驴C贸mo recuperar la Caza Menor? #SOScazamenor
22 diciembre, 2017 Trofeocaza . 3436 Visualizaciones

Reportajes coto de caza

驴C贸mo recuperar la Caza Menor? #SOScazamenor

Medidas urgentes para asegurar su continuidad

La caza menor desaparece, y con ella los cotos y las sociedades que los gestionan. El proceso es lento, pero se muestra imparable desde hace m谩s de 30 a帽os. La sociedad moderna ha abrazado una fuerte mentalidad anticaza y los venadores hemos envejecido sin asegurarnos el relevo generacional. Por ello, debemos mostrar nuestro compromiso con la conservaci贸n de la naturaleza, refundar las sociedades incorporando j贸venes y rescatar a las poblaciones silvestres. S贸lo as铆 salvaremos a la caza menor.

En la d茅cada de 1960, nuestro pa铆s sufri贸 un incremento exponencial del PIB (producto interior bruto) y la mayor铆a de sus gentes abandon贸 la pobreza de la posguerra. El 茅xodo rural concentraba a la poblaci贸n en las ciudades y los ciudadanos aprovechaban los domingos para acudir a cazar al campo.

All铆 pod铆an cobrar piezas, lo que al fin resultaba como si hubiesen atrapado billetes de 10 euros. Todos los domingos part铆an coches e incluso autobuses de las ciudades con un destino: ir de caza al campo.

Esta tremenda afici贸n intensific贸 desmesuradamente la extracci贸n de animales y, en muchos lugares, supuso una amenaza en la continuidad de las poblaciones. Por eso se legisl贸: para proteger estos recursos naturales.

Con la Ley de Caza de 1970 y su Reglamento de 1972 se crearon los cotos de caza, para regular el aprovechamiento y proteger las poblaciones de animales silvestres. Al principio, los cotos fueron vistos como un gran recorte sobre la libertad que hab铆a existido para cazar en casi todo el territorio nacional.

Con ellos se termin贸 la caza sin fronteras. Pero los legisladores tuvieron una gran visi贸n de futuro, ya que garantizaron la conservaci贸n de estos recursos naturales para las generaciones venideras.

Ahora, los cotos se han adaptado a los nuevos tiempos con las legislaciones auton贸micas, aunque muchas veces sin 茅xito y sin la proyecci贸n ni el calado que tuvo la legislaci贸n de los 70, vigente a煤n en algunas comunidades aut贸nomas que no han desarrollado su normativa cineg茅tica.

Con el devenir del tiempo, la mecanizaci贸n e industrializaci贸n del campo, los cotos se han quedado sin fauna silvestre, por lo que las sociedades de cazadores que ahora los sustentan son las due帽as del vac铆o.

LOS CAZADORES ASOCIADOS

Los socios de un coto limpio, 鈥渄esfaunado鈥, sin la existencia de animales que lo llenen de valor, se enfrentan a una situaci贸n dif铆cil. Resolver el problema de la ausencia de vida silvestre en nuestros campos implica disponer de un diagn贸stico acertado de la situaci贸n: 驴qu茅 factores son responsables de la carencia de animales en el coto? Obtener una imagen no sesgada de la realidad es complicado.

Recuperar-C.-Menor_huevos

Si queremos volver a recuperar las especies de menor de nuestros acotados debemos ser conscientes de que son necesarias medidas urgentes de gesti贸n.

Muchos compa帽eros se han formado una visi贸n negativa en la que han deformado la mala situaci贸n exagerando y supravalorando los da帽os: 鈥淓s imposible recuperar la caza menor silvestre鈥, dicen.

Otros construyen una imagen deformada positiva en la que infravaloran la dimensi贸n de los agentes perniciosos: 鈥淩esulta muy f谩cil recuperar las poblaciones de animales鈥, creen. En ambos casos, los diagn贸sticos son err贸neos.

Un dictamen acertado que construya un relato pr贸ximo a la realidad por su precisi贸n y exactitud necesita de la madurez y experiencia profesional. La sabidur铆a en la sociedad de cazadores les va a permitir no caer en viejos errores.

Hay que discernir con acierto y sosiego si el an谩lisis arroja una buena imagen de la realidad. Entonces conoceremos qu茅 es lo que tenemos y preguntarnos qu茅 queremos. Si somos capaces de so帽ar con un coto distinto, tendremos oportunidad de gestionar el cambio desde el coto actual hasta aqu茅l que deseamos.

聽驴A qu茅 coto queremos llegar? No tiene sentido definir un modelo de coto inalcanzable, un para铆so fantasioso. Renunciar a los para铆sos inalcanzables es positivo. Necesitamos ejemplos vivos donde podamos realmente llegar.

Es primordial definir el modelo de forma consensuada: pasar del deseo personal al colectivo, a la demanda de un bien com煤n para la sociedad de cazadores. Para precisar el modelo hay que separar lo que es aceptable de lo que no.

Por ejemplo, respondiendo a preguntas que definan el posible escenario: 驴es o no aceptable terminar la jornada sin capturas? Si lo podemos asumir, es viable dedicarnos a la caza natural; en caso contrario, la 煤nica opci贸n es la artificial.

聽驴Es o no aceptable terminar la temporada dentro del intervalo de entre 5-15 capturas? Si lo podemos suscribir, es factible conseguirlo en nuestro coto (hay muchos cotos donde se verifica) con caza natural.

驴Es o no aceptable terminar con menos de 16 capturas? Alcanzar esta meta posiblemente exija inversiones no asumibles econ贸micamente. No son muchos los cotos que ofrezcan tal disponibilidad de piezas silvestres para el cazador medio.

驴QU脡聽LIMITACIONES DEBEMOS TENER EN CUENTA?

Es importante reconocer las limitaciones para llegar al coto deseado si partimos de una situaci贸n que tiene abandonada la gesti贸n:

聽1) el n煤mero de socios que soporta el coste del coto se ha reducido considerablemente y

聽2) los precios de las materias y actuaciones necesarias para recuperar las poblaciones de animales silvestres han subido mucho.

En realidad, se trata de una posici贸n de crisis en el acotado (m铆nima abundancia de animales) y en la sociedad de cazadores (reducido n煤mero de socios que incrementa el coste de las aportaciones), ante la que no hay nada que hacer o鈥 no sabemos qu茅 hacer: 驴C贸mo regenerar la abundancia de animales? 驴C贸mo renovar la sociedad de cazadores?

Para salir del contexto de indignaci贸n que nos produce la crisis de la naturaleza, donde todo cambia siempre a peor, hay que enfrentarse a incontables problemas, moviendo energ铆a, recursos, voluntad e inteligencia.

La sociedad de cazadores y su coto de caza es la unidad adecuada para hacer frente al problema. La asociaci贸n nos permite sumar esfuerzos, canalizar las relaciones y dotarnos de estructura y organizaci贸n.

En la sociedad podemos encontrar un lugar activo donde desempe帽ar una funci贸n concreta del proyecto com煤n. La sociedad de cazadores tiene que renovarse con un plan y una directiva que lo lidere para hacer frente a la realidad actual.

En la sociedad debemos crear el compromiso, el afecto y la ambici贸n imprescindibles para desarrollar los objetivos. El proyecto debe ser pragm谩tico y realizable con las aportaciones de ideas, dinero y trabajo de los socios.

LA DEGRADACI脫N DE H脕BITAT

Las preocupaciones de la gente contempor谩nea son:

聽1) tener dinero,

2) disponer de muchos productos para consumir,

聽3) comer sin cocinar,

4) tener acceso a grandes galer铆as y superficies comerciales,

聽5) comunicar en las redes sociales y a trav茅s de tel茅fonos m贸viles y

聽6) descargar gratis de Internet.

Es la econom铆a de mercado: el lema 鈥淢is gastos son tu salario鈥. El dinero se ha convertido en el 煤nico juicio de valor. Con el precio m谩s alto se consigue pasar de la cantidad (precio bajo) a la calidad (precio alto).

A todo esto hay que a帽adirle la velocidad: cuanto antes cojas el dinero, m谩s cantidad podr谩s acumular. Este sistema es la m谩quina perfecta para destruir la naturaleza del planeta. Lo natural no tiene precio.

Adem谩s, por muy grande que sea el destrozo que le ocasiones, no te van a hacer pagar su restauraci贸n. En consecuencia, cuanto mayor sea el da帽o, m谩s dinero ganas. Todos dicen que lo van a cambiar, que quien destruye y contamina pagar谩鈥 pero nada cambia.

No tienen credibilidad, manda el dinero sin regulaci贸n. Los indignados por la crisis de la naturaleza se hacen ecologistas radicales. La sociedad urbanita se posiciona anticaza. 驴Y nos lo pueden poner m谩s dif铆cil?

Este sistema ha condenado a desaparecer a todo lo que no es rentable, lo que no aporta suficientes ingresos para sostenerse. La agricultura, la ganader铆a y la silvicultura compatibles con la vida silvestre desaparecen.

Son sustituidas por t茅cnicas de producci贸n modernas que destruyen los h谩bitats y la fauna silvestre. El resultado son vastas extensiones cubiertas por invernaderos, telas protectoras, pivots, agrosistemas industrializados鈥 salpicados con granjas intensivas y cultivos forestales.

En la monta帽a, extensas superficies abandonadas se matorralizan y se cubren de masa forestal. Todo esto repercute negativamente en las especies de caza menor y favorece a la caza mayor.

A los amantes de la naturaleza no les satisface el campo degradado ni el monte desatendido. Esta asimetr铆a entre el campo cuidado y el ultrajado por los sistemas de producci贸n moderna y el abandono nos ha dejado sin h谩bitats para la caza menor.

Recuperar-Caza-menor-majanos

La construcci贸n de chozos para perdices y majanos para conejos, el control de predadores… son tareas fundamentales en la recuperaci贸n y conservaci贸n de las especies.

FAMA A CAMBIO DE DESTRUIR LA CULTURA RURAL聽

El curr铆culum v铆tae anticaza se usa como lanzadera para conseguir la fama. Cada vez surgen m谩s figuras y 鈥渇igurones鈥 contra la caza.

Ellos se lanzan veloces por la autopista de la popularidad con pregones prohibicionistas, buscando que el griter铆o medi谩tico anticaza les transporte hasta la casa de la fama. Lo que cuenta es conseguir titulares para sumar puntos a su celebridad, por lo que siempre est谩n atentos a la direcci贸n en la que sopla el viento. Los famosos anticaza persiguen la gloria y no tienen escr煤pulos.

As铆, por ejemplo, cuando logran prohibir alguna modalidad de caza, entran sonrientes en la casa de la fama. All铆 van a tejer una tupida red de amistades e intereses que les afiance.

No les importa cu谩ntas especulaciones sin sentido les ha costado conseguir su fin. Solo les mueve sentirse plenamente gratificados y divinizados por su poder para cambiar la Ley y destruir la cultura rural.

Ellos se consideran la representaci贸n de la voz p煤blica, la bandera de la moral y la 茅tica, difundiendo la rentable mentalidad Bambi. Sin embargo, dejan desnuda y descuidada la naturaleza, y no les importa ahogarla de contaminaci贸n.

LAS POBLACIONES DE CAZA MENOR聽

Son los cotos que implementan innovaciones en la gesti贸n de sus poblaciones de caza menor los que consiguen mejores rendimientos cineg茅ticos.

La gesti贸n innovadora est谩 reprimida por la rigidez administrativa. La misi贸n de la Administraci贸n de hoy es construir una reglamentaci贸n flexible para tutelar. El sistema de la orden y el mando mediante la criminalizaci贸n y sanci贸n solo debe marcar las l铆neas rojas.

La Administraci贸n puede dinamizar y crear oportunidades para que las sociedades de cazadores mejoren la gesti贸n. S铆, todas las innovaciones implican riesgos, pero cuando resultan avances positivos, desprenden beneficios.

Recuperar-Caza-menor-agua

La comida y el agua son imprescindibles en la gesti贸n de la fauna de nuestro coto.

La gesti贸n de las poblaciones de animales silvestres tiene que crear horizontes a largo plazo. De hecho, los planes de inversi贸n para experimentar con la gesti贸n de las poblaciones de caza menor implican un m铆nimo de 10 a帽os.

Entonces, cabe hacernos la siguiente pregunta: 驴la solidez de las sociedades de cazadores permite afrontar estos retos? Si no existen 铆ndices de calidad de la gesti贸n, si no se fomenta la excelencia en la formaci贸n de los gestores y si no invertimos en una investigaci贸n aplicada a la gesti贸n bien estructurada, no podremos mejorar las poblaciones cineg茅ticas.

El vertiginoso descenso de la las poblaciones de caza menor silvestre las convierte en muy vulnerables. Y la recesi贸n de la abundancia de fauna cineg茅tica ha sido secundada por la deserci贸n de un cuantioso n煤mero de cazadores que ha dejado a las sociedades de cazadores esquel茅ticas, sin m煤sculo para afrontar los planes de recuperaci贸n.

聽驴CUANTOS ANIMALES QUEDAN EN EL COTO?

Las respuestas vagas se agrupan en tres tipos de errores:

聽1) determinamos exageradamente que hay muchos menos animales que los que realmente quedan,

聽2) comparamos la abundancia de nuestros animales silvestres con la de un coto de caza intensiva y

聽3) la estimaci贸n calculada es ut贸pica y perniciosa por su sobrevaloraci贸n. Cualquiera de estos c谩lculos va a resultar tremendista, irresponsable y lejano a la realidad. Necesitamos un an谩lisis certero para saber d贸nde y c贸mo debemos actuar.

Esto exige conocer el n煤mero de animales al final del invierno. La fauna que se va a reproducir es el capital de nuestro coto de caza. Si actuamos con responsabilidad, vamos a proteger a estos animales, evitando cualquier tipo de fugas.

De nuestra eficiencia depende perder ejemplares que buscan un lugar m谩s adecuado que nuestro coto para reproducirse, que son consumidos por el exceso de predadores, que son eliminados por los furtivos, o que sucumben intoxicados o atropellados.

El amplio margen de mejora que podemos crear con respecto a la situaci贸n anterior depende de nuestra responsabilidad, de nuestra capacidad para construir mejores condiciones en el coto para la vida de la fauna.

La diferencia radica en los progresos que obtienen los animales silvestres gracias a nuestra inversi贸n. Podemos pasar del declive de la poblaci贸n a su recuperaci贸n si somos capaces de ver a largo plazo y de ser din谩micos y creativos en nuestra inversi贸n para favorecer a la fauna silvestre.

Recuperar-C.-Menor_habitats

Si somos audaces para ver c贸mo la construcci贸n de una infraestructura (carretera, granja, pantano鈥) va a da帽ar el h谩bitat, corresponderemos con una actuaci贸n que compense el da帽o (refugio, siembra para la caza, plantaci贸n鈥).

驴C脫MO CONTRARRESTAR LA P脡RDIDA DE H脕BITATS?

Si somos capaces de imaginar c贸mo mejorar los h谩bitats de la caza menor del coto, valemos para enfrentarnos a los factores que destruyen la naturaleza. La velocidad con la que se devastan y degradan los h谩bitats es el principal obst谩culo, por eso nuestra audacia debe basarse en adelantarnos con una respuesta r谩pida.

Si somos audaces para ver c贸mo la construcci贸n de una infraestructura (carretera, granja, pantano鈥) va a da帽ar el h谩bitat, correspondemos con una actuaci贸n que compense el da帽o (refugio, siembra para la caza, plantaci贸n鈥).

Recuperar-C.-Menor_conejosNuestra valent铆a puede mejorar la respuesta, la legislaci贸n actual prev茅 medidas compensatorias por las transformaciones que da帽an los h谩bitats. Tambi茅n es cierto que los vericuetos legales y la corrupci贸n hacen que raramente se aplique la restauraci贸n del h谩bitat.

Necesitamos cambios en las instituciones que creen las condiciones para conservar y restaurar los h谩bitats de la vida silvestre. Las sociedades de cazadores creativas, aquellas lideradas por personas que tienen una visi贸n de m谩s largo alcance, son las que desarrollan actuaciones m谩s innovadoras: arriendan o compran terrenos para la caza, ofrecen los tratamientos m谩s adecuados a la vegetaci贸n o el suelo, dise帽an los refugios, majanos y bebederos m谩s integrados y eficaces…

Ellos siempre est谩n asociando ideas, conectando con las sociedades m谩s activas y participando en las reuniones, jornadas y conferencias. Se trata de innovar a la velocidad necesaria para evitar que el virulento azote de las actividades econ贸micas deje sin h谩bitat el coto.

UNA SOCIEDAD DE CAZADORES DEBE SER VALIENTE

Por lo general, los cazadores son valientes, sin embargo, sus sociedades son m谩s bien cobardes: tienen miedo a enfrentarse a los problemas existentes en el coto. Esto se debe a la escasez de liderazgo moral.

El coraje, la honestidad, la integridad y la 茅tica desaparecen con el poder social. Las sociedades de cazadores fracasan cuando no cuentan con un buen proyecto de gesti贸n de su coto. Sin rumbo pasa a ser un sistema clientelar de su presidente.

Los sistemas piramidales y opacos fomentan la corrupci贸n. Se pierden los valores, se justifica el despilfarro y se pone en peligro el futuro del coto. Para que la sociedad de cazadores funcione se necesita cohesi贸n y compromiso entre los cazadores.

Ellos pueden desarrollar el plan necesario para recuperar la fauna silvestre del coto si tienen ganas de hacerlo bien. Con unidad, empe帽o e ilusi贸n se pueden vencer todas las dificultades.

Los cazadores tienen que pactar qu茅 coto demandan para vincularse al proyecto de gesti贸n que lo haga realidad. As铆 se pueden sumar los intereses particulares en un inter茅s com煤n.

Este ejercicio democr谩tico es la v铆a que conduce de la recesi贸n a la recuperaci贸n de las poblaciones de animales silvestres en el coto. Las sociedades de cazadores se desmoronan cuando no incorporan j贸venes.

La caza ha sido demonizada por la moderna sociedad urbanita. En los 煤ltimos a帽os, los cazadores han sido tan silenciosos que nadie les ha escuchado hablar de su rigor 茅tico ni de su compromiso para conservar y mejorar la naturaleza.

As铆 es imposible que los j贸venes puedan verse atra铆dos por este colectivo y su actividad. Para revitalizar las organizaciones de cazadores y frenar la fuga de socios es imprescindible abrir las puertas a la juventud. Su revulsivo es la soluci贸n para vencer el miedo a cambiar.

Dr. Jes煤s Nadal (UdL)

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