La obesidad mental en los perros de caza
9 enero, 2018 Trofeocaza . 772 Visualizaciones

Veterinaria

La obesidad mental en los perros de caza

Hace poco oí a una doctora hablar sobre el control de la obesidad en personas y la importancia de la mente en el proceso. Hasta ahora todo el asunto para bajar peso se centraba en la ingesta de calorías y el gasto de las mismas haciendo ejercicio. Pero, realizando un estudio de diferentes dietas y al comparar su efectividad a largo plazo, se veía que muchos pacientes recaían.

Cuanto más rápidamente se producía la pérdida de peso, más frecuentes eran los efectos rebote; y no solo eso, sino que el peso adquirido era mayor que el de inicio de la dieta.

Por ello, esta doctora empez√≥ a estudiar la importancia de la mente en el proceso de p√©rdida de peso, para llegar a la conclusi√≥n de que las ‚Äėdietas milagro‚Äô tienen un resultado contrario al deseado, descompensando la sensaci√≥n de saciedad despu√©s de las comidas. Cuanto m√°s radical es la dieta, m√°s se obstina nuestro cerebro en demandarnos alimentos.

LA MENTE DEL PERRO 

Los perros, de serie, vienen descompensados, ya que la mayor√≠a de ellos, en mayor o menor medida, est√°n obsesionados con la comida. Para entender este asunto hay que hacer una b√ļsqueda filogen√©tica del origen del perro.

El perro ‚Äďlo he dicho muchas veces en esta secci√≥n‚Äď es un descendiente directo del lobo; es m√°s, para algunos cient√≠ficos es un lobo levemente modificado, por lo que podemos ver la conducta de este c√°nido salvaje fielmente reflejada en nuestros canes dom√©sticos. Y los lobos, y en general todos los depredadores salvajes, tienen obsesi√≥n por la comida, porque es la clave de su supervivencia.

Si no consiguen presas ‚Äďsi no consiguen alimento‚Äď no sobreviven y no es raro verlos morir de inanici√≥n. Por ello, cuando consiguen una pieza ‚Äďconsiguen alimento‚Äď comen todo lo que pueden, porque puede ser que ma√Īana no puedan cazar, ni pasado, ni al otro‚Ķ Cuando hay disponibilidad de alimento intentan comer lo de hoy, lo de ma√Īana y lo de pasado.

Esta conducta la interpretan muchos due√Īos como ¬ęmi perro pasa hambre¬Ľ, lo que realmente no es cierto. Un perro en buenas condiciones f√≠sicas, con buenas masas musculares, con grasa suficiente y un pelo brillante (es decir, bien alimentado) seguir√° demandando comida, porque est√° gen√©ticamente programado para ello. Su mente le dice ¬ęcome hoy todo lo que puedas, por si ma√Īana no tienes¬Ľ.

LA FISIOLOG√ćA DEL PERRO

Pero, además, su fisiología es diferente. De nuevo, si volvemos al lobo, este depredador es capaz de comer casi un tercio de su peso en una comida, en su mayoría compuesta por proteína. Además, lo ingiere todo en grandes trozos, sin masticar y a toda prisa, y luego es capaz de estar varios días sin comer nada.

Esto ser√≠a algo as√≠ como si una persona de tama√Īo medio se comiese un filete de 25 kg de golpe, y luego, durante 3-4 d√≠as, estuviese en ayunas. Nuestro organismo no lo soportar√≠a, porque nosotros descendemos de los primates, que comen peque√Īas cantidades muchas veces al d√≠a y de diferentes tipos de alimentos.

Tradicionalmente hemos dado de comer a los perros una vez al d√≠a, incluso un d√≠a a la semana se quedaban en ayunas, al menos durante la temporada de veda. He hecho esto durante muchos a√Īos y mis perros estaban perfectamente, y rend√≠an muy bien durante la temporada de caza.

Ahora se ha puesto de moda darles de comer todos los d√≠as, incluso dividirles las comidas en dos tomas. Esto se basa en varios motivos, como por ejemplo evitar las torsiones de est√≥mago en perros grandes, disponibilidad energ√©tica en razas peque√Īas y muy activas, o evitar el ‚Äėaburrimiento‚Äô en perros que se pasan mucho tiempo solos en un piso o en una perrera.

Tambi√©n hay que incluir un factor m√°s, lo delicados que se est√°n volviendo los perros de aparato digestivo, especialmente los perros de razas seleccionadas. Recuerdo que, cuando era peque√Īo, los perros estaban sueltos por el pueblo y se alimentaban de lo que pod√≠an, y ninguno de ellos estaba gordo. Aguantaban bien todo el invierno y cazaban como fen√≥menos. En la actualidad, cada vez estamos viendo m√°s perros con v√≥mitos y diarreas por intolerancia a las dietas. Los piensos hipoal√©rgicos est√°n creciendo de manera llamativa.

LA RAZA

Hay razas que dan ejemplares con una gran voracidad. Sin duda, el ejemplo más característico son los labradores. La mayoría de estos perros tienen unas ansias por comer casi patológicas, hasta el punto de que cuando llega uno a la consulta sin apetito nos preocupamos seriamente.

Recuerdo que, cuando conoc√≠ a mi mujer, ten√≠a un precioso labrador negro ‚Äďposiblemente el m√°s bonito que he visto‚Äď llamado Chato. A Chato le daban de comer todos los d√≠as a las 9 de la noche. Si por alguna raz√≥n no se le daba la comida, a las 9 y un minuto empezaba a ladrar y no paraba hasta tener el plato delante, aunque esto fuera tres horas m√°s tarde.

En cambio otras razas son mucho m√°s austeras, y con frecuencia pasan por ser bastante inapetentes. Dentro de los podencos no es raro encontrar ejemplares de poco comer, aunque luego trabajen muy bien en el campo, y sobreviven picoteando con mala cara de cualquier pienso.

Ello significa que hay una base gen√©tica a tener una predisposici√≥n a ser un ‚Äėobeso mental‚Äô, que solo piensa en comer.

…..Y LOS DUE√ĎOS¬†

Sin lugar a dudas, el papel crucial en cuanto a la obesidad lo tienen los due√Īos, porque al final son los que suministran el alimento al perro. Y el problema emana de que muchos due√Īos ‚Äėhumanizan‚Äô a sus perros. Si el perro pide, lo asocian a que tiene hambre y le dan de comer. No entienden que el perro va a pedir siempre, porque est√° programado para demandar alimento‚Ķ por si ma√Īana no tiene.

Pero, adem√°s, hay propietarios que comparan sus necesidades con las de los humanos. Hace poco nos lleg√≥ un perro con importantes s√≠ntomas de obesidad. El due√Īo le daba tres veces de comer al d√≠a (desayuno, comida y cena), porque pensaba que era lo correcto, ya que √©l hac√≠a lo mismo con su propia alimentaci√≥n. Nos llev√≥ un rato explicarle lo de la fisiolog√≠a del aparato digestivo del perro, y que, como he explicado, tienen la capacidad ‚Äďy necesidad‚Äď de comer m√°s cantidad menos veces.

Juan J. García Estévez.

Veterinario

¬ŅCrees que tu perro tiene obesidad mental u otro problema? Env√≠anos tu consulta a veterinario@trofeocaza.com y nuestro veterinario, Juan J. Garc√≠a Est√©vez responder√° a todas las preguntas.

Las respuestas se publicarán en la revista Trofeo Caza como en la sección Perros de Caza de www.trofeocaza.com así ayudaremos a otras personas que tengan las mismas dudas.

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