El ciervo, su caza, sus costumbres y su trofeo
7 diciembre, 2017 Trofeocaza . 270 Visualizaciones

Caza mayor nacional

El ciervo, su caza, sus costumbres y su trofeo

Se trata de una de las especies más representativas de la montería española y su auge poblacional de las últimas décadas ha desencadenado un gran interés por su caza a rececho y en berrea, también en la mitad norte peninsular.  Ofrecemos aquí unas notas básicas de carácter general para su conocimiento y su caza mediante las distintas modalidades, así como algunos apuntes sobre la calidad de su trofeo.

El venado o ciervo (Cervus elapthus) es una de las especies más representativas del panorama cinegético peninsular; su capacidad de adaptación a cualquier tipo de clima y la falta de depredadores naturales le han servido para expandirse por todo nuestro territorio.

Esta especie venatoria ha convivido con la especie humana desde épocas prehistóricas, como atestiguan numerosas pinturas rupestres representadas en diferentes cuevas a lo largo del territorio nacional, y especialmente en la cueva de Altamira, en la cual podemos ver grupos de venados en toda la extensión de esta cavidad que podrían tener una antigüedad de unos 30.000 años.

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LAS COSTUMBRES DEL CIERVO 

Estos ungulados, como la mayoría de las especies venatorias, concentran su mayor actividad durante las primeras luces del día y al atardecer cuando los rayos del sol se pierden por el horizonte, momento en los cuales es más fácil divisarlos pastando por nuestras dehesas y bosques.

Su alimentación es fundamental para el desarrollo de poblaciones saludables, adaptándose a ella según la estación del año. A pesar de saber que son principalmente herbívoros, complementan su alimentación con todo tipo de frutos como la castaña o la bellota, así como también lo hacen con frutas como la manzana, peras o higos entre otros muchos.

Esta expansión de la especie ha creado conflictos entre cazadores y agricultores, debido a que ambos defienden sus propios intereses. En algunas zonas peninsulares, los daños ocasionados por estos animales y el aumento de las poblaciones han llevado a la Administración a declararlas zonas de emergencias cinegéticas.

LA CAZA DEL CIERVO

La caza de este animal es muy desconocida y poco valorada por muchos cazadores, que prefieren otras especies antes que esta, aunque para mí es la que más emociones me transmite.

Hoy en día existen diferentes artes de caza, las cuales nos permiten apreciar a estos cérvidos, pasando por la montería tradicional, el rececho y, en menor medida, el aguardo.

Todas estas modalidades las podemos realizar por todo el territorio nacional tanto en fincas abiertas como cercadas. Desde el respeto hacia todos los compañeros, a día de hoy no puedo comparar las emociones que me transmite la caza en abierto respecto a la cercada, las sensaciones previas a una cacería, pasar la noche en vela pensando que puedes tener la oportunidad de abatir el venado de tu vida o volver a casa sin ver nada, son vivencias que no las he sentido cuando he asistido a una cacería en fincas cercadas.

Desde pequeño la montería ha sido el arte con el cual más disfruto todas las temporadas aunque últimamente el rececho está ganando más puntos para mí.

La montería en fincas abiertas, como he comentado antes, transmite sensaciones indescriptibles, el latir de los perros corriendo detrás de una res, el saber que puede aparecer un gran ciervo o el simple hecho de disfrutar del campo sin ver nada son vivencias únicas.

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La estampa de un buen ciervo entrando cruzado en el puesto es algo difícil de olvidar.

 

En este tipo de caza, como muchos sabemos, no abundan los grandes trofeos y excepcionalmente se abate alguna medalla, que siempre nos puede sorprender.

Personalmente muchos son los factores que inciden en la escasez de venados importantes de montería, que posteriormente detallaré, pero uno y el principal es que no se deja que se hagan, y la mayoría de los que se cazan son de segunda o tercera cabeza, por lo que son pocos los que llegan a viejos. Por eso es conveniente, aunque no se pueda ser muy exquisito, no tirar a los ciervos demasiado pequeños.

El rececho es la modalidad que más adeptos gana cada día, entre los que me incluyo. Podría decir que es una caza pura donde solo estás tú, el animal y el entorno que nos rodea, y supone un reto a nuestro conocimiento acercarnos lo máximo posible hacia la pieza.

La mayoría de los cazadores suelen practicar esta caza durante la berrea, que es cuando los grandes machos relajan la guardia y se dejan ver a la luz del día, y donde podemos apreciar claramente si merece o no la pena intentar acercarnos.

A diferencia de muchos cazadores, no es la época que más me gusta para recechar, ya que con el celo se confían más y es más fácil su caza, por ello la suelo practicar a principios de noviembre y durante los meses siguientes de veda. Los motivos por los cuales prefiero estas fechas, principalmente, es para darle al venado un tiempo para comer y descansar con el fin de reponerse del celo y para que recupere sus fuerzas.

Otro de los motivos es porque, al separarse de las hembras y al encontrarse ya solos, vuelven a ser más desconfiados y a percatarse rápidamente de todo lo que les rodea, por lo que tenemos que tener mucho cuidado y ser los más cautos si queremos tener éxito.

DESDE MI ATALAYA

El venado para mí es la pieza reina de mi afición, es un animal muy inteligente aunque muchos no se lo crean, dejando que las hembras abran paso durante el rececho y agrupándose en la manada durante las monterías. Ello, unido a la elegancia y señorío con los que camina y la nobleza de su mirada, le ha llevado a tener el sobrenombre del ‘príncipe de los bosques’.

EL TROFEO DEL CIERVO, FACTORES QUE INFLUYEN EN UN DESARROLLO SATISFACTORIO 

el-ciervo-caza-y-costumbres-posandoEl venado en la mayoría de fincas abiertas carece de grandes trofeos. En ellas abundan venados pequeños que son tardíos para su edad, y hay más venados defectuosos y con carencia de alguna punta como la luchadera, la contraluchadera o la corona.

Todo ello se debe a diversas causas, tanto de índole genética como sanitaria o alimenticia, las cuales provocan estas carencias en el trofeo.

La consanguinidad es uno de los principales factores para el desarrollo de los venados, por ello es conveniente hacer una selección, tanto de hembras y de machos, durante todo el año y no solo el día de la montería.

Las poblaciones deben estar acordes a los parámetros veterinarios que se aconsejan, siendo de una a dos hembras por cada macho.

La alimentación es fundamental durante la época de crecimiento de la cuerna, y es conveniente aportar piedras de calcio y magnesio, los cuales le ayudarán al desarrollo del trofeo, haciendo que este sea más resistente a las peleas.

Las enfermedades y los parásitos influyen muy negativamente en los venados, y en las hembras, siendo aconsejable descastar los animales enfermos y analizar periódicamente las poblaciones en el caso de que sea posible.

Sé que todo ello es muy difícil de realizar en fincas abiertas, ya que la mayoría de ellas están dedicadas a la ganadería y tienen la caza como una actividad complementaria a los recursos que produce la misma.

Muchos y grandes ciervos, un modelo de gestión probado con éxito

Mariano González Fernández

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