Cazar en  parques nacionales
6 junio, 2016 Trofeocaza . 3530 Visualizaciones

Reportajes coto de caza

Cazar en parques nacionales

Aunque lleva mucho tiempo debatiéndose y recientemente se han celebrado diferentes eventos en torno a esta temática, nada se ha avanzado sobre la caza en los espacios naturales protegidos. En primer lugar, para poner a todo el mundo en antecedentes, antes de estudiar este tema y poder opinar con cierta propiedad, hay que decir que existen multitud de tipos de espacios naturales protegidos con diferentes limitaciones de usos, entre los cuales encontramos los Parques Nacionales.

La definici√≥n de Espacios Naturales Protegidos es la siguiente: se contemplan como aquellas zonas del territorio nacional, incluidas las aguas continentales, y los espacios mar√≠timos sujetos a la jurisdicci√≥n nacional, incluidas la zona econ√≥mica exclusiva y la plataforma continental, que contengan elementos y sistemas naturales de especial inter√©s o valores naturales sobresalientes. √Čstos podr√°n ser declarados protegidos de acuerdo con lo regulado en la Ley 4/89 de Conservaci√≥n de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.

POR QU√Č PROTEGER UN ESPACIO NATURAL

Dicho esto, se puede afirmar que la base de toda figura de protecci√≥n es perpetuar un valor existente. √Čste puede ser de diversa naturaleza, pero para poder proteger algo, primero hay que conocerlo, saber qu√© necesita para ser conservado y tomar las medidas oportunas para conseguir nuestro objetivo. Jam√°s para mantener la conservaci√≥n de una especie se debe hacer en detrimento de otras y sin estudiarlo a fondo, como posteriormente veremos.

La protección de estos espacios podrá obedecer, entre otras, a las siguientes finalidades:

  • Constituir una red representativa de los principales ecosistemas y regiones naturales existentes en el territorio nacional.
  • Proteger aquellas √°reas y elementos naturales que ofrezcan un inter√©s singular desde el punto de vista cient√≠fico, cultural, educativo, est√©tico paisaj√≠stico y recreativo.
  • Contribuir a la supervivencia de comunidades o especies necesitadas de protecci√≥n mediante la conservaci√≥n de sus h√°bitats.
  • Colaborar en programas internacionales de conservaci√≥n de espacios naturales y de vida silvestre, de los que Espa√Īa forma parte.

TIPOS DE ESPACIOS NATURALES

En el a√Īo de 1989 se crea la ley de espacios naturales que desarrolla esas diferentes figuras, que supuestamente permitir√≠an la conservaci√≥n de bienes de inter√©s com√ļn de diferente √≠ndole. En funci√≥n de los bienes y valores a proteger, los espacios naturales protegidos se clasifican en algunas de las siguientes categor√≠as:

_Parques Naturales. Son áreas naturales, poco transformadas por la explotación u ocupación humana. En razón a la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente.

_Reservas Naturales. Las Reservas son espacios naturales cuya creación tiene como finalidad la protección de ecosistemas, comunidades o elementos biológicos que por su rareza, fragilidad, importancia o singularidad merecen una valoración especial.

_Monumentos Naturales. Son espacios o elementos de la naturaleza constituidos b√°sicamente por formaciones de notoria singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de una protecci√≥n especial. Se considerar√°n tambi√©n Monumentos Naturales las formaciones geol√≥gicas, los yacimientos paleontol√≥gicos y dem√°s elementos que re√ļnan un inter√©s especial por la singularidad o importancia de sus valores cient√≠ficos, culturales o paisaj√≠sticos

_Paisajes Protegidos. Se engloban dentro de esta clasificación a los lugares concretos del medio natural que, por sus valores estéticos y culturales, sean merecedores de una protección especial.

_Parques Nacionales. Son Parques Nacionales aquellos espacios que, siendo susceptibles de ser declarados como Parques por Ley de las Cortes Generales, se declare su conservaci√≥n de inter√©s general de la Naci√≥n con la atribuci√≥n al Estado de su gesti√≥n y la correspondiente asignaci√≥n de recursos presupuestarios. La declaraci√≥n como de inter√©s general de la Naci√≥n se apreciar√° en raz√≥n a que el espacio sea representativo de alguno de los principales sistemas naturales espa√Īoles que se citan en el anexo de la Ley 4/89, configur√°ndose para su mejor conservaci√≥n la Red de Parques Nacionales integrada por la totalidad de los que sean declarados.

Cotos-de-caza-reportajes-cazar-en-parques-naturales-guarderia

Coche de ruta para cazar en parques naturales

REGIONES DE LA RED DE PARQUES NACIONALES

Los Sistemas Naturales representados en la Red de Parques Nacionales est√°n agrupados en las siguientes regiones:

Región Eurosiberiana

-Sistemas ligados al bosque atl√°ntico (Parque Nacional de los Picos de Europa).

-Sistemas ligados a formaciones lacustres y rocas de origen plut√≥nico y fen√≥menos de glaciarismos (Parque Nacional de Aig√ľestortes i Estany De Sant Maurici).

-Sistemas ligados a formaciones de erosión y rocas de origen sedimentario (Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido).

-Sistemas ligados a zonas costeras y plataforma continental (Parque Nacional de las Islas Atl√°nticas de Galicia).

Región Mediterránea

-Sistemas ligados al bosque mediterr√°neo (Parque Nacional de Caba√Īeros).

-Sistemas ligados a zonas h√ļmedas continentales (Parque Nacional de las Tablas de Daimiel).

-Sistemas ligados a zonas h√ļmedas con influencia marina (Parque Nacional de Do√Īana).

-Sistemas ligados a zonas costeras y plataforma continental (Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipélago de Cabrera).

-Sistemas ligados a la alta monta√Īa mediterr√°nea (Parque Nacional de Sierra Nevada).

Región Macaronésica

-Sistemas ligados a la laurisilva (Parque Nacional de Garajonay).

-Sistemas ligados a procesos volcánicos y vegetación asociada (Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, Parque Nacional del Teide, Parque Nacional de Timanfaya).

ERRORES DE GESTI√ďN

Al contrario de lo que alguno puede pensar, las competencias en este sentido, están transferidas por completo a las comunidades autónomas, aunque se trate de los Parques Nacionales. Esto no es algo nuevo, otra cosa es que esta transferencia de competencias se haya ejecutado antes o después, pero todo viene a raíz de la Constitución, donde se transfirieron a las comunidades autónomas las competencias en Medio Ambiente y, como tal, en caza. En mi opinión un gravísimo error.

La primera contradicci√≥n que encontramos es que para gestionar un territorio continuo, es necesaria una pol√≠tica com√ļn en todo ese territorio. Hay Parques Nacionales, como el caso del de Picos de Europa, que pertenece a tres comunidades diferentes y no en todos los casos se practica una gesti√≥n coordinada por las partes implicadas.

Adem√°s, hay un punto de partida que la sociedad ha olvidado y es que el hombre es un eslab√≥n indispensable en la cadena del medio ambiente, y lo lleva siendo millones de a√Īos, por lo que el aut√©ntico desequilibrio es dejar a √©ste fuera del medio. Creer que conservar es no tocar es un error muy grave que puede tener consecuencias fatales.

A esto hay que a√Īadir que los recursos naturales renovables deben ser aprovechados como recursos que son y naturalmente ordenados para que sigan siendo renovables.

Cotos-de-caza-reportajes-cazar-en-parques-naturales-cabra-montes

Caza de cabra montesa en parques naturales

Si hablamos de fauna, decir que la ordenación cinegética, al igual que la forestal, no es otra cosa que el manejo de estructuras biológicas bajo unos criterios técnicos. En este sentido y centrándonos en las especies objeto de caza, al estudiar la dinámica poblacional de cualquier especie veremos que describe una curva denominada sigmoide, que refleja de manera gráfica y sencilla el comportamiento de una población en función de la densidad de la misma y del tiempo.

LA CAZA, GARANTE DEL EQUILIBRIO POBLACIONAL

En ausencia de predadores naturales a excepci√≥n del hombre, las poblaciones que no se cazan alcanzar√°n la parte superior de la gr√°fica, lo que implica unas densidades excesivas. En estos casos, bien por la aparici√≥n de epizoot√≠as t√≠picamente reguladoras de densidad como puede ser la sarna sarc√≥ptica¬†(sarcoptes scabiei), por la debilitaci√≥n de la poblaci√≥n a causa de la falta de comida o por ambas u otras causas, las poblaciones sufren un descenso dr√°stico, que en ocasiones puede llevar a la misma hasta pr√°cticamente su desaparici√≥n. Cuando esto pasa, mueren todo tipo de ejemplares (adultos, cr√≠as, hembras pre√Īadas, etc√©tera), pero nadie dice la verdad del tema, como en Andaluc√≠a hace unos a√Īos que justificaron la aparici√≥n de esta enfermedad por el clima predominante en los √ļltimos a√Īos‚Ķ falso. La verdadera raz√≥n fueron las alt√≠simas densidades de cabra mont√©s en Andaluc√≠a a falta de predadores naturales y de caza. Esto puede pasar en los Parques Nacionales.

La caza mantiene a las poblaciones en un equilibrio con un desplazamiento de sus valores entre el 30 por cien al final de la temporada y el 80 por cien al comienzo de la misma, lo que permite que tras el paso de cada temporada la población se recupere, pues su capacidad de cría está en la zona de casi máxima pendiente de la gráfica, permitiendo así cazar el 50 por cien de la población sin problemas, produciendo ingresos y manteniendo la población sana y en perfecta convivencia con la conservación del entorno y de las otras especies.

Cotos-de-caza-reportajes-cazar-en-parques-naturales-cabra-en-gredos-02

Cabra en el coto de caza en el parque natural de Gredos (Madrid)

Como afirma el profesor de la ETSI Montes de Madrid, compa√Īero y amigo, Miguel Montoya, los animales en un exceso de poblaci√≥n acaban muriendo seguro, el tema es: o practicamos una caza ordenada conservando las especies en unos m√°rgenes poblacionales razonables o la naturaleza se encargar√° de hacer el trabajo, pero de una forma mucho m√°s brutal, indiscriminada y cruel. Pero eso nadie lo dice.

Adem√°s, hablando de biodiversidad, ahora muy de moda, el hecho de que una poblaci√≥n alcance tan altas densidades tiene unos efectos letales sobre el ecosistema en el que habita y en todos sus componentes. La regeneraci√≥n de especies vegetales, especialmente las de mayor grado de palatabilidad para la citada poblaci√≥n, ser√° nula. Aquellas especies animales que compitan por los recursos se ver√°n seriamente afectadas. Citando al profesor Antonio Notario, ‚Äúa nadie le importa el estado de poblaciones de invertebrados o especies vegetales, no venden‚Ķ‚ÄĚ Ampliando esta frase, la gente no se preocupa por la regeneraci√≥n del monte, porque ahora mismo se puede estar viendo muy bonito, pero qu√© pasar√° dentro de unos a√Īos. Da igual, lo que vende es Bambi.

Y si lo que queremos es apartar al hombre del medio ambiente, medida que hemos visto no es la adecuada, hag√°moslo del todo, pero deber√≠amos volver a vivir en chozos y cultivar peque√Īas parcelas‚Ķ Qu√© f√°cil es criticar la caza, pero si se dejara de cazar, por ejemplo, ir en coche ser√≠a un verdadero peligro pues los accidentes con fauna cineg√©tica estar√≠an a la orden del d√≠a en cualquier punto de Espa√Īa en poco tiempo. La ganader√≠a en las zonas donde existen poblaciones de lobo, que por otro lado cada vez ser√≠an m√°s, ser√≠a una pr√°ctica imposible o a menos no rentable. Y as√≠ podemos enumerar mil ejemplos.

Para llevar el tipo de vida que hoy llevamos, es necesario que nuestras poblaciones cinegéticas estén ordenadas, de ahí que en los Parques Nacionales se cace, aunque muchas veces no lo suficiente, de lo que derivan los problemas. Pero cazan los guardas a sueldo, produciendo gastos en lugar de ingresos. Muchos de estos espacios han llegado a ser lo que son gracias a constituirse como grandes cotos de caza, lo que no se puede hacer es proteger un espacio y prohibir o limitar no razonablemente las prácticas que históricamente se han llevado a cabo allí y gracias a las cuales ese espacio ha llegado a ser lo que es hoy.

Encontramos un ejemplo representativo en la Reserva Natural del Valle de Iruelas (que alberga una de las mayores poblaciones de buitre negro, entre otras especies, además de águila imperial ibérica), pues allí se caza el ciervo desde la berrea hasta en montería. Todo porque la figura de protección que afecta a este territorio es diferente.

Gredos, en lo que era la Reserva Nacional de Caza, conserva, gracias a esta actividad abierta a los cazadores bajo subasta, una de las mejores poblaciones de macho mont√©s de Espa√Īa, donde hasta ahora no ha aparecido ning√ļn brote de sarna, no como en otras zonas donde la guarder√≠a, a veces contratada √ļnicamente para la caza, realiza lo que llaman control poblacional. Mientras que esto cuesta un dinero, si se ofreciera a los cazadores a un precio inferior al del mercado, primero se realizar√≠a una labor social al poner al alcance del bolsillo de los cazadores m√°s modestos piezas de caza que en el mercado no podr√≠an pagar. Por otro lado, esto producir√≠a una serie de ingresos para el Parque, al igual que en fincas del Estado como El Pardo o Lugarnuevo, donde se cazan miles de piezas al a√Īo por parte de la guarder√≠a.

Pero, por qu√© en los Parques se dice que no se caza, y se proh√≠be la caza por parte de la sociedad. Pues porque es una legislaci√≥n tomada al pie de la letra de la de Estados Unidos, que proviene de 1916 (creaci√≥n del primer parque nacional), un territorio y una √©poca totalmente diferentes a Espa√Īa y donde por aqu√©l entonces se deb√≠a proteger de la caza indiscriminada a especies como el bisonte americano o el oso, o proteger el entorno de la corta de maderas u otros usos con pr√°cticas excesivas.

Lo que hace falta es ser realista, aceptar las cosas como son, el hombre est√° situado en el punto m√°s alto de la cadena tr√≥fica y es un predador. Sin valorar el hecho de que uno pueda decidir libremente si practicar la caza o no practicarla, √©sta resulta totalmente necesaria para mantener el equilibrio y la biodiversidad, y estos criterios t√©cnicos y no la humanizaci√≥n de las especies de caza y las √Īo√Īer√≠as y falsedades, deben regir la gesti√≥n de nuestro patrimonio natural y, como tal, de los Parques Nacionales.

¬ŅPOR QU√Č ES NATURAL CAZAR EN LOS PARQUES NACIONALES?

La definici√≥n de Espacios Naturales Protegidos es la siguiente: se contemplan como aquellas zonas del territorio nacional, incluidas las aguas continentales, y los espacios mar√≠timos sujetos a la jurisdicci√≥n nacional, incluidas la zona econ√≥mica exclusiva y la plataforma continental, que contengan elementos y sistemas naturales de especial inter√©s o valores naturales sobresalientes. √Čstos podr√°n ser declarados protegidos de acuerdo con lo regulado en la Ley 4/89 de Conservaci√≥n de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.

POR QU√Č PROTEGER UN ESPACIO NATURAL

Dicho esto, se puede afirmar que la base de toda figura de protecci√≥n es perpetuar un valor existente. √Čste puede ser de diversa naturaleza, pero para poder proteger algo, primero hay que conocerlo, saber qu√© necesita para ser conservado y tomar las medidas oportunas para conseguir nuestro objetivo. Jam√°s para mantener la conservaci√≥n de una especie se debe hacer en detrimento de otras y sin estudiarlo a fondo, como posteriormente veremos.

La protección de estos espacios podrá obedecer, entre otras, a las siguientes finalidades:

_Constituir una red representativa de los principales ecosistemas y regiones naturales existentes en el territorio nacional.

_Proteger aquellas áreas y elementos naturales que ofrezcan un interés singular desde el punto de vista científico, cultural, educativo, estético paisajístico y recreativo.

_Contribuir a la supervivencia de comunidades o especies necesitadas de protección mediante la conservación de sus hábitats.

_Colaborar en programas internacionales de conservaci√≥n de espacios naturales y de vida silvestre, de los que Espa√Īa forma parte.

Cotos-de-caza-reportajes-cazar-en-parques-naturales-cabra-en-gredos-04

Coto de caza del parque natural en Gredos (Madrid)

TIPOS DE ESPACIOS NATURALES

En el a√Īo de 1989 se crea la ley de espacios naturales que desarrolla esas diferentes figuras, que supuestamente permitir√≠an la conservaci√≥n de bienes de inter√©s com√ļn de diferente √≠ndole. En funci√≥n de los bienes y valores a proteger, los espacios naturales protegidos se clasifican en algunas de las siguientes categor√≠as:

Parques Naturales. Son áreas naturales, poco transformadas por la explotación u ocupación humana. En razón a la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente.

Reservas Naturales. Las Reservas son espacios naturales cuya creación tiene como finalidad la protección de ecosistemas, comunidades o elementos biológicos que por su rareza, fragilidad, importancia o singularidad merecen una valoración especial.

Monumentos Naturales. Son espacios o elementos de la naturaleza constituidos b√°sicamente por formaciones de notoria singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de una protecci√≥n especial. Se considerar√°n tambi√©n Monumentos Naturales las formaciones geol√≥gicas, los yacimientos paleontol√≥gicos y dem√°s elementos que re√ļnan un inter√©s especial por la singularidad o importancia de sus valores cient√≠ficos, culturales o paisaj√≠sticos.

Paisajes Protegidos. Se engloban dentro de esta clasificación a los lugares concretos del medio natural que, por sus valores estéticos y culturales, sean merecedores de una protección especial.

Parques Nacionales. Son Parques Nacionales aquellos espacios que, siendo susceptibles de ser declarados como Parques por Ley de las Cortes Generales, se declare su conservaci√≥n de inter√©s general de la Naci√≥n con la atribuci√≥n al Estado de su gesti√≥n y la correspondiente asignaci√≥n de recursos presupuestarios. La declaraci√≥n como de inter√©s general de la Naci√≥n se apreciar√° en raz√≥n a que el espacio sea representativo de alguno de los principales sistemas naturales espa√Īoles que se citan en el anexo de la Ley 4/89, configur√°ndose para su mejor conservaci√≥n la Red de Parques Nacionales integrada por la totalidad de los que sean declarados.

REGIONES DE LA RED DE PARQUES NACIONALES

Los Sistemas Naturales representados en la Red de Parques Nacionales est√°n agrupados en las siguientes regiones:

Región Eurosiberiana

-Sistemas ligados al bosque atl√°ntico (Parque Nacional de los Picos de Europa).

-Sistemas ligados a formaciones lacustres y rocas de origen plut√≥nico y fen√≥menos de glaciarismos (Parque Nacional de Aig√ľestortes i Estany De Sant Maurici).

-Sistemas ligados a formaciones de erosión y rocas de origen sedimentario (Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido).

-Sistemas ligados a zonas costeras y plataforma continental (Parque Nacional de las Islas Atl√°nticas de Galicia).

Región Mediterránea

-Sistemas ligados al bosque mediterr√°neo (Parque Nacional de Caba√Īeros).

-Sistemas ligados a zonas h√ļmedas continentales (Parque Nacional de las Tablas de Daimiel).

-Sistemas ligados a zonas h√ļmedas con influencia marina (Parque Nacional de Do√Īana).

-Sistemas ligados a zonas costeras y plataforma continental (Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipélago de Cabrera).

-Sistemas ligados a la alta monta√Īa mediterr√°nea (Parque Nacional de Sierra Nevada).

Región Macaronésica

-Sistemas ligados a la laurisilva (Parque Nacional de Garajonay).

-Sistemas ligados a procesos volcánicos y vegetación asociada (Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, Parque Nacional del Teide, Parque Nacional de Timanfaya).

ERRORES DE GESTI√ďN

Al contrario de lo que alguno puede pensar, las competencias en este sentido, están transferidas por completo a las comunidades autónomas, aunque se trate de los Parques Nacionales. Esto no es algo nuevo, otra cosa es que esta transferencia de competencias se haya ejecutado antes o después, pero todo viene a raíz de la Constitución, donde se transfirieron a las comunidades autónomas las competencias en Medio Ambiente y, como tal, en caza. En mi opinión un gravísimo error.

La primera contradicci√≥n que encontramos es que para gestionar un territorio continuo, es necesaria una pol√≠tica com√ļn en todo ese territorio. Hay Parques Nacionales, como el caso del de Picos de Europa, que pertenece a tres comunidades diferentes y no en todos los casos se practica una gesti√≥n coordinada por las partes implicadas.

Adem√°s, hay un punto de partida que la sociedad ha olvidado y es que el hombre es un eslab√≥n indispensable en la cadena del medio ambiente, y lo lleva siendo millones de a√Īos, por lo que el aut√©ntico desequilibrio es dejar a √©ste fuera del medio. Creer que conservar es no tocar es un error muy grave que puede tener consecuencias fatales.

A esto hay que a√Īadir que los recursos naturales renovables deben ser aprovechados como recursos que son y naturalmente ordenados para que sigan siendo renovables.

Si hablamos de fauna, decir que la ordenación cinegética, al igual que la forestal, no es otra cosa que el manejo de estructuras biológicas bajo unos criterios técnicos. En este sentido y centrándonos en las especies objeto de caza, al estudiar la dinámica poblacional de cualquier especie veremos que describe una curva denominada sigmoide, que refleja de manera gráfica y sencilla el comportamiento de una población en función de la densidad de la misma y del tiempo.

LA CAZA, GARANTE DEL EQUILIBRIO POBLACIONAL

En ausencia de predadores naturales a excepci√≥n del hombre, las poblaciones que no se cazan alcanzar√°n la parte superior de la gr√°fica, lo que implica unas densidades excesivas. En estos casos, bien por la aparici√≥n de epizoot√≠as t√≠picamente reguladoras de densidad como puede ser la sarna sarc√≥ptica¬†(sarcoptes scabiei), por la debilitaci√≥n de la poblaci√≥n a causa de la falta de comida o por ambas u otras causas, las poblaciones sufren un descenso dr√°stico, que en ocasiones puede llevar a la misma hasta pr√°cticamente su desaparici√≥n. Cuando esto pasa, mueren todo tipo de ejemplares (adultos, cr√≠as, hembras pre√Īadas, etc√©tera), pero nadie dice la verdad del tema, como en Andaluc√≠a hace unos a√Īos que justificaron la aparici√≥n de esta enfermedad por el clima predominante en los √ļltimos a√Īos‚Ķ falso. La verdadera raz√≥n fueron las alt√≠simas densidades de cabra mont√©s en Andaluc√≠a a falta de predadores naturales y de caza. Esto puede pasar en los Parques Nacionales.

La caza mantiene a las poblaciones en un equilibrio con un desplazamiento de sus valores entre el 30 por cien al final de la temporada y el 80 por cien al comienzo de la misma, lo que permite que tras el paso de cada temporada la población se recupere, pues su capacidad de cría está en la zona de casi máxima pendiente de la gráfica, permitiendo así cazar el 50 por cien de la población sin problemas, produciendo ingresos y manteniendo la población sana y en perfecta convivencia con la conservación del entorno y de las otras especies.

Como afirma el profesor de la ETSI Montes de Madrid, compa√Īero y amigo, Miguel Montoya, los animales en un exceso de poblaci√≥n acaban muriendo seguro, el tema es: o practicamos una caza ordenada conservando las especies en unos m√°rgenes poblacionales razonables o la naturaleza se encargar√° de hacer el trabajo, pero de una forma mucho m√°s brutal, indiscriminada y cruel. Pero eso nadie lo dice.

Adem√°s, hablando de biodiversidad, ahora muy de moda, el hecho de que una poblaci√≥n alcance tan altas densidades tiene unos efectos letales sobre el ecosistema en el que habita y en todos sus componentes. La regeneraci√≥n de especies vegetales, especialmente las de mayor grado de palatabilidad para la citada poblaci√≥n, ser√° nula. Aquellas especies animales que compitan por los recursos se ver√°n seriamente afectadas. Citando al profesor Antonio Notario, ‚Äúa nadie le importa el estado de poblaciones de invertebrados o especies vegetales, no venden‚Ķ‚ÄĚ Ampliando esta frase, la gente no se preocupa por la regeneraci√≥n del monte, porque ahora mismo se puede estar viendo muy bonito, pero qu√© pasar√° dentro de unos a√Īos. Da igual, lo que vende es Bambi.

Y si lo que queremos es apartar al hombre del medio ambiente, medida que hemos visto no es la adecuada, hag√°moslo del todo, pero deber√≠amos volver a vivir en chozos y cultivar peque√Īas parcelas‚Ķ Qu√© f√°cil es criticar la caza, pero si se dejara de cazar, por ejemplo, ir en coche ser√≠a un verdadero peligro pues los accidentes con fauna cineg√©tica estar√≠an a la orden del d√≠a en cualquier punto de Espa√Īa en poco tiempo. La ganader√≠a en las zonas donde existen poblaciones de lobo, que por otro lado cada vez ser√≠an m√°s, ser√≠a una pr√°ctica imposible o a menos no rentable. Y as√≠ podemos enumerar mil ejemplos.

Para llevar el tipo de vida que hoy llevamos, es necesario que nuestras poblaciones cinegéticas estén ordenadas, de ahí que en los Parques Nacionales se cace, aunque muchas veces no lo suficiente, de lo que derivan los problemas. Pero cazan los guardas a sueldo, produciendo gastos en lugar de ingresos. Muchos de estos espacios han llegado a ser lo que son gracias a constituirse como grandes cotos de caza, lo que no se puede hacer es proteger un espacio y prohibir o limitar no razonablemente las prácticas que históricamente se han llevado a cabo allí y gracias a las cuales ese espacio ha llegado a ser lo que es hoy.

Encontramos un ejemplo representativo en la Reserva Natural del Valle de Iruelas (que alberga una de las mayores poblaciones de buitre negro, entre otras especies, además de águila imperial ibérica), pues allí se caza el ciervo desde la berrea hasta en montería. Todo porque la figura de protección que afecta a este territorio es diferente.

Gredos, en lo que era la Reserva Nacional de Caza, conserva, gracias a esta actividad abierta a los cazadores bajo subasta, una de las mejores poblaciones de macho mont√©s de Espa√Īa, donde hasta ahora no ha aparecido ning√ļn brote de sarna, no como en otras zonas donde la guarder√≠a, a veces contratada √ļnicamente para la caza, realiza lo que llaman control poblacional. Mientras que esto cuesta un dinero, si se ofreciera a los cazadores a un precio inferior al del mercado, primero se realizar√≠a una labor social al poner al alcance del bolsillo de los cazadores m√°s modestos piezas de caza que en el mercado no podr√≠an pagar. Por otro lado, esto producir√≠a una serie de ingresos para el Parque, al igual que en fincas del Estado como El Pardo o Lugarnuevo, donde se cazan miles de piezas al a√Īo por parte de la guarder√≠a.

Pero, por qu√© en los Parques se dice que no se caza, y se proh√≠be la caza por parte de la sociedad. Pues porque es una legislaci√≥n tomada al pie de la letra de la de Estados Unidos, que proviene de 1916 (creaci√≥n del primer parque nacional), un territorio y una √©poca totalmente diferentes a Espa√Īa y donde por aqu√©l entonces se deb√≠a proteger de la caza indiscriminada a especies como el bisonte americano o el oso, o proteger el entorno de la corta de maderas u otros usos con pr√°cticas excesivas.

Lo que hace falta es ser realista, aceptar las cosas como son, el hombre est√° situado en el punto m√°s alto de la cadena tr√≥fica y es un predador. Sin valorar el hecho de que uno pueda decidir libremente si practicar la caza o no practicarla, √©sta resulta totalmente necesaria para mantener el equilibrio y la biodiversidad, y estos criterios t√©cnicos y no la humanizaci√≥n de las especies de caza y las √Īo√Īer√≠as y falsedades, deben regir la gesti√≥n de nuestro patrimonio natural y, como tal, de los Parques Nacionales.

Juan Pascual Herrera Coronado

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3 comentarios

  1. Juan
    diciembre 28, 21:55
    Porque los animalistas que no ecologistas piensan que ellos son inteligentes y los cazadores unos tarados? Están más evolucionamos? Será por ver películas Disney? Saludos
  2. Juan karlos Ros Lorente
    diciembre 05, 18:19
    Holaaaaa muy buenas tardes soy Juan Carlos Ros lorente el presidents usted que estar√° puesto donde podemos disfrutar m√°s de todas reservas naturales y parques para la pr√≥xima semana igual vamos unos 17 o 20 seg√ļn lo que aya y las hectareas se puede estar hasta tres y cuatro d√≠as igual menos vamos por falta de rifles a mi me gusta la sierra de cazorla que me aconseja o empezamos por una punta y terminamos por la otra de espa√Īa jajajaja cazorla me gusta me podr√≠a aconsejar no solo por que tiene maleza mas tipo bosque hay muchas especies y lo vamos a pasar bien pero hay otros limpios sin maleza que no motivan mucho cazorla yo creo que hacer el ideal los hay mas y buenos pero vaya un peque√Īo consejo no vendr√≠a mal mi whuatsapp es el 645942869 si espero se ponga en contacto conmigo es para la pr√≥xima semana 14 o 15 empezar√≠amos si no se unos diecisiete cazadores en total jajaja bueno ya me dira su opini√≥n gracias
  3. pedro
    abril 25, 15:18
    Todo mentiras, tu no eres lo mas alto de la candena bajo una escopeta que tu cerebro no podria ni diseniar. A mi no me enganias y luchare por que te prohiban cazar.

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