La obesidad mental en los perros de caza
9 enero, 2018 Trofeocaza . 560 Visualizaciones

Veterinaria

La obesidad mental en los perros de caza

Hace poco oí a una doctora hablar sobre el control de la obesidad en personas y la importancia de la mente en el proceso. Hasta ahora todo el asunto para bajar peso se centraba en la ingesta de calorías y el gasto de las mismas haciendo ejercicio. Pero, realizando un estudio de diferentes dietas y al comparar su efectividad a largo plazo, se veía que muchos pacientes recaían.

Cuanto más rápidamente se producía la pérdida de peso, más frecuentes eran los efectos rebote; y no solo eso, sino que el peso adquirido era mayor que el de inicio de la dieta.

Por ello, esta doctora empezó a estudiar la importancia de la mente en el proceso de pérdida de peso, para llegar a la conclusión de que las ‘dietas milagro’ tienen un resultado contrario al deseado, descompensando la sensación de saciedad después de las comidas. Cuanto más radical es la dieta, más se obstina nuestro cerebro en demandarnos alimentos.

LA MENTE DEL PERRO 

Los perros, de serie, vienen descompensados, ya que la mayoría de ellos, en mayor o menor medida, están obsesionados con la comida. Para entender este asunto hay que hacer una búsqueda filogenética del origen del perro.

El perro –lo he dicho muchas veces en esta sección– es un descendiente directo del lobo; es más, para algunos científicos es un lobo levemente modificado, por lo que podemos ver la conducta de este cánido salvaje fielmente reflejada en nuestros canes domésticos. Y los lobos, y en general todos los depredadores salvajes, tienen obsesión por la comida, porque es la clave de su supervivencia.

Si no consiguen presas –si no consiguen alimento– no sobreviven y no es raro verlos morir de inanición. Por ello, cuando consiguen una pieza –consiguen alimento– comen todo lo que pueden, porque puede ser que mañana no puedan cazar, ni pasado, ni al otro… Cuando hay disponibilidad de alimento intentan comer lo de hoy, lo de mañana y lo de pasado.

Esta conducta la interpretan muchos dueños como «mi perro pasa hambre», lo que realmente no es cierto. Un perro en buenas condiciones físicas, con buenas masas musculares, con grasa suficiente y un pelo brillante (es decir, bien alimentado) seguirá demandando comida, porque está genéticamente programado para ello. Su mente le dice «come hoy todo lo que puedas, por si mañana no tienes».

LA FISIOLOGÍA DEL PERRO

Pero, además, su fisiología es diferente. De nuevo, si volvemos al lobo, este depredador es capaz de comer casi un tercio de su peso en una comida, en su mayoría compuesta por proteína. Además, lo ingiere todo en grandes trozos, sin masticar y a toda prisa, y luego es capaz de estar varios días sin comer nada.

Esto sería algo así como si una persona de tamaño medio se comiese un filete de 25 kg de golpe, y luego, durante 3-4 días, estuviese en ayunas. Nuestro organismo no lo soportaría, porque nosotros descendemos de los primates, que comen pequeñas cantidades muchas veces al día y de diferentes tipos de alimentos.

Tradicionalmente hemos dado de comer a los perros una vez al día, incluso un día a la semana se quedaban en ayunas, al menos durante la temporada de veda. He hecho esto durante muchos años y mis perros estaban perfectamente, y rendían muy bien durante la temporada de caza.

Ahora se ha puesto de moda darles de comer todos los días, incluso dividirles las comidas en dos tomas. Esto se basa en varios motivos, como por ejemplo evitar las torsiones de estómago en perros grandes, disponibilidad energética en razas pequeñas y muy activas, o evitar el ‘aburrimiento’ en perros que se pasan mucho tiempo solos en un piso o en una perrera.

También hay que incluir un factor más, lo delicados que se están volviendo los perros de aparato digestivo, especialmente los perros de razas seleccionadas. Recuerdo que, cuando era pequeño, los perros estaban sueltos por el pueblo y se alimentaban de lo que podían, y ninguno de ellos estaba gordo. Aguantaban bien todo el invierno y cazaban como fenómenos. En la actualidad, cada vez estamos viendo más perros con vómitos y diarreas por intolerancia a las dietas. Los piensos hipoalérgicos están creciendo de manera llamativa.

LA RAZA

Hay razas que dan ejemplares con una gran voracidad. Sin duda, el ejemplo más característico son los labradores. La mayoría de estos perros tienen unas ansias por comer casi patológicas, hasta el punto de que cuando llega uno a la consulta sin apetito nos preocupamos seriamente.

Recuerdo que, cuando conocí a mi mujer, tenía un precioso labrador negro –posiblemente el más bonito que he visto– llamado Chato. A Chato le daban de comer todos los días a las 9 de la noche. Si por alguna razón no se le daba la comida, a las 9 y un minuto empezaba a ladrar y no paraba hasta tener el plato delante, aunque esto fuera tres horas más tarde.

En cambio otras razas son mucho más austeras, y con frecuencia pasan por ser bastante inapetentes. Dentro de los podencos no es raro encontrar ejemplares de poco comer, aunque luego trabajen muy bien en el campo, y sobreviven picoteando con mala cara de cualquier pienso.

Ello significa que hay una base genética a tener una predisposición a ser un ‘obeso mental’, que solo piensa en comer.

…..Y LOS DUEÑOS 

Sin lugar a dudas, el papel crucial en cuanto a la obesidad lo tienen los dueños, porque al final son los que suministran el alimento al perro. Y el problema emana de que muchos dueños ‘humanizan’ a sus perros. Si el perro pide, lo asocian a que tiene hambre y le dan de comer. No entienden que el perro va a pedir siempre, porque está programado para demandar alimento… por si mañana no tiene.

Pero, además, hay propietarios que comparan sus necesidades con las de los humanos. Hace poco nos llegó un perro con importantes síntomas de obesidad. El dueño le daba tres veces de comer al día (desayuno, comida y cena), porque pensaba que era lo correcto, ya que él hacía lo mismo con su propia alimentación. Nos llevó un rato explicarle lo de la fisiología del aparato digestivo del perro, y que, como he explicado, tienen la capacidad –y necesidad– de comer más cantidad menos veces.

Juan J. García Estévez.

Veterinario

¿Crees que tu perro tiene obesidad mental u otro problema? Envíanos tu consulta a veterinario@trofeocaza.com y nuestro veterinario, Juan J. García Estévez responderá a todas las preguntas.

Las respuestas se publicarán en la revista Trofeo Caza como en la sección Perros de Caza de www.trofeocaza.com así ayudaremos a otras personas que tengan las mismas dudas.

¡No te quedes con la duda nuestro veterinario responde!

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

*