Probamos el Honda CR-V 2.2 i-DTEC 4X4 Luxury
16 febrero, 2017 Trofeocaza . 2823 Visualizaciones

motor

Probamos el Honda CR-V 2.2 i-DTEC 4X4 Luxury

Un coche para todo

Con una personalidad y un carácter muy marcados, el Honda CR-V se presenta en su cuarta generación como un coche “para todo.” La tracción 4×4, la que más nos interesa a los cazadores, sólo está disponible en diésel asociada al motor 2.2 i-DTEC de 150 CV.

¿Se atreve a conducir este vehículo SUV, familiar y berlina?

Hay dudas de cómo surgieron los SUV. Algunos apuntan a la idea de berlina elevada con capacidad todoterreno, mientras que otros se decantan por el todoterreno dulcificado que trata bien al pasaje, manteniendo unas ciertas capacidades off road. Con el Honda que ahora traemos a estas páginas apoyamos a la primera corriente de pensamiento, la de una berlina que tiene mayor altura de carrocería con una tracción total que nos puede ser de utilidad si abandonamos el asfalto. Tras cuatro generaciones del todo camino Honda CR-V, hemos sido testigos de cómo se ha ido convirtiendo cada vez más en berlina, más familiar… Pero en esta sexta generación incluso demuestra que es un 4×4.

Tiene mucho de lo que otros añoran, por ejemplo, un línea estilizada que le sirve para tener una buena carta de presentación. En esta carta se pueden leer interesantes cosas, como que, gracias al empleo de mejores materiales, es 20 kilos más ligero que el anterior, o que tiene menor resistencia aerodinámica, lo que repercute en los consumos, que ya de por sí obtienen buena nota gracias al motor 2,2 i-DTEC de 150 caballos, todo un referente de suavidad, refinamiento y rapidez. Este motor sólo está disponible asociado a la tracción total, la que da sentido a un SUV, y la que nos interesa, pues será la que nos saque de algún apuro en nuestras jornadas de caza.

MUCHO ON Y POCO OFF ROAD

En unos tiempos en los que ni los todoterrenos son todoterrenos, no le podemos pedir a los SUV que sean la solución. Pero de este CR-V podemos decir que va fenomenal en campo gracias a que mejora su sistema de 4×4, pero la realidad es que el SUV de Honda está tan limitado en campo como siempre, como los demás integrantes de este segmento. La mejora que presenta esta cuarta generación es un diferencial central viscoso con control electrónico que funciona más rápido.

Honda-CR_2

Normalmente, en condiciones habituales de conducción, el Honda es un tracción delantera, pero a la mínima pérdida de tracción del tren delantero comienza a trabajar el trasero de modo completamente inapreciable.

La electrónica le permite, además, adelantarse a las situaciones. Así, en una pendiente, por ejemplo, el sistema trabaja en precarga para cuando se produzcan pérdidas de motricidad.

Lo que no se puede solucionar es la altura libre al suelo, que nos limita el paso por muchos lugares.

El Honda CR-V tiene una de las alturas libres más bajas del segmento, solo 16,5 centímetros, lo que nos hace estar muy pendientes y actuar con mucha precaución para no pegar en el suelo con los bajos, que, por cierto, están carenados para mejorar el flujo de aire. En pista fácil es un coche de un rodar magnífico y con el que se puede llegar a disfrutar de su conducción.

TURISMO, BERLINA FAMILIAR O MULTIUSOS

Del CR-V nos sorprenden varias cosas de esas que son difíciles conjugar. La altura y el fácil acceso serían las primeras. Las puertas traseras se abren casi 90 grados para facilitar la entrada a un coche al que no hay que encaramarse. Meter cosas en el maletero también resulta relativamente fácil (al margen de que se nos ofrece la opción del portón eléctrico). Sentados en el puesto de conducción, apreciamos que poseemos muchas regulaciones, como volante en altura y profundidad y asiento también en altura de banqueta. Esto nos permite tener la mejor posición al volante para una mejor maniobrabilidad y, sobre todo, para dominar la carretera y la situación, lo que aumenta la sensación de seguridad en los desplazamientos.

Honda-CR_page3_2

Los pasajeros delanteros cuentan con plazas amplias, destacando el detalle del almohadillado para la rodilla en la consola central, en el lado del conductor.

Otra de sus grandes sorpresas es el espacio del que disponen los pasajeros. Los delanteros cuentan con plazas amplias (destaca el detalle del almohadillado para la rodilla en la consola central, en el lado del conductor) y en los traseros hay un enorme espacio para las piernas.

Además, los pasajeros traseros disfrutan de asiento con respaldo regulable y de ¡piso plano!, algo poco habitual en los coches de tracción a las cuatro ruedas, en los que el túnel de transmisión se abre hueco entre los pies del pasajero central.

Asimismo, la capacidad de su maletero es muy brillante, 585 litros (también de lo mejor del segmento).

Del ambiente interior poco podemos decir. Es un coche bien hecho, con materiales y equipamientos de calidad que se conjugan con algunos plásticos de tacto más rígido pero de ajuste impecable. La unidad probada disponía de tapicería de cuero vuelto y algún que otro extra, que siempre ayuda a mejorar la sensación de calidad del habitáculo.

Honda-CR_interior2

Es un coche bien hecho, con materiales y equipamientos de calidad que se conjugan con algunos plásticos de tacto más rígido pero de ajuste impecable.

La faceta de multiusos la vamos definiendo ya: 4×4, bien diseñado por dentro, buen equipamiento, espacio interior, excelente comportamiento y bajos consumos.

Empezando por estos últimos, el 2.2 i-DTEC es un motor que no se siente en el interior. Suave y fino en todo momento, podemos circular a muy bajo régimen en ciudad sin problemas de vibraciones y comprobar que el ordenador se mantiene en el entorno de los 7 litros (no más de 7,5 litros a un ritmo ágil).

Sus bajos consumos se deben en parte al sistema Stop/Start de parada y arranque en las detenciones.

La dirección eléctrica es otro de sus órganos mecánicos digno de alabanza. De funcionamiento eléctrico se muestra ágil y precisa y enseguida la encontramos el tacto.

Trabaja muy bien su amortiguación. Una rodadura muy firme, agradable y asentada en la que en carretera aparece algo más de sonoridad que en una berlina tradicional. Más blando que otros, como el Kuga, por ejemplo, inclina algo más su carrocería, pero a cambio filtra mejor determinados baches, como los guardias tumbados, que abundan cada vez más.

El Honda CR-V es un modelo que te permite olvidar que estás dentro de un SUV hasta que abandonas el asfalto, y fuera de éste mantiene el tipo, si no hay complicaciones, donde pueda penalizar por su altura al suelo. Con el poco uso que se le dará en el campo, puede ser una buena opción de disfrute en el día a día, teniendo en cuenta que por los 37.600 euros que cuesta la versión Luxury, la probada, es un candidato muy adecuado para disfrutar de un multiusos muy equipado de esos que tan de moda están y que cada vez son más de asfalto y menos de campo. •

Destacable:

  • Comportamiento dinámico
  • Motor, por suavidad y consumos
  • Tratamiento interior de calidad

Mejorable:

  • Altura carrocería
  • Capacidad off road
  • Pantalla información

FICHA TÉCNICA DEL HONDA CR-V 2.2 i-DTEC 4X4 LUXURY

  • Motor: 4 cilindros en línea.Honda-CR_despiece
  • Cilindrada: 2.199 cc.
  • Combustible: Gasóleo.
  • Potencia máx: 150 CV a 4.000 rpm.
  • Par máx: 350 Nm a 2.000 rpm.
  • Velocidad máx: 190 km/h.
  • Tracción: 4×4 permanente.
  • Consumos (ciudad/carretera/mixto): 6,7/5,3/5,8 litros.
  • Capacidad maletero: de 589 a 1.669 litros.
  • Dimensiones: 4.570 x 1.820 x 1.685 mm.
  • Peso en vacío: 1.653 kg.
  • Precio unidad probada: 24.400 €
  • Precio gama desde: 37.600 €

GAMA HONDA CR-V

Entre 24.400 y 42.200 €, según modelo.

Tito Fernandez

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.