¿Qué puede provocar afonía en un perro de caza?
5 diciembre, 2017 Trofeocaza . 246 Visualizaciones

Veterinaria

¿Qué puede provocar afonía en un perro de caza?

Un lector nos remite la siguiente consulta a veterinario@edicionestrofeo.es

Tengo una podenca que latía muy bien y de repente se me ha quedado sin voz. Lleva así 7 meses. Le he dado casi de todo pero nada, y parece que se ahoga. ¿Pueden darme alguna solución? Gracias.

Para comenzar esta nueva sección en la que nos pueden enviar preguntas sobre problemas con sus perros de caza, tengo que decir que las respuestas que vamos a dar son orientativas. Nunca se puede solucionar una patología en un perro sin ver al paciente y recopilar toda la información necesaria para emitir un buen diagnóstico. Aun así, pueden ser esclarecedoras del problema; y los pasos que hay que dar para intentar solucionarlo pueden orientar a más personas que se hayan enfrentado a este mismo asunto.

También tengo que decir que la sistemática que utilizamos los veterinarios para aproximarnos a una patología de un animal es siempre la misma.

  1. El primer paso es hacer una buena anamnesis, es decir, obtener toda la información posible del dueño referente a los síntomas que han aparecido en el animal y que le han hecho buscar la ayuda de un profesional.
  2. En segundo lugar, una buena exploración del paciente que nos proporciona una valiosa información sobre el problema que puede estar padeciendo. Con todo ello, nos hacemos una idea de lo que se puede tratar, y preparamos una lista de enfermedades que coinciden con los síntomas descritos por el dueño y presenta la clínica del animal.
  3. A partir de aquí, entran las pruebas (análisis, radiografías, ecografías, etc.) que nos ayudan a determinar con más exactitud de qué enfermedad se trata y descartar, de las patologías que teníamos en mente, las que no concuerdan.

Pues bien, habiendo hecho esta introducción, en este caso concreto tan solo tenemos una escueta anamnesis del paciente. Pero con esta información, y con mi experiencia, puedo decir que el tema de la afonía en los perros de caza no es un problema muy frecuente.

He visto a lo largo de mi carrera pocos, muy pocos perros con pérdida de voz, y en la mayoría de ellos era un problema transitorio debido a que el perro había pasado tiempo ladrando. El podenco es una de mis razas favoritas, los he criado y he cazado mucho con ellos, y la verdad es que nunca he visto un podenco afónico. Son perros que tienden a utilizar poco la voz, y no son demasiado ladradores ni latidores, como pueden ser otras razas.

Esto no significa que no pueda ocurrir, por lo que hay que hacer una lista de patologías que pueden causar que un perro se quede afónico, descartando inicialmente un abuso de ladrido. Pero antes de comenzar, indicar que una afonía siempre viene producida por una alteración de las cuerdas bucales.

Las cuerdas bucales están situadas en la laringe, una zona muy peculiar donde se cruzan las vías respiratorias con la vía alimentaria, por lo que tiene que estar constantemente en movimiento dando prioridad a que circule el aire, la saliva o el alimento.

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Confeccionando la lista de los problemas que pueden cursar con afonía, y comenzando por lo más frecuente, tendríamos que pensar en un problema inflamatorio de la laringe, una laringitis. Hace poco tuve un perro sabueso que se había quedado afónico por una laringitis, y que terminó en una neumonía. La infección comenzó por las vías respiratorias altas y terminó en el pulmón. En este caso se aprecia una evolución en horas o días que hace sospechar del problema inflamatorio/infeccioso. Normalmente responden bien a un antibiótico y a un antiinflamatorio.

Otro motivo que puede causar el cambio o desaparición de la voz de un perro son los nódulos y los pólipos, formaciones en las cuerdas bucales de tejido benigno. Los primeros, de menor tamaño, y los segundos, algo más grandes, pero que en ningún caso suponen un problema ni a medio ni a largo plazo para la vida del animal. La forma de diagnosticarlas correctamente es a través de la observación de la garganta, bien directamente, bien con endoscopia.

Un paso más serían las neoplasias, es decir, los tumores benignos o malignos en esta zona. El pronóstico es menos positivo, ya que tienden a crecer, y los malignos (los de peor pronóstico) crecen rápido, son invasivos y además metastatizan. Como en el caso anterior, la observación directa o con endoscopia confirma la patología, pero además es interesante hacer una biopsia para confirmar el tipo de tumor, de lo que dependerá en gran medida el pronóstico.

Por último voy a referirme a la parálisis laríngea, que es la más citada en la bibliografía en lo relacionado con problemas de laringe. Esta patología se define como una afección obstructiva de las vías respiratorias superiores por incapacidad de ‘abrir’ los cartílagos de la laringe durante la inspiración.

El origen de este problema no es fácil de determinar, y en muchos casos es ideopático (una forma erudita de decir que «desconocemos el motivo»). A pesar de ello se proponen varios motivos que lo provocan, como son:

  • Traumatismo laríngeo (mordeduras, heridas, cuerpos extraños, etc.), el más probable en un perro de caza.
  • Afección del nervio laríngeo, por un tumor, por ejemplo.
  • Miopatia, afección de la musculatura de la zona.
  • Polineuropatía, afección neurológica generalizada en la que la parálisis laríngea puede ser su única manifestación.

Uno de los síntomas que presenta esta patología es precisamente la afonía, pero no el único. El perro además tiene dificultad respiratoria –algo que nos comenta el propietario en su escrito– y muchas veces ronquidos.

La única forma de diagnóstico es la observación directa de la laringe en movimiento para determinar si realiza los movimientos naturales de apertura y cierre con la respiración. En el caso de confirmarse esta patología, y siempre que presente síntomas respiratorios, la solución pasa por la cirugía, agrandando la apertura glótica para que el perro pueda respirar mejor.

Viendo que la perra presenta afonía y dificultad respiratoria, y no existiendo deformidad en el cuello (teniendo presente que pudiese ser un tumor) me inclino a pensar que puede ser una parálisis laríngea. En cualquier caso, sería recomendable sedar al animal y echar un vistazo a la laringe; comprobar que los movimientos durante la respiración son normales, y aprovechar para descartar la presencia de tumores, pólipos, incluso cuerpos extraños.

Juan J. García Estévez.

Veterinario

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Las respuestas se publicarán en la revista Trofeo Caza como en la sección Perros de Caza de www.trofeocaza.com así ayudaremos a otras personas que tengan las mismas dudas.

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