Control de predadores en Espa√Īa, lo que no quieren contarnos
3 noviembre, 2017 Trofeocaza . 2101 Visualizaciones

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Control de predadores en Espa√Īa, lo que no quieren contarnos

Sujeta a interpretaciones, eufemismos e imprecisiones, el autor aboga en este escrito por la revisión, tanto de la Ley 42/2007 de Conservación del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, como de las Directrices técnicas para la captura de especies cinegéticas predadoras.

La Ley 42/2007 de Conservaci√≥n del Patrimonio Natural y la Biodiversidad (LPNB), en su t√≠tulo III, cap√≠tulo IV, se√Īala una serie de prohibiciones y limitaciones relacionadas con los m√©todos de captura destinados a especies cineg√©ticas.

En conferencia sectorial de 2011 entre las comunidades aut√≥nomas (CC.AA) a propuesta del Ministerio de Agricultura, Alimentaci√≥n y Medio Ambiente (MAGRAMA), se aprueban las Directrices t√©cnicas para la captura de especies cineg√©ticas predadoras: homologaci√≥n de m√©todos y acreditaci√≥n de usuarios, teniendo como antecedentes la LPNB. Seg√ļn las propias Directrices, estas suponen una ampliaci√≥n de las exigencias establecidas europeas de Aves y H√°bitats referidas a m√©todos de captura destinados a las especies incluidas en sus diferentes anexos.

Por otro lado, en caso de que las autoridades competentes en esta materia lo consideren adecuado, las Directrices podr√≠an tenerse en cuenta para los m√©todos de captura que sean utilizados en el medio natural para perros y gatos asilvestrados. Estas especies son consideradas ex√≥ticas invasoras por el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Cat√°logo espa√Īol de especies ex√≥ticas invasoras.

Para justificar las citadas Directrices, el MAGRAMA se apoy√≥ en los siguientes documentos y legislaci√≥n: Convenio de Berna de 1979, Acuerdos entre la Uni√≥n Europea, Canad√°, la Federaci√≥n Rusa y los Estados Unidos de Am√©rica, Directivas europeas Aves y H√°bitats, Reglamento europeo EEC 3254/91, de 4 de noviembre de 1991, relativo al uso de cepos en la CE y la introducci√≥n de pieles y otros productos manufacturados de ciertas especies capturadas en otros pa√≠ses mediante cepos u otros m√©todos de captura que no cumplan los est√°ndares internacionales de captura no cruel; y en la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas de 18 de mayo de 2006. Adem√°s de la se√Īalada LPNB, encabezamiento de este art√≠culo y que supuso el propio desarrollo de las Directrices.

CONVENIO DE BERNA DE 1979 

Para el asunto que nos importa, el Convenio de Berna prohib√≠a para las especies de mam√≠feros y aves autorizadas a cazar en Espa√Īa: redes para captura o muerte masivas o no selectivas, y trampas para captura o muerte masivas o no selectivas para los primeros y lazos, excepto para el lag√≥podo al norte de paralelo 58¬ļ, redes y trampas para las segundas.

Espa√Īa no tuvo problemas para firmar ese convenio pues ya estaban prohibidas estas artes con car√°cter general mediante el Decreto 506/1971, de 25 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecuci√≥n de la Ley de Caza de 4 de abril de 1970.

Estas prohibiciones se traspondrían definitivamente mediante el Real Decreto 1095/1989, de 8 de septiembre, por el que se declaran las especies objeto de caza y pesca y se establecen normas para su protección, desarrollo de la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre, derogada posteriormente por la LPNB, que también las incluye.

En definitiva, el Convenio de Berna como bibliograf√≠a est√° muy bien; sobre todo lo recordamos por la reducci√≥n en las semiautom√°ticas de cinco a tres cartuchos, pero despu√©s de tantos a√Īos desde su firma, tiene poca trascendencia en la actualidad, ya que aquella normativa ha sido transpuesta varias veces a la espa√Īola. La evidencia es que son limitaciones al ejercicio de la caza, pero ya se habla de captura como eufemismo de caza.

ACUERDOS INTERNACIONALES 

Acuerdo entre la Unión Europea, Canadá, la Federación Rusa y los Estados Unidos de América.

Firmado en julio de 1997 y adoptado mediante la Decisi√≥n 98/142/CE del Consejo de 26 de enero de 1998, el Acuerdo entre la Uni√≥n Europea, Canad√° y la Federaci√≥n Rusa, y al que unos meses m√°s tarde se sumar√≠a Estados Unidos, tiene como antecedentes el Reglamento (CEE) n¬ļ 3254/91 del Consejo, de 4 de noviembre de 1991, por el que se proh√≠be el uso de cepos en la Comunidad y la introducci√≥n en la Comunidad de pieles y productos manufacturados de determinadas especies de animales salvajes originarias de pa√≠ses que utilizan para su captura cepos o m√©todos no conformes a las normas internacionales de captura no cruel.

Las especies recogidas en estos acuerdos son: castor (Castor canadensis), nutria (Lutra canadensis), coyote (Canis latrans), lobo (Canis lupus), lince (Lynx canadensis), lince rojo (Felix rufus), marta cibelina (Martes zibellina), mapache (Procyon lotor), rata azmizclera (Ondatra zibethicus), pek√°n (Martes pennanti), tej√≥n (Taxidea taxus), marta (Martes americana) y armi√Īo (Mustela erminea).

Por tanto, los acuerdos se firmaron para el comercio de pieles de especies que no habitan en Espa√Īa y capturadas mediante cepos (a excepci√≥n del armi√Īo, sin condici√≥n de especie cineg√©tica en nuestro pa√≠s). Artilugios prohibidos veinte a√Īos antes en el territorio espa√Īol (1971) en relaci√≥n a Europa (1991). Recordemos que Brigitte Bardot, en los a√Īos setenta anunciaba pieles; mientras que, contrariamente, en los noventa luchaba encarnizadamente contra estas, y ahora lo hace contra la caza con galgos.

JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS DE 18 DE MAYO 2006 

Las Directrices reproducen:

El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas desestim√≥ un recurso interpuesto por la Comisi√≥n Europea relativo al supuesto incumplimiento por Espa√Īa de las obligaciones derivadas del art√≠culo 12.1.a y del anexo VI de la Directiva H√°bitats, al permitir las autoridades de Castilla y Le√≥n la autorizaci√≥n de lazos con tope para la captura de zorro en zonas de supuesta presencia de nutria (especie estrictamente protegida -anexo IV- de la Directiva).

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Método Collarum

La sentencia del Tribunal establec√≠a que para apreciar la fundamentaci√≥n de la denuncia de la Comisi√≥n hab√≠a de comprobarse la verificaci√≥n de la presencia de la especie protegida (nutria) en la zona de autorizaci√≥n y la condici√≥n del car√°cter deliberado de su captura o sacrificio. Asunto C-221/04. Comisi√≥n V. Espa√Īa. Sentencia del TJCE (Sala segunda) de 18 de mayo de 2006. (2006) REC I-4515.

Al MAGRAMA se le olvidó incluir sobre el caso que no se había discutido que la autorización controvertida se refería a la caza del zorro. Por consiguiente, la autorización en sí misma no pretendía permitir la captura de nutrias.

Adem√°s, la presencia de nutrias no hab√≠a sido acreditada formalmente, de modo que tampoco se hab√≠a demostrado que, al expedir la autorizaci√≥n controvertida para la caza del zorro, las autoridades espa√Īolas eran conscientes del riesgo de poner en peligro a las nutrias.

Para que se cumpliese el requisito relativo al carácter deliberado, debía acreditarse que el autor del acto quería capturar o sacrificar un ejemplar de una especie animal protegida o, cuando menos, aceptaba la posibilidad de tal captura o sacrificio.

Mientras en Espa√Īa se gestaba la LPNB y las Directrices posteriores, en Europa de desarrollaba la Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de julio de 2004, por la que se introducir√≠an normas de captura no cruel para algunas especies animales.

Europa pretendía, con una nueva legislación, cumplir con su parte de los acuerdos firmados en 1997, con los países no europeos comerciantes de pieles.

En la pr√°ctica, la nueva Directiva solo se aplicar√≠a a las trampas distintas de los cepos que los productores quisieran que se consideren ‚Äúno crueles‚ÄĚ. Adem√°s, por lo que respecta a otras especies animales que no sean las 19 enumeradas (de 13 se pretend√≠a pasar a 19, y en Espa√Īa solo afectar√≠a al armi√Īo, marta y tej√≥n), en los anexos del Acuerdo seguir√° siendo posible el uso de trampas, distintas de los cepos, que no cumplan las normas de captura no cruel, si se ajustan a otras normas comunitarias.

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Método Belisle

La propuesta no pretend√≠a armonizar todos los requisitos t√©cnicos relativos a la comercializaci√≥n o puesta en el mercado de trampas. Su objetivo es √ļnicamente prohibir el uso de trampas ‚Äúcrueles‚ÄĚ utilizadas para capturar animales de las especies enumeradas.

Dicha Propuesta establecía normas de captura no cruel, requisitos aplicables a los métodos de captura, disposiciones técnicas respecto a los ensayos de métodos de captura y la certificación de trampas para la captura de algunas especies de mamíferos. Así como a la cualificación de los usuarios de las mismas.

Dejando la puerta abierta a los países comunitarios para poder aplicar esta innovadora legislación para capturar a efectos de la gestión de la vida silvestre, el control de plagas, y para capturar mamíferos con vistas a su conservación y obtención de pieles, cuero o carne.

Al final, la Propuesta fue a parar a un cajón por Resolución legislativa del Parlamento Europeo. Destacando algunas cuestiones literales del Dictamen del Comité Económico y Social (CESE):

El Acuerdo se negoció para evitar una posible prohibición europea a la importación de productos fabricados con pieles de especies capturadas, en su hábitat natural, en países donde no estuviera prohibida la utilización de cepos. Para el Parlamento europeo, el Acuerdo era totalmente inadecuado e ineficaz y debería haber sido rechazado, estableciendo en su lugar la prohibición de importar pieles y productos fabricados con pieles de animales salvajes enumeradas en dicho Acuerdo.

El CESE considera cuestionable la utilizaci√≥n de la expresi√≥n ‚Äúno cruel‚ÄĚ en la propuesta. En el art√≠culo 2 se definen los ‚Äúm√©todos de captura‚ÄĚ, pero no se incluye ninguna definici√≥n de las ‚Äúnormas de captura no cruel‚ÄĚ. De hecho, el texto del Acuerdo (en el que se inspira la propuesta) reconoce en su pre√°mbulo la ausencia de normas internacionales de captura y, en l√≠neas generales, relaciona la expresi√≥n ‚Äúno cruel‚ÄĚ con aquellas normas que ‚Äúgarantizan un nivel suficiente de bienestar de los animales capturados‚ÄĚ.

La propuesta prevé la creación de un sistema de autorización y formación de los usuarios de trampas. Sin embargo, no se aborda la concesión de licencias, y el control de los métodos de captura es prácticamente inaplicable por la imposibilidad de llevarlo a cabo en el hábitat natural de los animales. El CESE recomienda la instauración de un estricto sistema de licencias que lleve a una homogeneización en toda la Comunidad.

DIRECTIVAS EUROPEAS AVES Y H√ĀBITATS

La Directiva de Aves, en términos generales prohíbe cualquier forma de muerte o captura deliberadas de las especies de aves incluidas en ella.

No obstante, se autoriza la caza de determinadas especies de aves (Anexo II donde se incluyen todas las especies de aves cineg√©ticas espa√Īolas), pero siempre que los m√©todos utilizados respeten determinados principios, entre otros la prohibici√≥n de m√©todos de muerte o captura masiva o no selectiva. En particular, se proh√≠ben expresamente los siguientes m√©todos recogidos en el apartado a) de su anexo IV: Redes y trampas-cepo.

La Directiva Hábitats permite, bajo un régimen de excepciones en relación a la captura o sacrificio destinados a las especies de los anexos IVa) y Va), establecer que los Estados miembros prohibirán todos los medios no selectivos que puedan provocar la desaparición a nivel local o perjudicar gravemente la tranquilidad de las poblaciones de dichas especies y en especial el empleo de los siguientes métodos de captura y sacrificio incluidos en la letra a) del anexo VI de la Directiva: redes no selectivas en su principio o en sus condiciones de empleo, o trampas no selectivas en su principio o en sus condiciones de empleo.

Anexo IV. Especies animales y vegetales de inter√©s comunitario que requieren una protecci√≥n estricta.¬† a) Carn√≠voros: Lobo (Canis lupus), excepto las poblaciones espa√Īolas del norte del Duero. Oso pardo (Ursus arctos). Nutria (Lutra lutra). Vis√≥n europeo (Mustela lutreola). Gato mont√©s (Felis silvestris). Lince ib√©rico (Lynx pardina Phocidae).

Anexo V. Especies animales de inter√©s comunitario cuya recogida en la naturaleza y cuya explotaci√≥n pueden ser objeto de medidas de gesti√≥n. a) Carn√≠voros: Lobo (Canis lupus). Poblaciones espa√Īolas del norte del Duero. Marta (Martes martes). Tur√≥n (Mustela putorius Phocidae). Gineta (Genetta genetta). Meloncillo (Herpestes ichneumon).

La Directiva Aves autoriza la caza de algunas de estas especies, pero vuelve a acabar citando seudónimos como métodos de muerte o captura. Al igual que la de Hábitats, reitera captura e introduce sacrificio, recogida de la naturaleza o explotación, huyendo de hablar de caza.

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Perros abandonados

 

EN ESPA√ĎA¬†

En nuestro país, a pesar de que la normativa europea se cayó por su propio peso, se siguió desarrollando la legislación a iniciativa particular, completando aquellas lagunas europeas y extrapolando la posibilidad a todo tipo de especies, incluidas las cinegéticas, al margen de las estrictamente planteadas por el Parlamento y Comisión europea.

En esa línea, las Directrices citan textualmente:

‚ÄúEn este contexto, durante los √ļltimos a√Īos desde la Direcci√≥n General de Medio Natural y Pol√≠tica Forestal del MARM se ha venido desarrollando, en colaboraci√≥n con las comunidades aut√≥nomas de Castilla y Le√≥n, Castilla-La Mancha y Andaluc√≠a, y con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de Am√©rica (USDA), varios proyectos de evaluaci√≥n de m√©todos de captura para zorros siguiendo las directrices de los acuerdos internacionales de captura no cruel y de la Norma ISO 10990-5‚ÄĚ.

Lógicamente, dicha ISO fue desarrollada a instancias de los países que pretendían seguir introduciendo las pieles y productos manufacturados en la Unión. Por ese motivo, en ese contexto, a los cazadores se nos acabó exigiendo cualificación para capturar zorros y urracas.

Recientemente, el periódico La Vanguardia difundía:

‚ÄúLos investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) aseguran que el √≠ndice de selectividad definido por la International Organization for Standardization (entidad que redacta las normas ISO, de referencia mundial) ‚Äúno sirve para saber si una trampa es realmente selectiva e inocua para las especies protegidas y amenazadas de extinci√≥n‚ÄĚ.

CONCLUSIONES

Resumiendo, en materia de control de predación, no se habla de cazar, sino de capturar, al igual que en los Parques Nacionales o para las exóticas invasoras de control poblacional.

La diferencia entre caza y control poblacional, captura, etc., se basa en la utilizaci√≥n de eufemismos tecn√≥cratas-administrativos con efectos redentores, en relaci√≥n al fin √ļltimo a regular, que les guste o no, es LA CAZA. Siendo estos t√©rminos manipulados a inter√©s de quienes redacten la legislaci√≥n y a quien vaya dirigida.

Aunque la Propuesta europea de 2004 no vio la luz, en 2007 se promulg√≥ la LPNB, en cuyo art. 65.3.g establece la obligatoriedad de homologar los m√©todos de captura de predadores, siguiendo para ello criterios de selectividad y bienestar animal, fijados por los acuerdos internacionales; as√≠ como que estos m√©todos √ļnicamente sean utilizados por personal acreditado a t√≠tulo individual por las CC.AA. En suma, para salvaguardarse las Administraciones de la responsabilidad ante la posibilidad e intencionalidad de capturar de forma circunstancial alguna de las especies protegidas mediante las autorizaciones dirigidas al sector cineg√©tico.

Las Directrices t√©cnicas a efectos pr√°cticos contemplan una serie de m√©todos homologados selectivos para la captura exclusiva de zorros y urracas, siendo estas especies cineg√©ticas. Pidi√©ndonos a los cazadores, con licencia de caza en vigor, una cualificaci√≥n extraordinaria para controlar sus abundancias, un tanto curioso cuando se ‚Äúgarantiza‚ÄĚ la mayor de las selectividades de los m√©todos homologados.

Tambi√©n recogen la posibilidad de utilizar las Directrices por parte de las CC.AA para capturar perros y gatos asilvestrados, como especies ex√≥ticas invasoras. Ahora las sociedades de caza se encuentran con el problema de gestionar estos animales de compa√Ī√≠a, conforme a la Ley de Protecci√≥n de Animales.

Pero siempre y cuando las entidades de caza consigan las autorizaciones correspondientes del político de turno, que normalmente se encuentra sometido a las duras presiones de los grupos animalistas. De facto, existe una modificación de las Directrices con un nuevo método homologado para gatos que no ha visto la luz por razones evidentes de coraje institucional. Por ser simplemente eso, Directrices, y porque las leyes de caza autonómicas tienen herramientas en el mismo sentido más sencillas; y ya sabemos la lucha de competencias entre CC.AA y Estado, la burocracia, etc. Paulatinamente se van implantando métodos homologados y cursos formativos, impulsados y ayudados por la presión del rédito económico comercial de unos pocos interesados. Métodos que, por cierto, cuestan un pico al ser importados.

Mientras en Espa√Īa se pueden cazar 36 tipos de aves, en Francia son 61 en base al listado de la Directiva Aves. La Directiva H√°bitat permite la recogida en la naturaleza, y cuya explotaci√≥n pueden ser objeto de medidas de gesti√≥n, a la gineta, el tej√≥n o marta, entre otras, sin que ni si quiera una CC.AA se haya planteado la posibilidad de su captura y menos a√ļn su caza.

Cuando pueden estar representando alguno de estos animales un reservorio de enfermedades para la ganader√≠a, como consecuencia de sus abundancias poco estudiadas, y un peligro para otras especies, incluidas las protegidas, como el urogallo cant√°brico. Si a todo ello le sumamos las limitaciones y prohibiciones de la legislaci√≥n espa√Īola en materia de caza, saquen ustedes sus propias conclusiones.

Por tanto, es necesario revisar tanto la Ley 42/2007 de Conservación del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, como las Directrices técnicas para la captura de especies cinegéticas predadoras: homologación de métodos y acreditación de usuarios entre todos los intereses afectados, para que se conviertan en una herramienta viable y eficaz de gestión de la fauna silvestre.

Juan Miguel S√°nchez Roig
Coordinador General de la Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC)
Presidente de la Asociación Canaria de Entidades de Caza (ACEC)

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