Espera de jabalí con Ballesta
5 junio, 2017 Trofeocaza . 4066 Visualizaciones

Reportajes caza con arco

Espera de jabalí con Ballesta

Suena el m√≥vil mientras repaso unos datos en el ordenador. Es Nano, el guarda, gran profesional de la finca donde voy bastantes veces de espera. Pongo buena cara porque imagino que me dar√° buenas noticias. Y acierto. Me dice que tiene controlada una ba√Īa con una buena huella. Pero debemos tener en cuenta que el aire tiene que soplar, necesariamente, de sur o de oeste. El puesto est√° a seis metros escasos de la ba√Īa, en un clarito del monte en medio de una repoblaci√≥n de pinos.

Despu√©s de aquella conversaci√≥n, hicimos y deshicimos varias veces los planes que me llevar√≠an hasta aquel lugar, ya que el aire no permit√≠a la espera el d√≠a acordado. La luna se iba llenando m√°s y m√°s y no me gustaba el tema, adem√°s, si se liaba a llover, la querencia iba a cambiar por las ba√Īas ocasionales de agua de lluvia.

La ola de frío siberiano continuaba, con aire de norte, y yo andaba ya desesperado hasta que finalmente recibí la llamada en la que sería la cuarta intentona. Quedamos a las cuatro y media de la tarde en la entrada de la finca, con tiempo de sobra para estar colocado a las cinco, lo que nos daba más de una hora de sol, por si acaso.

COMO UN NOVILLO.

La pisada me parecía la de un mulo cuando la vi. Decidido, no tardó en montar la silla giratoria con el apoyo para la ballesta y me dispongo a hacer lo que le da nombre a esta modalidad: esperar.

Espera-con-Ballesta-2

Puesto preparado para comenzar la espera al responsable de la gran pisada.

El reloj, en este punto, marca las 16:54 y el aire comenzaba a remolinear, norte, sur y oeste a rachas. De repente oigo a lo lejos rega√Īar a las cochinas, pero de venir hacia m√≠, nada.

Cuando llegan las seis, lo noto venir por el oeste, incluso lo veo entre lo pinos con ese andar entre cansino y desconfiado. Abulta como un novillo pero ya estoy preparado con la ballesta encarada y lista para el disparo.

Aquí empieza el lance de jabalí más difícil que he realizado en mi vida, por la noche, y el que más me ha hecho disfrutar. Es más, nunca me ha pasado que sin haber disparado al animal, me diera igual hacerlo o no, ya había disfrutado de lo lindo observando sus evoluciones de guarro resabiado y viejo.

EL JABAL√ć ACUDE A LA CITA.

Lo primero que hace el ‚Äúmozo‚ÄĚ es mandar un ‚Äúrecao‚ÄĚ a las guarras sin entrar en plaza, √©stas ni asoman y se van de careo hacia otro lado. Tras esto, se vuelve y se queda 20 minutos en el monte, resoplando, parado a un metro del clarillo.

Aquí empieza la guerra de nervios, yendo de un lado hacia otro. Aunque la luna brilla arriba, unas nubes ligeras consiguen que y la claridad vaya y venga. Yo, en mi silla tecnológica, tranquilo, sin mover un ápice ni brazos ni nada, tan sólo miro de izquierda a derecha y viceversa, muy despacito, lo justo para adelantarme a su posible salida al claro, digamos que en un reloj, sólo me muevo desde las 11 hasta las 2.

Estoy alucinando con el aire, el guarro va y viene e incluso lo llego a tener a menos de dos metros resoplando durante cinco minutos detr√°s de un tronco de quejigo, a mi izquierda. Pero me resulta imposible disparar porque tengo un pinillo delante y ¬Ņqui√©n es el guapo que se mueve? Se vuelve por donde ha venido, pero no…, es una treta, a los diez minutos y sin saber de d√≥nde ha salido coge aires otra vez a un metro de la ba√Īa, pero sin salir.

En un claro de nubes lo veo en el borde de lo limpio, est√° a seis metros m√°s o menos, con el culo metido en el monte y todo √©l de cara hacia m√≠. Nos miramos, bueno yo me quedo embelesado mir√°ndolo y √©l no s√© qu√© mira, transcurrido mi ‚Äúestado fugaz de trance‚ÄĚ pruebo a mirar por mi antiguo visor de 1,5x a 6x por 42… ¬°Vaya mierda, no se ve nada!

M√ĀS DE DOS HORAS ‚ÄúESPERANDO‚ÄĚ

A ver c√≥mo tiro a este guarro tan avisado con la luz, ni de casualidad, porque sale por patas seguro. Habr√° que esperar a que la luz de la luna aporte m√°s claridad, porque este animal merece asegurar el disparo al ‚Äú150 por 100‚ÄĚ o m√°s. Sin haber movido un m√ļsculo, me sobresalta el jabal√≠ al pegar un buen arre√≥n (eso s√≠, sin bufar) y se mete a toda pastilla en el monte.

Espera-con-Ballesta-3

El puesto estaba a seis metros de la ba√Īa, en un clarito rodeado por pinos de repoblaci√≥n.

A esperar toca, bien armado de paciencia, y no tarda mucho cuando lo oigo resoplar acerc√°ndose, en un movimiento en el que vuelve a hacer el ruedo buscando aires. Aqu√≠ viene mi buena suerte, cu√°ntas veces he dicho: ‚ÄúLo que no puede ser, no puede ser y, adem√°s, es imposible que sea‚ÄĚ… Hoy me pasa todo eso, pero al rev√©s, todo est√° a mi favor.

Fuera donde fuera el jabal√≠ a coger aires de la ba√Īa, el aire repentinamente ven√≠a del jabal√≠ hacia m√≠. Nunca me hab√≠a pasado eso, ahora entiendo la actitud del jabal√≠ y sus precauciones al entrar, necesitaba ir con el aire de cara. La verdad es que jam√°s he tenido tanta suerte y nunca un jabal√≠ me ha destrozado tanto la espalda, dos horas y diez minutos sin cambiar de postura y permanentemente encarando el arma.

PACIENCIA RECOMPENSADA

La jugada de la arrancada me la hace tres veces seguidas, sin llegar a cuartearse en ning√ļn momento y siempre de cara, manteni√©ndose a menos de 20 metros durante las dos horas que estuvimos all√≠. Mientras la luna iba creciendo, el que escribe rezaba para que no la cubrieran m√°s nubes.

De repente, otra vez vino el ‚Äúmozo‚ÄĚ al ataque. Y otra parada con el culo dentro del monte, ya casi lo doy por perdido a pesar de tenerlo tan cerca por cuarta vez. Una nube se cruz√≥ entre el monte y la luz lunar, lo que parece que le anima a dar dos pasos, cuarte√°ndose un poco. En ese momento ruego para que un poco m√°s de claridad entre en mi antiguo visor.

A duras penas intento vislumbrar la cruz en el sobaquillo de la paleta. Me impongo un poco m√°s de paciencia, repitiendo en mi mente que las nubes, lo mismo que vienen, se van, y en este punto, lo mejor es asegurar. Y vaya si se van. ¬°Qu√© imagen la de ese pedazo de guarro ba√Īado en plata! Para ser sincero, la foto en la retina me dura tan s√≥lo tres segundos.

Le mando el dardo con punta de 125 grains de tres filos sin esperar m√°s, no me arriesgo a una nueva arrancada. Le ha pasado entre la cara y la paletilla, toda la flecha entra sin llegar a salir. Cuarto y √ļltimo arre√≥n al monte del jabal√≠ esa noche y tambi√©n el √ļltimo que dar√° en su larga vida.

Oigo los estertores de la muerte, ya que ha tenido la delicadeza de caer a unos treinta metros del puesto. Simplemente perfecto, una noche redonda, con may√ļsculas, como uno siempre sue√Īa que debe de ser una espera a un buen granuja.

No me puedo ni mover, el hormigueo en brazos y piernas al estirarme me devuelve a la realidad. Es como si recuperara el alma o la conciencia que había permanecido fuera de mi cuerpo durante dos horas.

Me fumo dos cigarros seguidos, todav√≠a sin acercarme a verlo. Sonr√≠o pensando que me da igual c√≥mo sea el trofeo, la verdadera tablilla ya est√° colgada en lugar preferente en el pabell√≥n de caza de mis recuerdos. Cu√°nto se aprende de estos animalitos…

Espera-con-Ballesta-ulti

NORMATIVA PARA LA CAZA CON BALLESTAS

La legislaci√≥n actual equipara las ballestas y las escopetas. As√≠, requieren de una numeraci√≥n identificativa y una gu√≠a de pertenencia con la descripci√≥n del tipo de ballesta y su a√Īo de fabricaci√≥n, que debe acompa√Īar siempre al arma.

Cuando se adquiere una en el extranjero para ser utilizada en Espa√Īa es obligatorio guiarla en la correspondiente Intervenci√≥n de Armas y Explosivos, donde grabar√°n un n√ļmero que la identifique y que ser√° reflejado tambi√©n en la gu√≠a.

Para usarla es necesario poseer la licencia de armas tipo E, el seguro de responsabilidad civil, las autorizaciones autonómicas o municipales requeridas y la licencia de caza pertinente, además de la citada guía de pertenencia. En cuanto a su traslado, debe realizarse con las mismas cautelas exigidas para las armas de fuego.

M√°s informaci√≥n sobre la normativa de caza con arco y ballesta:¬†¬ŅQu√© documentos necesito para cazar con arcos y ballestas?

Ignacio Cortés Toledano

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.