Liebres, galgos y galgueros
5 marzo, 2018 Trofeocaza . 2092 Visualizaciones

Caza menor nacional

Liebres, galgos y galgueros

En tierra de Campos

Aun cuando la liebre escasea y la demograf铆a de la zona disminuye, todav铆a hay un halo de esperanza entre una joven generaci贸n que recoge gustosa y con renovadas ilusiones el testigo de mil generaciones viejas.

Antes de entrar en materia, creo conveniente explicar, muy someramente, un escenario galguero por excelencia donde la liebre siempre fue una devoci贸n m谩s que una afici贸n practicada por excelentes galgueros en un terreno llano como la palma de la mano. All铆 carece de perdederos y, en ocasiones, utiliza como tales los pueblos peque帽os semiabandonados de una zona ubicada en Castilla y Le贸n que con sus 94,47 kil贸metros cuadrados es la regi贸n mas extensa de Europa.

Tierra de Campos, con sus casi 5.000 kil贸metros cuadrados, es la llanura m谩s amplia de Castilla y Le贸n, donde cabe destacar la homogeneidad de sus caracteres que la configuran como una unidad geogr谩fica, aun cuando est茅 enclavada dentro de varias provincias (Valladolid, Palencia, Zamora y Le贸n), siendo Palencia, con sus aproximadamente 2.000 kil贸metros cuadrados, la que mayor parte ocupa. Desde el punto de vista geomorfol贸gico, Tierra de Campos se corresponde con lo que se denomina una unidad morfoestructural de campos o campi帽as arcillosas. Su altitud oscila entre los 750 y 800 metros.

Antes de la Concentraci贸n Parcelaria y del 茅xodo masivo de sus habitantes, era un precioso enclave salpicado de peque帽os pueblos en los que hab铆a un lugar destinado a vi帽as, guindaleras, adoberas, prados comunales, muladares, plant铆os y una rica arquitectura consistente en casetas de adobes en el campo, palomares a las afueras de los pueblos鈥 donde las liebres contaban con buenos perdederos. Pero lleg贸 la Concentraci贸n Parcelaria y se llev贸 por delante hasta los caminos y cordeles de la Mesta. Robo descarado que ahora tratan de revertir鈥 y en ello est谩n desde hace a帽os.

AS脥 SON LAS LIEBRES EN TIERRA DE CAMPOS聽

No voy a poner en duda la existencia 鈥溍簄ica鈥 en Tierra de Campos de la liebre ib茅rica (Lepus granatensis). Ni mucho menos. Pero s铆 que voy a decirles que es una liebre m谩s peque帽a que la del resto de las llanuras de Espa帽a, como consecuencia de que al carecer de perdederos naturales tiene que ingeni谩rselas m谩s y mejor para salvarse de las fauces de los galgos mediante regates debidamente dosificados en funci贸n de la carrera hasta dejar atr谩s a los galgos y perderse en el horizonte.

Al igual que el resto de las liebres, tienen muy desarrollado el o铆do, el olfato y la vista, y cuentan con una excelente capacidad mim茅tica. Hasta aqu铆 no hay diferencias de ning煤n tipo con las de su g茅nero, 驴no?. En lo que s铆 hay diferencias, si se miran detenidamente y a conciencia, es en el peso, en el esqueleto que es mucho m谩s ligero y 鈥搈e imagino鈥 que tambi茅n tendr谩n diferencias en el sistema circulatorio.

La liebre de Tierra de Campos es m谩s peque帽a que la del resto de Espa帽a. La definici贸n de los galgueros es que la liebre de Tierra de Campos es m谩s peque帽a, 谩gil y saltarina. En definitiva: que corre mucho y no la aboca cualquier galgo.

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Afortunadamente, cada vez hay m谩s j贸venes que aman y sienten la caza con galgo.

Debido a una p茅sima gesti贸n de la denominada 鈥淧laga de topillos de 2007鈥, fueron contagiadas por la tularemia que en aquella plaga transmit铆an los topillos, y fueron much铆simas las que sucumbieron sin que hasta la fecha la Junta de Castilla y Le贸n haga una evaluaci贸n de la cat谩strofe que supuso en lo que a la Biodiversidad en general se refiere, particularemente a las liebres.

Lo cierto es que pr谩cticamente desaparecieron y no se habilitaron medidas de emergencia para recuperarlas donde el miedo al contagio de la tularemia act煤o como freno a la hora de cazarlas o de hacerse con ellas a trav茅s del atropello u otras causas furtivas por el estilo.

Todav铆a la liebre sigue sin recuperarse ni nadie ha instrumentado una soluci贸n al respecto tan elemental como la de habilitar h谩bitats que favorecieran su reproducci贸n y su encame mediante simples zarzas plantadas en las linderas o en los arroyos.

Como comentario de fondo, pero sin ninguna evidencia documental que lo avale, se dice que se trajeron liebres de granja contagiadas y que las importadas fueron quienes contagiaron a los topillos.

Y al ser plaga, se la transmitieron hasta a los cangrejos de r铆o habida cuenta de los pescadores atendidos y siempre silenciados por la Junta de Castilla y Le贸n.

Ahora dicen, pero no se帽alan, a nuevas importaciones, sueltas y traslocaciones. Pero nadie se moja en un asunto que les puede acarear graves consecuencias a todos.

Ahora se las ha vuelto a dar otro palo monumental como consecuencia de la plaga de topillos que la Junta no quiere reconocer como tal. Pero ha quemado miles de kil贸metros de linderas de fincas y caminos, as铆 como la vegetaci贸n de los arroyos. No contentos con ello, han pasado la retroexcavadora por miles de kil贸metros y, de esta manera, la liebre queda a la intemperie, sin un refugio seguro, donde la pueden sorprender los muchos depredadores diurnos.

Resumiendo, hay pocas liebres y no se cuidan adecuadamente bajo un Plan Director que coja el toro por los cuernos.

Por si fuera poco lo antes expuesto, est谩n los de la escopeta, que, como no hay perdices ni conejos, quieren resarcirse de lo mucho que pagan sin ning煤n otro miramiento. Y nadie les dice nada habida cuenta de que suelen ser for谩neos y los ayuntamientos, juntas administrativas y tratantes de tarjetas de cotos sacaban un dinero ganso que se les va marchando como consecuencia de que no hay lo que hab铆a, teniendo que fiar la suerte a las migratorias, que tampoco abundan como antes.

O sea, antes comprabas una tarjeta haciendo venias hasta al Obispo de la Di贸cesis y ahora te las venden, que es muy diferente, y encima hay para escoger y se puede regatear el precio. De nada sirve que los cazadores rurales quieran sacar la liebre adelante si entran quienes no tienen esa sensibilidad por ser ajenos al mundo rural. Y no lo har谩n con mala fe, qu茅 va, lo que ocurre es que no saben medir las consecuencias. Por eso hace a帽os que circula el siguiente dicho: Las liebres de los montes para los sabuesos y las de los llanos para los galgos. Y as铆 debiera de ser, pero si el alcalde ped谩neo es el primero que da prioridad a los euros a corto plazo, pues estamos apa帽ados.

Por si fuera poco, el mundo galguero es un mundo endog谩mico que no se relaciona con los ajenos. Y lo entiendo, pues cuando no les roban los galgos les disparan a la liebre que corren los galgos y encima se la llevan crey茅ndose que le han hecho un favor al galguero.

驴PERO HAY FURTIVISMO?聽

No tanto como en otras partes, pues al ser la tierra tan llana y estar salpicada de pueblecitos, un coche en la noche es bastante sospechoso y, por la manera de rular, en los pueblos saben a lo que van y enseguida tiran de tel茅fono.

Durante el d铆a no est谩 erradicado el furtivismo de los que lo llevan a cabo con galgos robados y todo el descaro del mundo, pero en vez de enfrentarse a 鈥渓os de siempre鈥, que son peligrosos debido a que la mayor铆a van armados, tiran de tel茅fono… y a otra cosa.

Pero, claro, el castellano es manso en apariencia, pero si se cabrea se pone el mundo por montera y no sabe si mata o espanta. Y entonces es de temer hasta 鈥減or los de siempre鈥, que, sin ni siquiera recoger los galgos que tan poco les costaron, ponen p铆es en polvorosa.

驴C脫MO SE LE TRATA A LA LIEBRE AQU脥?聽

Peor imposible. En una tierra llana donde no hay ni un solo 谩rbol para asustar al viento ni una zarza para refugiarse cualquier especie en caso de tormenta. Y por si no bastara con lo antes expuesto, este a帽o se han quemado las linderas, linderones, cunetas, bordes de caminos y toda aquella hierba susceptible de arder so pretexto de los topillos y a sabiendas de que el fuego les calentaba y poco m谩s. Luego les dio por pasar la motoniveladora por miles y miles de kil贸metros, pero los topillos resistieron el envite, motivo 茅ste por el que se recurri贸 al veneno criminal… y ni por esas, pues todav铆a hay topillos a tutipl茅n en contra de lo que diga la Junta.

Todos sabemos que la alfalfa desecada, adem谩s de otros forrajes, est谩 export谩ndose a los pa铆ses 谩rabes y hasta a la China, que no quiere depender de un solo proveedor. Y nuestra alfalfa, sobre todo la de secano, es de una calidad 贸ptima. Y mira t煤 por donde, es ah铆 donde m谩s atacan los topillos.

Cuando se termina la plaga de topillos o se reduce considerablemente, salen los t茅cnicos de los organismos oficiales diciendo lo que hay que hacer. Y me parece muy bien. Pero que lo digan ahora o que callen para siempre. De momento, a GREFA (una organizaci贸n conservacionista) ya le han dado su porqu茅 para que llene el campo de cajas nido y que cr铆en los cern铆calos primilla y toda ave rapaz que se atreva a criar. Y lo hacen, pero los topillos saben defenderse de narices, sobre todo cuando crece el forraje o el cereal. Frente a esto, lo de la liebre es un da帽o colateral que a nadie ha interesado, a juzgar por lo poco que se ha publicado y hecho al respecto.

Al margen de los topillos y de la mortandad de liebres en 2007, el laboreo del agro da a las liebres donde m谩s las duele. Y ese lugar es el no permitirlas encamarse mim茅ticamente por prensar el campo con verdaderas apisonadoras donde un coche normal puede circular mejor que por muchas carreteras. En lo sembrado, la liebre no puede encamarse debidamente y las linderas y arroyos se los han quemado. Ya me dir谩n ustedes d贸nde puede meterse.

Liebres,galgos-y-galgueros-tratamiento

El futuro de la liebre pasa, entre otros aspectos, por el respeto de las pr谩cticas agr铆colas compatibles con el Medio Ambiente y la Biodiversidad.

El laboreo del campo perjudica de manera ostensible a las codornices y a las perdices, pero lo hace tanto o m谩s a las liebres y a sus gazapos, que encima tienen que aguantar a una cada vez mayor cantidad de jabal铆es que, al igual que los corzos, ya no se quedan en el monte cerrado, no. Los muy ladinos se encaman en los arroyos y, sobre todo, en los m谩rgenes de los r铆os con agua corriente o con vegetaci贸n suficiente.

Si los glifosatos matan a las liebres, ni contarles quiero el resto de fitosanitarios. Pero es que cuando siembran apisonan el terreno y desde que nace el cereal hasta que se siega le est谩n echando venenos constantemente. Y ni contarles quiero la zarracina que organizan las cosechadoras y las empacadoras, que ya tienen en su haber varias muertes humanas por succi贸n.

En condiciones tales, si no se les deja un h谩bitat adecuado, tal y como puede hacerse ahora con la exposici贸n al p煤blico de la ley que instrumentar谩 la Red Natura 2000 en Castilla y Le贸n, el tema no tiene soluci贸n.

LAS ENFERMEDADES QUE AZOTAN A LAS LIEBRESLiebres,galgos-y-galgueros-5

En contra de lo que pudiera parecer, la liebre es muy proclive a sufrir demasiadas enfermedades antes de llegar a esos doce a帽os que puede vivir.

En a帽os muy lluviosos pueden padecer la coccidiosis y cisticercosis. Son sumamente sensibles a todos los pesticidas en general y a los glifosatos en particular.

De la tularemia tenemos buena experiencia los castellanos, pero los cient铆ficos dicen que en Espa帽a les aflora con la movilidad. De todas las maneras, no hay duda de que las soltadas, procedentes de las granjas, sin control, nunca traen cosa buena. Y aun as铆, se persiste en ello. Luego tenemos neumon铆a hemorr谩gico v铆rica y seudotuberculosis, entre otras que no cito por no ser alarmista.

En definitiva, son las mismas que existen en el resto de Espa帽a

LOS GALGUEROS EN EL MUNDO RURAL聽

Por desgracia, en nuestra tierra no se ha pensado en el galguero mayor que ni en su corral at贸 jam谩s al galgo y que, pegado a 茅l, recorre las zonas llanas por no poder casi levantar los pies del suelo el bipedestante. A esos no les vengan con tra铆llas ni les toquen las narices. D茅jenlos en paz rumiando la miseria de ahora y pensando en cuando tener un buen galgo supon铆a que la familia se alimentara adecuadamente.

A veces, cuando se lo nombro, me saltan con los ojos brillantes y me dicen todo cabreados: 鈥淩ecuerda que despu茅s de la guerra nos obligaron a poner el tanganillo (una madera colgada del collar) a los galgos para que no corrieran a las liebres y ten铆an las rodillas de las patas delanteras en carne viva鈥.

Liebres,galgos-y-galgueros-11Entonces era frecuente ver debajo del carro a los galgos y al perro cusque帽o que mord铆a a quienes en ferias y caminos se arrimaban a 驴atusar a los galgos?. Ese mundo se nos fue y son ellos precisamente quienes atesoran el saber que no comparten con ajenos. Es curioso verles por nuestra sufrida y llana Tierra escrutando el terreno que apenas ven en busca, tal vez, de la 煤ltima carrera para jurar por fuera y rezar por dentro si se le va la liebre al galgo.

Antes iban en cuadrilla con los galgos sueltos, y duele en el alma ver menguar las cuadrillas hasta desaparecer. No obstante, a pesar de ser endog谩mico el mundo de los galgueros de Espa帽a y por ende los de Tierra de Campos, no se llevan bien entre ellos, aunque s铆 mejor con los de fuera.

Los galgos est谩n circunscritos casi en exclusiva a los habitantes del mundo rural como consecuencia de lo dif铆cil que es tenerlos en la ciudad debido al sufrimiento que se les inflinge por no gozar de la libertad que gozan en los grandes corralones de Espa帽a en general y de Tierra de Campos en particular.

Lo del galgo es una cultura rural que hunde sus ra铆ces hasta llegar a perderse en la noche de los tiempos. Por eso quienes quieren hacer da帽o al mundo rural laceran sus costumbres m谩s ancestrales, que son aquellas que el galguero ve como un legado personal al que venera como consecuencia de ser un bien intangible heredado de sus mayores.

Y no entienden las cuitas de ahora ni dan cr茅dito a quienes mienten descaradamente por unas migajas de subvenci贸n o por llenar su vac铆o existencial. No pueden dar cr茅dito a lo que oyen y ven, callando mientras miran para otro lado. Y ah铆 es cuando los enemigos de la cultura rural se crecen. 鈥

EL ROBO DE GALGOS, UNA TRISTE REALIDAD聽

En Tierra de Campos las redes de comunicaci贸n viaria pueden controlarse muy f谩cilmente si se descubre el robo pronto y se da parte a la Guardia Civil. Es m谩s, como los robos en las casas abandonadas, en los edificios de culto, en las naves agr铆colas…. est谩n a la orden del d铆a, enseguida los pocos habitantes de los pueblos cogen la matr铆cula y llaman a la Guardia Civil. Y eso lo saben quienes practican el hurto de forma sistematizada sin que 鈥揾asta la fecha鈥 se haya erradicado, pero se ha minorado ostensiblemente. Escrito sea de otra manera: no hay tantos robos como en otras comunidades, pero los hay.

Liebres,galgos-y-galgueros-13Es m谩s, al maestro galguero Jos茅 Luis Herrero (Castrillo de Villavega), que se encarga de pasar el testigo a pocos pero doctos j贸venes de la zona, le robaron los galgos del remolque en La Mancha mientras tomaba una cerveza en un bar. Y nadie vio nada… 隆Nadie! 驴Nadie? Claro, la gente tiene miedo a las represalias de unos sujetos con quienes es preferible no encontrarse ni darles conversaci贸n habida cuenta de que siempre est谩n sonsacando para hacer de las suyas. Para subrayar lo escrito, sepan que en el Diario de Le贸n de fecha 16 de enero se afirma textualmente: Roban tres galgos de caza en una nave de Valderas. Los hechos ocurrieron el pasado domingo hacia las dos de la tarde, a plena luz del d铆a. Valderas pertenece a Tierra de Campos, de la provincia de Le贸n.

Fuera de Tierra de Campos las cosas van mejorando, pero todav铆a tenemos presente el hecho de que por dos veces robaron descaradamente las galgas subcampeonas de Espa帽a. A una la robaron junto a otros seis galgos en Casarrubios del Monte (Toledo) y a la otra en una estaci贸n de servicio de la localidad segoviana de Villacast铆n. 隆Ah铆 es nada! Y esto lo hicieron en 2010, cuando a煤n resonaban en nuestros o铆dos las c茅lebres operaciones Clavijo y Harri llevadas a cabo en 2008 por la Guardia Civil, que desmantel贸 unas organizaciones dedicadas al robo de galgos.

El 29 de octubre de 2013 le robaron cinco galgas al presidente de la Federaci贸n Espa帽ola de Galgos, Luis 脕ngel Vegas. Se los robaron en Madrigal de las Altas Torres (脕vila). Encima, el robo se cometi贸 el mismo d铆a de la apertura de la temporada de caza en la comunidad. Bueno, siN ir m谩s lejos, el 25 de octubre de 2013 desayunamos con la noticia de que: Varios miembros de la Federaci贸n Andaluza de Galgos fueron suspendidos de todos los cargos por robar estos canes (ABC). Tal vez les haga un d铆a un mapa con los robos de galgos durante los diez 煤ltimos a帽os. Y robos callados son tanto o m谩s que los conocidos. Se quedar铆an de piedra.

Miguel 脕ngel Romero Ru铆z

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