Opinión Eduardo Coca Vita

Perros, hombres y tontos

Lo de los perros vueltos personas es tema sobado que no me apasiona ni simplemente me gusta tocar. Pero hoy me voy a saltar la regla alentado por unas declaraciones de Jes√ļs Caballero, el art√≠culo de Javier Mar√≠as en El Pa√≠s Semanal

Rendición argumental por empacho legal

Al cabo de m√°s de un a√Īo de gobernar en CLM, los nuevos mandatarios anuncian la reforma de la ley de caza aprobada in extremis por los anteriores en solitario y bajo promesa contraria de cambiarla a las primeras, por lo que, llegado el momento, algunos que piensan como yo me invitaron a seguir con la batalla por lo no logrado entonces: dotar de esp√≠ritu m√°s natural, deportivo y social a la legislaci√≥n cineg√©tica de esta mi regi√≥n.

El tiempo entre contrastes

En la novela El perfume (RBA Editores, S. A. y Seix Barral, S. A, Barcelona 1992) se leen unas meditaciones de Patrick S√ľskind, su autor alem√°n, puestas en boca de uno de los personajes ‚Äďde identidad indiferente al caso‚Äď como abstracci√≥n general sobre el origen de las peores supersticiones en lo m√°s remoto y pagano, ¬ęcuando los hombres a√ļn viv√≠an como animales, no pose√≠an la vista aguda, no conoc√≠an los colores, pero se cre√≠an capaces de oler la sangre y de distinguir por el olor entre amigos y enemigos, se ve√≠an a s√≠ mismos husmeados por gigantes can√≠bales, hombres lobos y Furias, y ofrec√≠an a sus horribles dioses holocaustos apestosos y humeantes¬Ľ.

El parto de los despachos

Ahora que la temperatura nocturna es m√°s apacible y los jabal√≠es acuden m√°s a sembrados y comederos, un mont√≥n de cazadores se apuntan a las esperas, que no es otra cosa que esperar que alg√ļn jabal√≠ acuda al lugar donde lo esperamos y abatirlo, siempre por la noche, simplemente porque el jabal√≠ tiene la man√≠a de moverse a esta hora.

Conmigo que no cuenten

Por los d√≠as en que esto escribo, me llegan peticiones para sumar mi firma a las de otros cuantos que las van acumulando en protesta ‚Äúpreventiva‚ÄĚ por una posible prohibici√≥n del tiro de pich√≥n y codorniz. Son pocos y endebles los argumentos que manejan sus promotores, corrobor√°ndose la debilidad de la fundamentaci√≥n en los comentarios incluidos debajo de las invitaciones para adherirse al manifiesto.