Mitsubishi L200 Double Cab 300 DI-D 5AT Kaiteki
2 noviembre, 2017 Trofeocaza . 1545 Visualizaciones

motor

Mitsubishi L200 Double Cab 300 DI-D 5AT Kaiteki

Trabajo fácil

Los vehículos destinados al trabajo no tienen por qué ser espartanos, así lo demuestra Mitsubishi con su L200, un modelo de diseño atractivo, confortable para el uso diario, potente y con un equipamiento de primera línea. Vamos, de esos que hacen el trabajo más llevadero.

El segmento de los vehículos pick-up tuvo en España mucha fuerza hace unos años, incluso se llegaron a poner muy de moda, pero la carga de impuestos a la que se los sometió, entre otras muchas razones, les hizo perder fuelle en ventas y quedar, de nuevo, relegados a vehículos destinados al trabajo. Todavía sigue habiendo un cierto interés por ellos, un interés que se centra en ser una forma algo más económica de hacerse con un buen todoterreno sin tener que pagar sumas desorbitadas.

A pesar de la pérdida de interés comercial que han padecido los pick-ups en España la L200 supone para Mitsubishi casi el 25 por ciento de sus ventas, siendo, por tanto, un modelo muy importante. Por ello, recientemente ha recibido pequeñas actualizaciones que le hacen permanecer en la brecha.

La L200 ya no es un vehículo destinado al trabajo exclusivamente, se ha dulcificado en todos los aspectos con el único interés de ser más útil; pretende ser un coche para todos los días, aunque para ello haya que vencer ciertos hándicaps, como pueden ser unas dimensiones extraordinarias para las que cuesta encontrar aparcamiento. Este puede ser su mayor inconveniente, pero porque una vez dentro hay que mirar a la caja trasera para convencerse de que estamos dentro de un pick-up.

Su línea fluida y moderna nos anuncia que no estamos ante algo rudo; todo lo contrario, se trata de un coche cuidado con todo detalle, los espejos cromados, las llantas de aleación, los pasos de rueda, los paragolpes, el peldaño de acceso a la caja trasera nos indican que es un coche que se puede vivir a diario, aunque nos cueste convivir con esos 5,2 metros de longitud que a la hora de aparcar llenan la plaza o que hacen que ‘medio coche’ sobresalga si aparcamos en batería.

El interior está cuidado como el de un turismo, cómodo, amplio y de diseño funcional, aspectos que en la versión Kaiteki se completan con la tapicería de cuero, la regulación eléctrica del asiento del conductor, faros de xenón, luces día led, arranque sin llave y cámara trasera para aparcamiento, entre otros detalles. Es cierto que son elementos prescindibles en un coche de trabajo, pero tenerlos hace la vida más cómoda y el trabajo más llevadero.

 

MITSUBISHI L200 SORPRENDENTE

A la vista de su tamaño podemos presuponerle ser algo torpón en carretera, de reacciones lentas, ruidoso, etc. Todo lo contrario. Se trata de un vehículo de rodar confortable, bien insonorizado acústicamente (aunque aparezcan ligeros silbidos a partir de 100 km/h) y con una pisada segura y aplomada.

Su motor de 2,4 litros desarrolla una potencia de 181 caballos, más que suficiente para mover con cierta soltura el conjunto incluso cargado. Un viaje se puede hacer con total comodidad, especialmente por autopista rodando a velocidades legales sin problema e incluso superando estas hasta límites de pérdida de carné. En vías secundarias su tamaño y peso juegan algo en contra, como la deriva de su enorme calzado, pero se desenvuelve con alegría gracias a la potencia de su motor.

Sin carga, el eje trasero es algo seco, los baches no los digiere bien y hay que tomarse con cierta calma determinados recorridos por los rebotes de la suspensión trasera. La cosa cambia cuando vamos con carga, el eje trasero recupera su compostura.

El Mitsubishi L200 es un coche que está diseñado para poder transportar más de 1000 kilogramos en la caja y su capacidad de arrastre es de 3100 kg; es un coche diseñado para trabajar y eso condiciona ciertos comportamientos. La suspensión delantera es independiente y tiene muy buena pisada. La dirección tiene mucha desmultiplicación siendo lenta en carreteras muy reviradas y casi 3 vueltas de volante, lo que hace las maniobras más lentas, pero tiene la ventaja de pesar muy poco y moverse mejor cuando el coche va cargado.

El motor está irremisiblemente asociado a una caja de cambios automática de cinco velocidades. Tiene un funcionamiento muy correcto, no da tirones, es suave, los pasos de marcha ni se notan y se puede manejar completamente en automático o en modo manual desde la propia palanca o desde unas levas tras el volante. En un coche pensado para trabajar no hace falta más.

Como se puede ver, el L200 se ha reorientado en muchos aspectos. En lo que permanece fiel a su origen es en sus capacidades todo terreno, que siguen siendo las mejores.

La versión 300 DI-D va asociada a la caja Super Select 4WD II que le permite, gracias al diferencial central, circular en tracción total a cualquier velocidad por cualquier terreno, algo que no pueden hacer sus rivales debido a la carencia de ese diferencial central. Es un plus interesante que se nota en el precio final.

Los que no necesiten un sistema de tracción tan evolucionado pueden optar por la transmisión Easy Select 4WD en el 250 DI-D. Ambos sistemas disponen de reductoras.

Las cotas todo terreno del Mitsubishi L200 nos permitirán llegar a cualquier parte. Con un ángulo de ataque de 30º, salida de 22º y un ventral de 24º se pueden afrontar muchas dificultades. La pendiente máxima lateral es de 45º y la altura de la carrocería es de 205 mm. Con las mínimas nociones y un poco de cuidado para no quedar empanzados dada su larga batalla o tocar por el ángulo de salida, el L200 es un coche prácticamente imparable.

La versión L200 de Mitsubishi ha mejorado en muchos aspectos, tanto que nos hace dudar de si mantiene su vocación profesional, al menos en la versión Kaiteki, con la que se puede invocar más al espíritu lúdico que al de trabajo, tanto por el nivel de confort interior como por el de prestaciones.

Para disfrutarlo de verdad habría que recurrir a carrozar la parte posterior pues la caja libre solo nos puede servir para el trabajo y, aun con todo, es posible que no haga falta algún sitio donde llevar protegidas ciertas cosas en la caja trasera. En definitiva, el L200 es de los pocos vehículos del mercado que mantiene las capacidades todo terreno de siempre aunque muy sutilmente se vaya dulcificando sus pasos; esperemos que esta evolución se quede en cuestiones de confort.

FICHA TÉCNICA DEL MITSUBISHI L 200Mitsubishi-l200-desp

  • Motor: 4 cilindros en línea
  • Cilindrada: 2442 c.c.
  • Combustible: Gasóleo
  • Potencia máx: 181 CV a 3500 rpm
  • Par máx: 430 Nm a 2500 rpm
  • Velocidad máx: 177 km/h
  • Tracción: Total
  • Consumos (ciudad/carretera/mixto): 8,5/6,5/7,2 litros/100 km
  • Dimensiones: 5.205 x 1.815 x 1.780 mm Peso en vacío: 1.950 kg
  • Precio unidad probada: 39.223 €
  • Precio gama desde: 27.229 €

Destacable

  • Atractivo estético
  • Capacidad de carga
  • Tracción Super Select 4WD II

Mejorable

  • Precio
  • Suspensión trasera
  • Neumáticos

GAMA MITSUBISHI L200

  • Mitsubishi L200 Club Cab 250 DI-D M-Pro 24.635 €
  • Mitsubishi L200 Double Cab 250 DI-D M-Pro 27.229 €
  • Mitsubishi L200 Double Cab 250DI-D Motion 32.740 €
  • Mitsubishi L200 Double Cab 300 DID Kaiteki 39.223 €

Tito Fernández

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