Caza de perdiz con reclamo


Caza de perdiz con reclamo

El crecimiento de los perdigones

A estas alturas, los pollos de perdiz nacidos en mayo ya cuentan con¬†plumas en las alas y con algunas timoneras, han dado sus primeros vuelos persiguiendo a peque√Īos saltamontes y,¬† guiados por su madre, por fin han descubierto charcas y¬†aguaderos en los que saciar su sed.¬†

Mayo, mes de la cría para la perdiz

Cerrada ya la caza de esta tradicional modalidad, y mientras el reclamista aguarda ansioso el momento en el que pueda volver a colgar, son muchos los cuidados, el entrenamiento y la preparación que requieren sus pájaros. Comenzamos con la cría y alimentación de los polluelos.

Consejos para el cuidado de los reclamos durante el mes de abril

En abril, ya no se puede colgar, no debemos descuidar a nuestras perdices de reclamo para que puedan afrontar el pelecho con las suficientes energ√≠as. Ojal√° se hagan ciertos los conocidos refranes de: ‚ÄúEn abril aguas mil‚ÄĚ

10 tipos de perdiz de reclamo, seg√ļn su comportamiento

¬†A continuaci√≥n, un afortunado cuquillero que ha tenido la suerte de disfrutar del trabajo de centenares de p√°jaros se atreve a ‚Äúcatalogar‚ÄĚ los diferentes tipos de reclamos que le han acompa√Īado a lo largo de su trayectoria venatoria atendiendo a sus conductas.

Consejos para un buen pelecho de nuestros reclamos y cómo recortar sus plumas

Terminada la temporada de caza, es el momento de pasar a nuestros p√°jaros de reclamo a los terreros, donde mudar√°n. Una vez concluido el pelecho, ser√° la hora de recortarles las plumas. A continuaci√≥n os explicamos c√≥mo realizarlo correctamente y sin da√Īar sus plumas funcionales.

Caza de perdiz con reclamo, una afición que se hereda

El car√°cter tradicional de la caza de la perdiz con reclamo significa precisamente eso: la transmisi√≥n de los progenitores a sus descendientes de una costumbre, de una parte de nuestra cultura, que contin√ļa viva con el paso del tiempo, aunque no ajena a √©l y obligada a renovarse.

Otros tiempos para el reclamo

Cuando ni siquiera se hab√≠a legislado sobre la pr√°ctica del reclamo, las primeras lluvias del oto√Īo marcaban el inicio de la cuelga. Los cuquilleros se hab√≠an esmerado en preparar concienzudamente los puestos. Ahora todo eso ha cambiado. Repasamos los cambios que ha sufrido.