Las 7 etapas del tratamiento de otitis crónica en perros de caza
25 julio, 2019 Trofeocaza . 9576 Visualizaciones

Veterinaria

Las 7 etapas del tratamiento de otitis crónica en perros de caza

Un lector nos remite la siguiente consulta:

Mi sabueso padece de otitis desde que lo adquirí en noviembre del pasado año. Se le ha tratado con varios productos después incluso de haberle realizado un cultivo, también con antibióticos, pero no hay manera de que la infección que hace que sus oídos supuren constantemente desaparezca. ¿Qué puedo hacer?

Cómo diría un tertuliano de televisión: Me alegro que me haga esta pregunta. He criado muchos sabuesos españoles y trabajo en una zona donde los sabuesos y grifones son muy habituales, por lo que me he tenido que enfrentar en numerosas ocasiones con este problema.

He llegado a ver perros muy buenos que han dejado de cazar por este motivo. Al latirle un rastro detrás de una pieza de caza, los ladridos les producían tal dolor de oídos que se negaban a perseguirlas. Por lo tanto, estas otitis crónicas en perros de orejas largas hay que tomarlas en serio.

Pero, antes de dar una solución a este problema, hay que entender la estructura del oído. El oído del perro es una especie de embudo que dirige el sonido a la parte más estrecha, donde está el tímpano.

La parte más exterior, la oreja, sirve para captar los sonidos, amplificarlos y dirigirlos hacia el embudo. Todas las especies de cánidos salvajes tienen las orejas tiesas, lo que les permite dirigirlas mejor hacia la fuente del sonido.

Y no solo esto, sino que permiten una buena aireación del oído. Hay que tener en cuenta que este embudo –profundo, oscuro y húmedo– se convierte en el sitio ideal para que crezcan bacterias.

Pero a los humanos nos parecieron mucho más originales los perros de oreja caída. Por ello, desde tiempos remotos, se han seleccionado los perros con orejas hacia abajo. Es más, se ha buscado que sea un complemento para determinadas razas de caza.

Así, los perros de rastro se han seleccionado para que las orejas sean tan largas que arrastren por el suelo durante el rastreo, con el objeto de que vaya levantando los efluvios de la pieza y mejore la captación del olor.

Todo esto ha ido en detrimento de la sanidad de este órgano, ya que las orejas caídas ‘tapan’ el embudo del oído, impidiendo la transpiración y, por lo tanto, creando el entorno idóneo para que crezcan las infecciones.

Además, se suele pensar en la otitis como una entidad patológica circunscrita al oído, cuando muchas veces no es así.

El oído está formado por la piel y sufre cualquier problema que padezca dicho órgano. Por ello vemos que los perros que son atópicos –es decir, los que padecen dermatitis alérgicas, una enfermedad cutánea muy frecuente– son los más propensos a padecer otitis. Es más, en muchas ocasiones los primeros síntomas de una dermatitis es que al perro le empiezan a picar los oídos.

Hechas estas consideraciones generales, vamos a ver cómo se enfoca el tratamiento de una otitis purulenta crónica. Esto lo haremos en varias etapas:

1. Hay que sedar o anestesiar el paciente, para llevar a cabo el proceso lo más correctamente posible.

2. Tomaremos muestras de oído para enviar al laboratorio y determinar con exactitud el tipo de agente infeccioso que está actuando.

En las otitis crónicas purulentas suelen estar involucrados agentes infecciosos resistentes a los antibióticos, como suelen ser el Staphylococcus aureus, Proteus, Pseudomonas, etc., y no es raro que se puedan encontrar hongos como el Aspergillus o levaduras como la Malassezia.

En cualquier caso, es importante determinar los agentes y ver los antibióticos con los que podemos trabajar, ya que son claves para la curación, junto con la perseverancia.

3. Examinar con detenimiento el conducto auditivo y ver en qué condiciones está. Es muy importante observar el tímpano y ver si hay alguna lesión que comunique con el oído medio e interno.

4. Hay que lavar con mucho cuidado todo el conducto auditivo con una solución caliente de antiséptico a base de clorhexidina a 0,5  y povidona iodada a 10 .

Es importante limpiar bien todo el oído, ya que de lo contrario la medicación no llega a las paredes del conducto –por estar cubiertas de secreción y pus–  y por lo tanto no hacen efecto.

Es también muy importante hacerlo con extrema delicadeza, ya que la piel suele estar muy dañada y se erosiona con suma facilidad.

También es conveniente quitar todos los pelos que pueda haber en el interior del oído, para permitir la aireación del mismo.

5. De nuevo con extremo cuidado se seca el conducto auditivo y se vuelve a revisar con el otoscopio.

6. Aplicar una ligera capa de medicación a todo lo largo del conducto auditivo. En primera instancia se utiliza un antibiótico de amplio espectro, en espera de los resultados del laboratorio que dictamine el antibiótico definitivo a utilizar.

7. Aunque no siempre es posible, en los perros de orejas largas y caídas (este es el caso de los sabuesos) es conveniente, durante unos días, sujetarles las orejas en la parte alta de la cabeza para que el oído pueda oxigenarse.

No todos los perros se dejan pero, en los que se pueda hacer, es algo que también ayuda.

En los días siguientes hay que ajustar la medicación en función  de los resultados del laboratorio. Pasadas dos semanas, se vuelve a revaluar al paciente y a repetir los pasos, en cuanto a limpieza e inspección del conducto auditivo que hemos indicado.

Los casos muy resistentes pueden responder a irrigaciones diarias del oído con una solución de povidona iodada al 10 , vinagre blanco diluido en suero 1:1, o de alcohol isopropílico al 70 . Para usar esta técnica hay que estar seguros de que el tímpano está intacto.

En cualquier caso hay que recordar varias cosas:

  • La primera, que el oído es parte de la piel, y los problemas de las otitis crónicas pueden estar relacionados con los problemas de la piel. Si no se trata la piel, nunca se va a solucionar el problema del oído.
  • En segundo lugar, hay que seguir paso a paso las indicaciones del veterinario y no saltarse ninguna. Las claves de la curación son el trabajo bien dirigido y la persistencia.

También hay que tener en cuenta que algunos de estos perros con otitis recidivantes son pacientes crónicos y que van a tener que recibir tratamiento de por vida.

Si se hacen bien las cosas, los tratamientos podrán ser espaciados y el perro tendrá una buena calidad de vida. Si se hace mal, y no se es constante, puede ser un quebradero de cabeza y el perro puede dejar de cazar debido al dolor producido por este problema.

Juan J. García Estévez

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3 comentarios

  1. Teresa
    septiembre 14, 06:17
    Hola. El vinagre diluido 1 :1 es para limpiar por fuera o introdusco toda la cantidad en el canal auditivo?
  2. tatiana alcantara farfan
    septiembre 05, 16:47
    mi perro después de tener una otitis se la cure sufre de convulsiones creo la lesionado que podría ser
  3. Susana
    enero 12, 19:58
    Otitis crónica por pseudomona aeruginosa, ya se probaron todas las alternativas y siempre vuelve, cuál sería el tratamiento de por vida para no llegar a la operación

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