Prevención, diagnóstico y tratamiento de los cálculos urinarios en los perros
6 noviembre, 2018 Trofeocaza . 228 Visualizaciones

Veterinaria

Prevención, diagnóstico y tratamiento de los cálculos urinarios en los perros

Nuestro lector Juan nos remite la siguiente pregunta:
«Tengo una perrita teckel de pelo duro, que lleva conmigo 9 años, y desde hace algún tiempo noto que orina con mucha frecuencia, poca cantidad y con sangre. La he llevado al veterinario, le han hecho análisis de orina y radiografías, y me han dicho que tiene piedras en la vejiga, y que tengo que operarla.
Me gustaría saber su opinión. ¿Es muy mayor para operarla? Si la opero, ¿le pueden volver a aparecer las piedras?».

A las infecciones de las vías urinarias bajas, es decir, de la vejiga y también de parte de la uretra, las denominamos cistitis.

Su origen son bacterias que colonizan estos órganos, normalmente ascendiendo por la propia uretra. Una vez alcanzada la vejiga, se adhieren a la mucosa de las paredes, las cuales irritan e inflaman, y provocan el cuadro típico de esta patología.

La cistitis en la especie canina se produce con más frecuencia en las hembras que en los machos, ya que en las primeras la uretra es más corta y gruesa, y por lo tanto más fácil de contaminar.

La sintomatología varía de unos ejemplares a otros, y puede ir desde animales asintomáticos a otros con cuadros más que evidentes de problemas urinarios.

En general los dueños nos indican que el perro intenta orinar con frecuencia, aunque emite poca orina, a veces con sangre.

También suelen orinar en lugares donde antes no lo hacían –dentro de casa, por ejemplo–; y en ocasiones la orina es sanguinolenta, a veces turbia y puede ser maloliente.

Para el diagnóstico, además de una revisión del paciente, es necesario analizar la orina y valorar algunos datos, como los leucocitos o el PH.

En principio las cistitis suelen tener un buen pronóstico, ya que, haciendo un buen diagnóstico y poniendo el tratamiento correcto, tienden a remitir sin problemas.

Es importante determinar si hay algún proceso concomitante que puede complicar el cuadro clínico, y mentalizar al dueño de seguir las pautas de manejo y los protocolos de tratamiento.

LAS PIEDRAS EN LA VEJIGA 

En algunas ocasiones se producen unas concentraciones altas de determinados minerales en la orina.

En el perro, lo más frecuente son las concentraciones altas de magnesio-amonio-fosfato (que denominamos estruvita), que llegan a precipitar formando cristales.

calculos-urinarios-piedraEstos cristales se van uniendo produciendo arenilla o pequeñas piedras, incluso piedras más grandes. Esta patología tiene el nombre técnico de urolitiasis.

Son varios los motivos por los que se producen estas altas densidades de cristales. Las infecciones de orina, la cistitis, es uno de los principales motivos.

No está claro si es primero la infección y posteriormente se producen los cristales, o porque hay cristales se producen las infecciones. Pero lo cierto es que los cálculos urinarios y la infección urinaria van de la mano.

Se ha propuesto que los perros con dietas altas en proteína, que comen más carne de lo correcto, tienen más tendencia a formar cálculos en la vejiga.

También hay factores raciales predisponentes, así por ejemplo los schnauzer miniatura los padecen con mucha frecuencia.

Pero la realidad en la clínica diaria es que la urolitiasis es algo muy común, con la que tenemos que lidiar constantemente los veterinarios.

EL ENFOQUE CLÍNICO

Cuando llega a la clínica un perro con síntomas de cistitis (orina con frecuencia, poca cantidad y con sangre), lo primero que se hace es un análisis de orina para ver si existe infección.

Los glóbulos blancos son fáciles de detectar y muy indicativos de infección. Sin lugar a dudas la infección hay que tratarla con antibióticos, eligiendo los que se eliminen por orina.

Si la cistitis es reincidente –lo que no es raro– conviene hacer un cultivo para saber exactamente qué tipo de microorganismo está actuando, y dar el antibiótico que mejor actúa.

Además siempre hay que mirar si existen cristales en las muestras de orina. En el caso de que aparezcan, es conveniente hacer una radiografía y una ecografía para observar la vejiga.

Normalmente los cálculos se suelen ver muy bien, mejor cuanto más grandes son, siendo muy importante analizar el tipo de cristales.

Este punto es determinante, ya que se puede dar una dieta para prevenirlos, algo imprescindible para el manejo a largo plazo del problema.

calculos-urinarios-operacionSi los cálculos tienen cierta entidad, es necesario quitarlos, y para ello hay que recurrir a la cirugía. Esta es una cirugía que consiste en abrir la vejiga y extraer todas las piedras.

Cuando son grandes, el asunto es sencillo, pero cuando los cálculos son pequeños el tema es más complicado, ya que siempre existe el riesgo de dejar alguno.

Un pequeño cálculo que baje por la uretra puede provocar una obstrucción uretral y una situación de emergencia clínica.

Principalmente en los machos, no es raro que un pequeño cálculo descienda por la uretra y se atasque en esta. Los machos tienen una uretra más larga y estrecha que las hembras.

Además presenta un hueso en el pene, por el que discurre la uretra, un punto delicado para que los cálculos se atasquen. Un cálculo atascado en la uretra obstrucciona la vejiga, y por lo tanto es una circunstancia que necesita una atención inmediata.

Controlada la infección, quitados los cálculos, llega la etapa de mantenimiento. Como indicaba antes, existen dietas comerciales que previenen la formación de cristales en la orina.

Sabiendo el tipo de cristal, tan solo hay que elegir el tipo de dieta que sea la idónea para prevenir el problema. Controles de orina periódicos ayudarán a controlar que la respuesta es correcta y prevenir la formación de nuevos cálculos.

RESPONDIENDO A LAS PREGUNTAS CONCRETAS

¿Es muy mayor para ser operada?

No, no lo es. Siempre que se opera un animal es conveniente hacer unas pruebas previas, que varían según la edad y la circunstancia de cada paciente.

Si no tiene problemas cardiacos, sanguíneos o neurológicos previos, o alguna otra patología, una perra de nueve años se puede operar sin problemas.

Además, aunque esta operación es de cierta entidad, no es especialmente compleja, ni con un postoperatorio complicado. La recuperación suele ser buena y rápida.

¿Pueden volver a aparecer las piedras?

Sí, pueden volver a aparecer. Pero para ello está la prevención. Si hemos analizado el tipo de cristal y le damos la dieta correcta, es muy probable que todo vaya bien y no se vuelvan a formar los cálculos.

Juan José García Estévez

Veterinario

Recuerda que tienes a tu disposición dos correos electrónicos para ayudarnos a construir una sección de perros de caza más adaptada a vosotros, vuestras inquietudes

Mail 1: veterinario@trofeocaza.com. Envíanos todas las dudas que tengas sobre temas veterinarios.

Mail 2:  perrosdecaza@trofeocaza.com . Para todo lo demás relacionado con tu mejor compañero de caza, tu perro de caza.

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.