Opinión Javier Hidalgo

La vuelta del lince

Parece ser que nunca fueron abundantes, o al menos eran difíciles de ver, pero, hasta mediado el siglo XX, los linces estaban presentes en prácticamente todos los montes de caza mayor de la mitad sur peninsular, especialmente en aquellos donde abundaban los conejos. Después vino el descenso generalizado de su población, la desaparición del gato de muchos de los terrenos donde eran habituales, y su censo alcanzó un nivel crítico a finales de siglo

Los gansos del norte

Mientras escribo estas líneas, me dicen que ya se han visto los primeros ánsares en la marisma. Está todo terriblemente seco, habrán tenido que ir a instalarse en los arrozales a la espera de las primeras aguas.

¬ŅQu√© hacemos con los gatos asilvestrados?

Los gatos asilvestrados son una peligrosa plaga artificial que exige su eliminaci√≥n sin moderaci√≥n alguna. Se estima un m√≠nimo de 6 millones de gatos caseros que cuentan con la libertad de entrar y salir a su libre albedr√≠o. Si atribuimos a cada uno de ellos la cifra de 10 peque√Īas aves destruidas al a√Īo, obtenemos un montante de 60 millones de p√°jaros devorados por ellos.

Especies exóticas e invasoras

Si algo ha aportado a cazadores y conservacionistas la sentencia 637/2016 del Tribunal Supremo sobre el arruí, ha sido el desconcierto. Aunque este caso concreto parece un recorte más impuesto al mundo de la caza a instancias de organizaciones ecologistas, su filosofía nos lleva a un pozo de confusión.

La ignorancia de los anticaza acerca de las cosas del campo.

Los dos mejores alegatos conservacionistas que conozco son la carta que los Gonz√°lez-Gordon escribieron al Caudillo en 1953 para obtener su apoyo en la detenci√≥n del proyecto de transformaci√≥n de Do√Īana en una plantaci√≥n de eucaliptos, y el discurso de ingreso de Miguel Delibes cuando fue elegido miembro de la RAE. Qu√© extra√Īa coincidencia: en ambos casos los alegatos vienen de cazadores.

Perdiz en los cotos de caza mayor

En el pasado he tenido el privilegio de cazar perdices en dos grandes cotos de monter√≠a, muy diferentes entre s√≠ pero ambos con gran abundancia de patirrojas en aquella √©poca: uno de ellos en Do√Īana, el otro en la Sierra de Hornachuelos.

La caza ilegal

En los tiempos de mi infancia y puesto que entonces, al igual que ahora, vivía en el campo, y desciendo de una estirpe de naturalistas y cazadores, tuve la ocasión de aprender los más diversos métodos de caza y captura de animales, especialmente aves.

La vuelta al estado salvaje

Grandes extensiones de terrenos han sido transformados y cultivados intensamente. Ello, junto con las construcciones y otras muchas actividades llevadas a cabo por una población humana que no ha dejado de crecer, ha producido efectos no deseados, como la desaparición de especies de seres vivos y la alteración total de los ecosistemas.