31 octubre, 2016 Trofeocaza . 1851 Visualizaciones

Juan Pascual Opinión

Silvestrismo, ni pies, ni cabeza…

Que corren malos tiempos para la caza no es ning√ļn secreto, pero de ah√≠ a que el MAGRAMA en Europa se limite a cumplir √≥rdenes en lugar de defender los intereses y tradiciones de su pa√≠s y, por tanto, de sus ciudadanos es algo que no logro entender. L√≥gicamente los ataques al mundo de la caza se centran en aquellas modalidades m√°s d√©biles, practicadas por menor n√ļmero de aficionados, pero precisamente por eso tenemos que hacer pi√Īa y defendernos todos a una.

El silvetrismo es una modalidad que básicamente consiste en la captura de aves fringílidas para su educación al canto. Se centra en cinco especies, el jilguero, el pardillo, el verderón, el verdecillo y el pinzón vulgar. Ninguna de estas especies está en peligro, siendo todas ellas poblaciones estables, si bien alguna tiene ligeras tendencias de incremento (verderón y pinzón) y otras con ligeros descensos (verdecillo y jilguero).

La verdadera amenaza de estas especies es la contaminación de acuíferos y el uso de productos nocivos en la agricultura, sumado a la predación, destacando la de los gatos asilvestrados. Los ecologistas llevan tiempo detrás de que se prohíba esta práctica, y basados en expedientes sancionadores abiertos en Europa, pero más por temas con prácticas ya prohibidas como la liga, que paradójicamente en Francia es legal. Europa, para permitir el silvestrismo, exige que no haya una solución satisfactoria a esta actividad, y se planteó la cría en cautividad.

Tampoco tiene mucho sentido, pues una actividad que se basa en la captura de un ave silvestre no puede ser sustituida por la cr√≠a en cautiverio. Dejas de capturar, que es la esencia de la actividad. ¬ŅUstedes se imaginan que, en lugar de ir de monter√≠a, puedas criar a un jabal√≠ en casa? Absurdo. En este sentido los propios ecologistas, a ra√≠z de diversos estudios, que para no discutir dar√© por buenos, argumentaron que solo era admisible el capturar una tasa inferior al 1 % de la mortalidad media de la especie. Pues bien, al hacer n√ļmeros resulta que, con sus propios censos, en 2013, cuando se comenz√≥ a aplicar una reducci√≥n dr√°stica de capturas en las comunidades aut√≥nomas propuestas por el ministerio, la cifra de capturas era claramente inferior a la aceptable.

En 2013 se autorizaron 376.631 capturas, cuando seg√ļn los propios censos de los ecologistas se podr√≠an haber capturado hasta 685.917 sin afectar a las poblaciones. Incomprensible. La reducci√≥n en el per√≠odo de 2013 a 2018 es del 88,39 %, hasta llegar a capturas casi nulas, aunque ya comunidades como Catalu√Īa, Castilla y Le√≥n o parte del Pa√≠s Vasco que han prohibido para esta temporada las capturas en un alarde anticaza sin precedentes. Por si todo esto fuera poco, la cr√≠a en cautividad, pese a los intereses de los canaristas, a trav√©s del √ļnico proyecto realizado con fondos de los cazadores, es totalmente inviable, es decir, que la actividad deber√≠a ser permitida por Europa. Actitud incomprensible y vergonzosa de nuestro ministerio, sus pol√≠ticos y sus t√©cnicos.

Juan Pascual Herrera Coronado

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.