Opini贸n Javier Hidalgo

La ciudad contra el campo

… Ah铆 est谩n las Tablas de Daimiel, Caba帽eros, Do帽ana, el Delta del Ebro, etc., todos espacios preservados a lo largo de generaciones por sus propietarios y ahora convertidos en terrenos p煤blicos protegidos, cuya mala gesti贸n les ha tra铆do una serie de amenazas que atentan contra su integridad y la de las especies de animales salvajes que los pueblan.

Cr贸nica de liebres

Ya entrados en enero podemos emitir el resumen de c贸mo se est谩 desarrollando la caza de liebres con galgos en Andaluc铆a. Afortunadamente, la liebre aqu铆 no sufre de las enfermedades que la aquejan en el centro-oeste de Espa帽a, y si los inviernos y primaveras son buenos las poblaciones llegan abultadas al oto帽o, cuando comienza la caza.

9000 hect谩reas de monte bajo y pinar calcinados en Do帽ana

Un incendio forestal resulta tan desolador como la p茅rdida repentina e inesperada de un ser querido. Tiene en com煤n con esta la carga de impotencia que trae aparejada para quienes lo sufren.

La vuelta del lince

Parece ser que nunca fueron abundantes, o al menos eran dif铆ciles de ver, pero, hasta mediado el siglo XX, los linces estaban presentes en pr谩cticamente todos los montes de caza mayor de la mitad sur peninsular, especialmente en aquellos donde abundaban los conejos. Despu茅s vino el descenso generalizado de su poblaci贸n, la desaparici贸n del gato de muchos de los terrenos donde eran habituales, y su censo alcanz贸 un nivel cr铆tico a finales de siglo

Los gansos del norte

Mientras escribo estas l铆neas, me dicen que ya se han visto los primeros 谩nsares en la marisma. Est谩 todo terriblemente seco, habr谩n tenido que ir a instalarse en los arrozales a la espera de las primeras aguas.

驴Qu茅 hacemos con los gatos asilvestrados?

Los gatos asilvestrados son una peligrosa plaga artificial que exige su eliminaci贸n sin moderaci贸n alguna. Se estima un m铆nimo de 6 millones de gatos caseros que cuentan con la libertad de entrar y salir a su libre albedr铆o. Si atribuimos a cada uno de ellos la cifra de 10 peque帽as aves destruidas al a帽o, obtenemos un montante de 60 millones de p谩jaros devorados por ellos.

Especies ex贸ticas e invasoras

Si algo ha aportado a cazadores y conservacionistas la sentencia 637/2016 del Tribunal Supremo sobre el arru铆, ha sido el desconcierto. Aunque este caso concreto parece un recorte m谩s impuesto al mundo de la caza a instancias de organizaciones ecologistas, su filosof铆a nos lleva a un pozo de confusi贸n.

La ignorancia de los anticaza acerca de las cosas del campo.

Los dos mejores alegatos conservacionistas que conozco son la carta que los Gonz谩lez-Gordon escribieron al Caudillo en 1953 para obtener su apoyo en la detenci贸n del proyecto de transformaci贸n de Do帽ana en una plantaci贸n de eucaliptos, y el discurso de ingreso de Miguel Delibes cuando fue elegido miembro de la RAE. Qu茅 extra帽a coincidencia: en ambos casos los alegatos vienen de cazadores.

Perdiz en los cotos de caza mayor

En el pasado he tenido el privilegio de cazar perdices en dos grandes cotos de monter铆a, muy diferentes entre s铆 pero ambos con gran abundancia de patirrojas en aquella 茅poca: uno de ellos en Do帽ana, el otro en la Sierra de Hornachuelos.

La caza ilegal

En los tiempos de mi infancia y puesto que entonces, al igual que ahora, viv铆a en el campo, y desciendo de una estirpe de naturalistas y cazadores, tuve la ocasi贸n de aprender los m谩s diversos m茅todos de caza y captura de animales, especialmente aves.

La vuelta al estado salvaje

Grandes extensiones de terrenos han sido transformados y cultivados intensamente. Ello, junto con las construcciones y otras muchas actividades llevadas a cabo por una poblaci贸n humana que no ha dejado de crecer, ha producido efectos no deseados, como la desaparici贸n de especies de seres vivos y la alteraci贸n total de los ecosistemas.