.

Las hembras balan como las ovejas dom√©sticas, mientras que los machos rara vez emiten alg√ļn sonido. Sin embargo, en la √©poca de celo puede o√≠rse a kil√≥metros de distancia el ruido producido por los cuernos al colisionar.

En esta ocasión buscábamos a un gran macho que en uno de estos escasos enfrentamientos había quedado contusionado, sufriendo una leve cojera. Una muy buena cornamenta, unida a su avanzada edad, le convertía en candidato idóneo para el rececho selectivo. Los guardas lo tenían bien localizado en su cuartel y sabían de sus idas y venidas, por lo que se suponía que no sería dificultosa su localización y su posterior rececho.

Como en el caso del rececho del gamo, narrado en el n√ļmero de enero de esta revista y que se llev√≥ a cabo en esta misa finca, una primera cancela nos advierte que estamos en un predio ganadero de reses bravas, as√≠ que habr√° que tener un ojo siempre atento a los bichos que pastan en libertad. Pasamos la puerta y aparcamos en un recodo de la pista. Uno de los guardas se queda en el veh√≠culo esperando, mientras el otro nos indica que saquemos el rifle de la funda y lo carguemos, pues empezamos el rececho. El due√Īo de la finca nos acompa√Īa esta vez, as√≠ que avanzamos lentamente divididos en dos grupos: en el primero, F.G.L. y el guarda; y un poco retrasados, el propietario y yo, siempre atentos a nuestro alrededor por si localizamos al mufl√≥n que buscamos. Eso s√≠, procurando no hacer ruido al avanzar por el pasto seco y par√°ndonos cada pocos metros para otear con los prism√°ticos con el objetivo de localizar al mufl√≥n que buscamos.

El d√≠a, radiante y algo caluroso, va avanzando, y seguimos sin localizar al mufl√≥n. Ya hemos observado varios reba√Īos de muflones, algunos con buenos ejemplares, pero no es el que buscamos. Algunos gamos ya est√°n echados a la sombra de las encinas y los toros bravos no nos pierden de vista (ni nosotros a ellos), atentos a nuestros movimientos.

¬°ALL√ć ESTA!

En esto est√°bamos cuando el guarda, m√°s acostumbrado en estos menesteres, se√Īala a unos 500 metros a un grupo donde sobresalen dos grandes machos. Est√°n pastando ajenos a√ļn a nuestra presencia y el viento nos es favorable. De todas formas hay que procurar no hacer movimientos bruscos, pues poseen una vista extraordinaria.

Nos detenemos a esperar que se muevan… y lo hacen al cabo de diez minutos. Entonces podemos observar que el mufl√≥n objeto de nuestros afanes va un poco rezagado y cojea de su mano derecha. El guarda, tras observarlo unos minutos, confirma que es el ‚Äúborrego‚ÄĚ que buscamos. Ahora queda acercarse a¬† una distancia √≥ptima de disparo, cosa que no parece f√°cil a priori.

El reba√Īo de muflones se va desplazando lentamente hacia nuestra izquierda, alej√°ndose cada vez m√°s. Decidimos dar un rodeo amplio para poder acercarnos a la ‚Äútropilla‚ÄĚ sin que nos vea. Tras un buen rato andando, aprovechando una peque√Īa loma para ocultarnos, al fin damos vista al lugar donde suponemos que se encuentra el reba√Īo.

Efectivamente, est√°n a unos 150 metros de nuestra posici√≥n, a√ļn no se han percatado de nuestra presencia y siguen pastando tranquilamente. El guarda le indica a F.G. que no dispare hasta que se lo indique, pero que se vaya preparando. Un 8×68 y balas KS de 180 grains ser√° lo que usemos esta vez. El rifle, puesto a punto a una distancia de 200 metros, que es la √≥ptima de tiro en este tipo de recechos.

BUSCANDO EL MOMENTO

ececho-selectivo-de-muflon_image6Nuestro macho se encuentra ahora a nuestro frente, pero muy tapado por un grupo de hembras que se interponen entre él y nosotros. Esperamos pacientemente a ver si nos da una oportunidad, pero se hace esperar.

Tapados tras el tronco de una gran encina que nos oculta, es posible observar al grupo de muflones: una docena de hembras, varias cr√≠as del a√Īo anterior y un par de grandes machos que est√°n juntos. Se ve que el celo ya se est√° pasando en estas tierras del sur.

Observo que el guarda le hace una se√Īa al tirador, el macho que recechamos se aparta un momento del grupo. ¬°Es el momento que esperamos!

Sin rapidez, F.G. apunta sin tomar ning√ļn apoyo, a pulso, y deja que el disparo le sorprenda. Un estampido y veo c√≥mo el mufl√≥n acusa perfectamente el disparo. Est√° a 190 metros y d√°ndonos su flanco izquierdo. Un disparo alto de codillo parece que va a sentenciar el lance, pero no es as√≠. Con las fuerzas que le quedan, el macho da una peque√Īa carrera, se para y vemos c√≥mo se tumba.

Ya conocía la dureza de estos animales cuando están heridos, pues alguno ha caído en monterías ante mi rifle y nunca se quedaron en el sitio. Aun con un disparo certero tienen fuerzas para seguir corriendo, y a más de uno lo he tenido que pistear bastantes metros antes de dar con él.

Nos quedamos esperando un rato a ver qu√© pasa con el bicho. A trav√©s de los prism√°ticos podemos ver que el animal a√ļn no est√° muerto, tiene los ojos abiertos y solamente se ha echado.

CON MUCHO SIGILO POR SI SE LEVANTA

Decidimos entonces acercarnos para ver qué hace. Eso sí, preparados por si hay que disparar de nuevo. A unos 100 metros de él y cuando ya creíamos que no se movería, el muflón se levanta de nuevo (hay que ver qué gran resistencia) y emprende un suave trote alejándose despacio de nosotros.

Esta vez coge a F.G. preparado, apoyado en el tronco de una encina. Apunta lentamente‚Ķ y ahora s√≠, el mufl√≥n se desploma al impacto del balazo, muy bien colocado. Ha costado abatirlo, s√≠ se√Īor.¬†De todas formas, esperamos unos minutos antes de acercarnos al ‚Äúborrego‚ÄĚ. ¬°Es espl√©ndido! Seguro que dar√° metal‚Ķ y probablemente oro.¬†Nos fundimos en un abrazo y F.G. recibe las felicitaciones de los presentes. ¬°Ha sido un gran rececho!¬†El guarda procede a una medici√≥n en verde del mufl√≥n que le da m√°s de 200 puntos seguros. Habr√° que esperar a la homologaci√≥n oficial para confirmar que es un oro.

Tras ello volvemos al cortijo, donde los guardas, con gran profesionalidad, proceden a la preparaci√≥n del trofeo en unas instalaciones con las que cuentan para ese efecto. Nos invitan a un caf√© en el jard√≠n del cortijo, el cual aceptamos con gusto. La charla transcurre muy amena y nos prometemos volver a estas tierras m√°s adelante. Un embarque de ganado bravo nos despide de esta preciosa finca. Con este rececho ponemos fin este a√Īo a una temporada espectacular.

UNA CAMPA√ĎA ESPECTACULAR

rececho-selectivo-de-muflon_image7El resultado nos deja satisfechos. Sin contar las monterías, sobre todo en Andalucía, hemos realizado varios aguardos a los jabalíes en Sierra Morena, en la zona del Santuario de la Virgen de la Cabeza (Jaén), con buenos resultados.

Y tambi√©n disfrutamos de otro rececho al corzo en la zona de Babia (Le√≥n), duro y largo que, tras dos intensos d√≠as, termin√≥ con el ‚Äúduende‚ÄĚ que busc√°bamos abatido. A Somiedo (Asturias) acudimos tras el rebeco cant√°brico. Nieve, paisajes espectaculares y el trabajo de un gran guarda nos permiti√≥ cobrar tambi√©n un ejemplar de rupicapra. El isard, en el Pirineo gerundense, nos permiti√≥ una vez m√°s conseguir nuestro objetivo. Una caza dif√≠cil en terrenos de alta monta√Īa. Y por √ļltimo, logramos cobrar dos cabras monteses en la zona de Las Batuecas (Salamanca), en una cacer√≠a cl√°sica y peligrosa por lo escarpado del lugar, en la parte norte de Gredos.

Ahora toca esperar al pr√≥ximo a√Īo para seguir disfrutando con nuestros recechos. Este a√Īo no nos podemos quejar. Los resultados acompa√Īaron en nuestras salidas. A ver si el pr√≥ximo logramos, al menos, pasarlo tan bien como √©ste.

Ya en Sevilla llevamos el trofeo a I√Īigo Mart√≠nez-Conradi, nuestro taxidermista, al cual este a√Īo le hemos dado bastante y variado trabajo. All√≠ nos confirma que el trofeo del mufl√≥n es muy bueno y queda encargado de homologarlo cuando proceda. Al final, la medici√≥n oficial dio un total de 206,70 puntos: medalla de oro. ‚ÄĘ

 

¬ŅES UNA ESPECIE AL√ďCTONA?

El mufl√≥n com√ļn o europeo (Ovis orientalis musimon) es un gran artiod√°ctilo de la subfamilia Caprinae que se puede encontrar en muchas partes de Europa. Se extingui√≥ hace milenios de este continente debido a la caza excesiva y a los cambios clim√°ticos, y qued√≥ relegado a las islas de C√≥rcega, Cerde√Īa y Chipre, siendo reintroducido en esta √ļltima isla durante el Neol√≠tico. En siglos posteriores, volvi√≥ al continente, de la mano del hombre, con repoblaciones cineg√©ticas donde se adapt√≥ perfectamente. De hecho, hoy en d√≠a es una especie en expansi√≥n, sobre todo en las zonas monta√Īosas. En tiempos recientes se ha llevado tambi√©n a la Pen√≠nsula Ib√©rica y a las Islas Canarias. Por tanto, el mufl√≥n tiene un car√°cter al√≥ctono en Espa√Īa, y ya se habla en algunas comunidades aut√≥nomas de su erradicaci√≥n, a pesar de haber transcurrido m√°s de 60 a√Īos desde su reintroducci√≥n por la Administraci√≥n en algunas zonas de nuestro pa√≠s y estar demostrada su presencia en la noche de los tiempos.

Félix Sánchez Montes

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

RESPONSABLEEdiciones Trofeo S. L - CIF B86731221 - Ediciones Trofeo
CONTACTOC/Musgo n¬ļ 2 Edificio Europa II-1D . 28023, Madrid (Madrid), Espa√Īa
Tel. 91 805 35 52 - Email: administracion@trofeocaza.com
Puede ponerse en contacto con nuestro Delegado de Protección de Datos en el
email rgpd@auratechlegal.es
FINALIDADESGestión de las solicitudes de suscripción recibidas a través de nuestra página web, envío de
comunicaciones comerciales, promocionales y de información de nuestros productos y/o servicios .
LEGITIMACION Consentimiento explícito del interesado ; Existencia de una relación contractual con el interesado
mediante contrato o precontrato
CONSERVACI√ďNGesti√≥n clientes : Durante un plazo de 5 a√Īos a partir de la √ļltima con{rmaci√≥n de inter√©s. Los datos
personales proporcionados se conservarán durante los plazos previstos por la legislación mercantil
respecto a la prescripción de responsabilidades, mientras no se solicite su supresión por el interesado
y ésta proceda, y mientras sean necesarios -incluyendo la necesidad de conservarlos durante los
plazos de prescripción aplicables-o pertinentes para la {nalidad para la cual hubieran sido recabados
o registrados
DESTINATARIOSGestión clientes Ecommerce (suscripciones): Administración Tributaria ; Bancos, cajas de ahorros y
cajas rurales
Gestión clientes: Administración Tributaria ; Bancos, cajas de ahorros y cajas rurales ; Administración
p√ļblica con competencia en la materia
TRANSFERENCIAS INTERNACIONALESNo realizamos transferencias internacionales de sus datos
PROCEDENCIASuscriptores a la revista: El propio interesado o su representante legal . La vía principal de
suscripción son los formularios de nuestra página web.
DERECHOSUsted tiene derecho acceder a sus datos, recti{carlos, suprimirlos, limitar u oponerse a su tratamiento,
a su portabilidad, a no ser objeto de decisiones automatizadas, a retirar su consentimiento y a
presentar reclamaciones ante la Autoridad de Control (Agencia Espa√Īola de Protecci√≥n de Datos).
Más información en nuestra https://www.trofeocaza.com/politica-de-privacidad/ o
rgpd@auratechlegal.es

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.