Homenaje a los perros de caza mayor y a los perreros
20 noviembre, 2017 Trofeocaza . 4273 Visualizaciones

Reportajes perros de caza

Homenaje a los perros de caza mayor y a los perreros

Me voy a salir un poco del temario de esta secci√≥n, tratar temas veterinarios, para hacer un peque√Īo homenaje a los perros de caza, y muy especialmente a los perros de caza mayor. Recientemente he vivido alguna experiencia que me ha hecho recordar la importancia de perros y perreros, y su gran sacrificio cada fin de semana.

Hace un tiempo estuve con mi buen amigo Esteban Arias en una monter√≠a en Ciudad Real. Le acompa√Īaba en un precioso puesto desde donde ve√≠amos toda la ladera que se iba a montear.

Al poco de comenzar la montería, vimos a dos perros marcar en unas matas a media ladera. Durante un buen rato ladraron y ladraron sin que nada ocurriese. De repente apreció un gran jabalí que arremetió contra ellos. Debían ser perros experimentados porque sabían guardar las distancias, y, a pesar de que los persiguió un corto trecho, no los alcanzó.

Pero los perros continuaron ladrando de nuevo durante un buen rato, y de nuevo se volvió a repetir la persecución. Es posible que estuvieran con este juego más de dos horas hasta que llegó el perrero, y con la fuerza del resto de perros pudieron agarrar este jabalí, al que el propio perrero remató a cuchillo. Fue un gran jabalí con enormes colmillos, que sin el esfuerzo y la valentía de estos dos perros es posible que se hubiese quedado en el monte sin salir.

Este tipo de acciones pasan todos los fines de semana en el monte, y la gran mayoría de ellas pasan desapercibidas para los cazadores, tan solo los perreros se percatan de las mismas. Estos perros se juegan la vida por hacer saltar a los jabalís y a los venados del monte, y raros son los monteros que se acercan a los perreros para darles las gracias cuando ven una acción que lo merece.

Pero me voy a centrar en dos hechos que he vivido hace pocos d√≠as. No s√© que pasa este a√Īo, pero en mi zona hay mucho jabal√≠, ¬°y muy grande! Ya barrunt√°bamos algo porque, en el peque√Īo pueblo donde vivo, mis mastines no paraban de ladrar las noches del pasado verano.

Con la protección de la oscuridad, estos jabalies salvajes se colaban por el pueblo, y cataron todas las huertas. Además, en los conteos nocturnos de verano, pudimos ver casi el triple de animales de lo habitual.

Por ello, no me sorprendi√≥ cuando un amigo me llam√≥ para dar un gancho en su finca porque le estaban comiendo la siembra reci√©n hecha. El puesto que me toc√≥, entre dos campos de labor, estaba machacado por los jabal√≠s. No hab√≠a ‚Äďliteralmente‚Äď un metro cuadrado de terreno que no estuviese pisoteado y ‚Äėmorreado‚Äô.

El capit√°n de monter√≠a nos pidi√≥ que dispar√°semos a todo jabal√≠ que vi√©semos, ya que se trataba de un control de poblaci√≥n m√°s que de una cacer√≠a por diversi√≥n. Y a pesar de que lo perros apenas pudieron recorrer el 50‚ÄČ% de la mancha, porque sal√≠an jabal√≠s de cada mata, entre 20 puestos abatimos m√°s de 40 ejemplares.

Como ocurrió en esta cacería, no es raro que me avisen para atender un perro de urgencia mientras estoy en una batida. En este caso me llamaron por la emisora porque un perro había recibido una cuchillada en el cuello, y se iba en sangre. El animal, atacado por un gran jabalí, se acercó malherido a una de las posturas.

El cazador, siguiendo las indicaciones que le daban por la emisora, metió la mano en la herida y le taponó como pudo el sangrado. Cuando llegó el perrero, llenó de gasas el profundo corte y vendó todo el cuello para hacer presión. Un poco más tarde, cuando llegué al sitio, pude ver un precioso y poderoso podenco ante un gran charco de sangre, con las mucosas pálidas por la hemorragia, pero estabilizado. Aquellos dos hombres le habían salvado la vida.

homenaje-perros-de-caza-perros-aguaLos perreros de esta cacer√≠a iban bien organizados. Adem√°s del material para hacer una atenci√≥n de urgencia en el campo, llevaron acompa√Īantes con un coche para atender perros heridos, algo as√≠ como el coche ‚Äėambulancia‚Äô, por si ten√≠an que salir a toda prisa al veterinario. Y lo tuvieron que hacer con este perro, con la cuchillada en el cuello, y con otro m√°s que revest√≠a menos gravedad. Ya en la cl√≠nica veterinaria, y con los medios oportunos, se le hizo una transfusi√≥n de sangre, y el perro sali√≥ adelante.

El fin de semana anterior me ocurri√≥ algo similar, esta vez cazando en Arag√≥n. Tuve la suerte de abatir un gran jabal√≠, uno de los m√°s grandes que he cazado, pero varios perros pagaron por ello. No puedo decir que el ‚Äėchandr√≠o‚Äô lo hiciese este jabal√≠, pero cuando est√°bamos terminando la monter√≠a y mientras admiraba al gran navajero, uno de los perreros se acerc√≥ a mi mujer y, t√≠midamente, le pidi√≥ si me pod√≠a acercar a mirar un perro que estaba muy mal.

Me fui enseguida al lugar de la suelta, donde encontré a los perreros atareados cosiendo a varios perros, pero uno les preocupaba y no se atrevían con él. Estaba tumbado en el suelo, sobre unos cartones, y cubierto de mucha ropa para mantenerlo caliente, mientras que dos perreros lo sujetaban y acariciaban.

Levant√© los abrigos y pude ver que ten√≠a parte del paquete intestinal fuera, por una herida peque√Īa y profunda en la parte superior del abdomen derecho. Les ped√≠ que me ense√Īasen el material que ten√≠an; eleg√≠ unas pinzas, un portagujas, unas tijeras y unas suturas, me remangu√© y me puse a trabajar tirado en el suelo, y con la ayuda de los dos perreros.

Despu√©s de limpiar ‚Äďcomo pudimos‚Äď el intestino, lo devolvimos poco a poco a su lugar, cosa que no fue nada sencilla hacer en medio del campo, tirados en el suelo y sin anestesiar al animal, pero bueno, lo conseguimos. Pude suturarlo y lo llevaron a la cl√≠nica, donde continuaron con la vigilancia y el tratamiento.

Aquellos perreros no pararon de darme la gracias:

¬ęNo, no ten√©is que darme las gracias ‚Äďles dije‚Äď. Todo lo contrario, las gracias os las tenemos que dar a vosotros y a vuestros perros por todo el esfuerzo que hac√©is¬Ľ.

Por todo ello me gustar√≠a, desde esta secci√≥n, rendir un peque√Īo homenaje a los perreros y sus perros, que cada fin de semana se dejan la piel y la vida para que nosotros cacemos.

¬°VA POR ELLOS!

¬ŅTienes alguna duda sobre tu perro de caza? Env√≠anos tu consulta a¬†veterinario@trofeocaza.com¬†y nuestro veterinario,¬†Juan J. Garc√≠a Est√©vez¬†responder√° a todas las preguntas.

Las respuestas se publicarán en la revista Trofeo Caza como en la sección Perros de Caza de www.trofeocaza.com así ayudaremos a otras personas que tengan las mismas dudas.

¬°No te quedes con la duda nuestro veterinario responde!

Juan J. García Estévez.

Veterinario

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