Avutardas: ¿Se debería autorizar su caza?
11 junio, 2018 Trofeocaza . 1962 Visualizaciones

Caza menor nacional

Avutardas: ¿Se debería autorizar su caza?

Han pasado casi 37 años desde que se publicó el boletín oficial del Estado, BOE número 163 de fecha 8 de julio de 1980, la orden que prohibía la caza de la avutarda, veda que se han mantenido en el tiempo sin que lo justifiquen estudios fiables. Este artículo proporciona datos sobre el estado de las poblaciones, que lejos de estar en peligro podrían gestionarse cinegéticamente, y aborda las razones por las que aún sigue vedada.

La avutarda dejó de cazarse en 1980, si bien es cierto que antes no se cazaba a la buena de Dios, sino mediante permisos en función de la abundancia de la zona. Y hoy, pese a que especies como la perdiz roja autóctona corre mucho más peligro que la avutarda, sigue sin cazarse.

Pero lo peor es que no solo sigue vedada sino que está influenciada por un variopinto mundo de intereses de todo tipo: de ciertos funcionarios con vocación política o megalómana, de los ecologistas, de los técnicos sin vocación ni oposición, metidos a empresarios o a autónomos, y, cómo no, de los políticos.

En Castilla y León la avutarda se está extendiendo por áreas poco adecuadas donde, si crían, sus pollos, caso de que lleguen a salir del huevo, son pasto del jabalí, de los zorros, de los lobos y de otros depredadores tales como los perros cimarrones.

Miren ustedes, en España jamás se ha llevado a cabo un censo de avutardas a nivel nacional y mucho menos ibérico, teniendo en cuenta a Portugal. Nunca. Se han hecho, eso sí, estimas mezcladas con censos, que no es lo mismo que censos. Es más, un censo de avutardas que se precie como tal, hay que llevarlo a cabo en tres fases:

  • La prenupcial.
  • La postnupcial
  • Y la de invierno.

Avutardas-volando

Pues si se dilata en el tiempo el censo quedaría distorsionado por ser la avutarda una migradora parcial dentro de la Península Ibérica. Si bien es cierto que muchas no migran y menos ahora que el tiempo es mucho más benigno que antes. Tampoco migran las que por falta de fuerzas debido a la edad no pueden hacerlo, que dicho sea de paso, serían unas buenas candidatas para su caza.

En España se comenzaron dos censos y fracasaron ambos. Como no se cubrió todo el territorio ibérico, lo completaron con estimas y así quedaron ciertos santones en situación de ser llamados en cualquier momento, cobrando, para seguir haciendo de salvadores.

Motivo éste por el que en la actualidad tenemos que basarnos en los censos autonómicos que se llevan a cabo de una manera sumamente oscurantista y si no me creen, entren en la web de Castilla y León que es la región del Mundo que más efectivos tiene. O llamen a Valladolid a ver lo qué les dicen. Les darán una larga cambiada y a otra cosa.

Los primeros censos que se hicieron en España mediante llamadas a conocidos y amigos, fue desde la RFEC, motivo éste por el que no merecen ser tenidos en cuenta bajo ningún concepto. No obstante, se utilizó como cantidad de partida para justificar el cierre. El ¿censo?… ¿estima?… de 1971 lo llevó a cabo el entonces vocal de la RFEC Eduardo Trigo de Yarto, quien cifró las avutardas en 17.000 efectivos.

Después le siguieron otros dos censos poco o nada veraces en los que el coste corrió a cargo del ya desaparecido ICONA y el WWF. La coordinación de los citados fue llevada a cabo por RENATUR y la CODA. Ambos no cubrieron todo el territorio Nacional, pero solapando un censo con el otro llegaron a la cifra de 8.781 avutardas en España.

Número éste que no satisfizo a nadie, motivo por el cual varios autores defendieron otras cifras diferentes sin base alguna que iban desde las 6.000 a las 11.500, sin que nadie pusiera freno a semejante desbarajuste donde reinando el desconcierto y el dinero destinado a las avutardas se perdía en informes, planes, recomendaciones y demás documentaciones que en el fondo no eran otra cosa que mamandurrias disfrazadas de estudios grandilocuentes que todavía andan por ahí rodando y contradiciéndose.

Con la avutarda vedada desde 1980 se llega a 1990 y se acuerda unificar la cifra, sin base científica alguna, en 13.500-14.000 ejemplares como estima mínima. Y así se siguió hasta 6 años después, cuando a la vista de la abundancia, subieron sin sustento científico de ningún tipo a la cifra a 19.000 avutardas.

Pero con las autonomías e incluso las provincias haciendo sus propios censos, dado el desconcierto reinante en cualquier materia de esta naturaleza donde intervienen entes que cobran y les interesa “hinchar el perro”, se hizo una revisión de la población de avutardas de la Península Ibérica en la que se utilizaron los censos realizados en los últimos años en varias regiones y se propuso la cantidad de unas 25.000 para la Península, de las que el 95% era las que había en España.

Pero a la vista de que las autonomías seguían adelante con censos cada vez más científicos, aun cuando estuviesen externalizados en empresas dedicadas tanto a éste como a otros menesteres similares, se recopilaron los datos y llegamos a la conclusión a través del Museo de Ciencias Naturales-CSIC de que en Castilla y León, con datos de 2008/2009, tenemos una población estimada (qué no censada en su totalidad) de 14.000 a 16.000 unidades.

A nivel de toda la Península Ibérica nos encontramos con la cantidad de 29.400 a 34.000 ejemplares, siendo entonces cuando toda la prensa de Castilla y León publica que la avutarda ha aumentado un 34% en la década de 1998 a 2008. Pero no dicen el aumento de 2008 hasta 2015 (qué son siete años más) cuando somos muchos los que sabemos que todos los años se hacen, por lo menos estimas en ciertas autonomías.

Y quien más o quien menos de nuestro colectivo anda mucho por el campo y sabe que la avutarda ha aumentado tanto que los agricultores piden daños y como la Junta de Castilla y León considera que estas aves no generan responsabilidad patrimonial, son varios los agricultores que han tenido que cobrar a través de los juzgados, quienes siempre les han dado la razón.

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La avutarda ha aumentado tanto en Castilla y León que los agricultores están pidiendo daños a la Junta.

 

Y es que en el fondo subyace que se vive como Dios trabajando en planes de recuperación con aves ya recuperadas o sobrepasando la capacidad del medio. Pues eso además de dar relumbrón, lleva consigo viajes, conferencias, estudios, encargos a terceros cuyas empresas debieran de ser auditadas, en definitiva: medallas, dinero y ego.

LAS AYUDAS SE DESAPROVECHAN

La gestión de la avutarda puede recabar fondos de entidades tales como: la Política Agraria Comunitaria (PAC), la Red Natura 2000 (con sus figuras dependiendo de la importancia de la biodiversidad), de las ayudas a través de los proyectos LIFE debidamente presentados como, a diferencia de otras provincias, lo hace Zamora, sin ir más lejos, del Desarrollo Rural y otros entes cuyos proyectos subvencionables hay que trabajarlos debidamente con los pertinentes técnicos, siendo totalmente transparentes en absolutamente todos los datos.

Pero estas ayudas, en la mayor parte de las ocasiones se quedan en grandes estudios soportados de palabra pero no sobre el papel, para poder extraer la evidencia pertinente, motivo éste por el que muchas obras se llevan a cabo en contadas ocasiones.

Yo sé, insisto, que se hacen muchos trabajos para la mal denominada recuperación de la avutarda cuando en Castilla y León está ocupando lugares de más del 20% de la posibilidad de carga de algunas ZEPA. También hay lugares en los que la avutarda nunca estuvo y ahora está en precario para alimentar a los depredadores.

Mapa-de-abutardas-en-Castilla

ZEPAS declaradas en Castilla y Léon por presencia de avutardas

 

LA GESTIÓN PODRÍA SER CINEGÉTICA

En primer lugar quiero que sepan que la avutarda está considerada como especie amenazada a escala global, pero en España dejó de considerarse como especie vulnerable en 2011 según el Proyecto Avutarda del Museo de Ciencias Naturales – CSIC . Esto no lo encontrarán en el Atlas de las Aves Reproductoras de España que data de 2003. Tampoco lo encontrarán en el Atlas de las Aves en Invierno en España 2007-2010 presentado en 2012.

Y, lamentablemente está totalmente desfasado el Libro Rojo de las Aves en España editado en 2004. Libros, todos ellos que siendo los oficiales del MAGRAMA los confecciona la SEO/birlife a quien el ministro Miguel Arias Cañete les dio la oficina de anillamiento del Ministerio “gratis et amore” . ¡Acabáramos!

Pero vamos a ver, si los planes de aprovechamiento de los cotos y similares no se hicieran a fotocopia y se planificaran un poco en función de lo que pagamos por ellos, se podía tener el censo casi interactivo de las avutardas. Pero no interesa, pues se les terminarían las mamandurrias a un montón de “cráneos privilegiados”.

HABRÍA QUE DESBLOQUEAR SU VEDA 

Pero ¿quién sería capaz de hacerlo?

Llegados a este punto, podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Quiénes tendrían que desbloquear la veda y conseguir que se pudiera cazar de nuevo, lo que de facto beneficiaría su gestión y las poblaciones de avutardas?.

En primer lugar, la Real Federación Española de Caza (RFEC), también debería hacerlo la Oficina Nacional de la Caza.

Avutardas-5La Junta de Castilla y León tampoco es la más indicada debido a que todos los “huevos” los está poniendo en Zamora y para ser más concreto, en las lagunas de Villafáfila, donde existe la mayor concentración de avutardas del Mundo. Tanto es así, que hay quejas de otras provincias que dicen que el citado humedal se está llevando el 80% de lo destinado a la avutarda.

Pero es una verdad a medias, pues Zamora ha hecho una decidida apuesta turística por centros tales como los de las Lagunas de Villafáfila o el de Interpretación del Lobo, entre otros, ambos perfectamente gestionados y con mucho valor añadido.

Además, Zamora y quien se lo permite ha demostrado sobradamente que no tiene interés alguno por los cazadores ni por los agricultores, a quienes pagan los daños tarde, mal o nunca. La Federación Castellana de Caza es la más cercana en lo que a distancias se refiere, en el tema de la avutarda, bien se puede afirmar que no ha hecho absolutamente nada a título institucional.

Y las demás instituciones venatorias, ya tengan carácter nacional o provincial, tampoco porque ninguna representa a los cazadores sociales, pues en sus estructuras la mayoría esconden negocios tales como los dichosos planes cinegéticos de los cotos u otros que les lleven a hacer estudios medioambientales y trabajos similares relacionados con el mal denominado “Sector Primario” o la guardería varia.

Lamentablemente la mayor parte de los cotos tienen un adjudicatario con “animus lucrandi” y el número de socios por coto se ha saltado a la torera siempre. No olviden que los ayuntamientos no quieren ruidos y endosan los cotos a terceros sin escrúpulos a fin de que hagan lo que quieran siempre y cuando los ayuntamientos sigan recaudando.

En resumen, parece que nadie podrá desbloquear su veda porque los cazadores no tenemos, lamentablemente, quien nos defienda.

LA CAZA NO FUE LA RESPONSABLE

La concentración parcelaria y la agricultura moderna, y no la caza, fueron los responsables del declive de la especie y de que tuviera que ser vedada en 1980.

En 1980 se tuvo que vedar la avutarda, pero mienten sobre las razones. Lo cierto es que durante la década de los sesenta y setenta confluyeron en España unos factores que no tuvieron en absoluto en cuenta a la biodiversidad.

Factores propiciados, en su mayor medida, como consecuencia de la casi obligada emigración de los hombres y mujeres del campo a la ciudad en aras de un progreso industrial cuyos esfuerzos por parte de quienes emigramos no han sido compensados y mucho menos rentabilizados por nuestra Patria.

Con nuestra marcha llegó la concentración parcelaria que se llevó por delante hasta las cañadas de la Mesta, un privilegio de Alfonso X el Sabio otorgado en 1273 en Gualda, aunque su denominación y reglamentación es de 1347 cuando reinaba ya Alfonso XI.

No, no estoy divagando, pues tanto los pollos de perdiz como los de avutarda necesitan para crecer una dieta compuesta de más de un 30 por ciento diario de saltamontes que ahora no los hay como consecuencia de esta nefasta agricultura moderna pero tóxica.

 

Y aprovechando la concentración parcelaria se roturaron todos los prados y pastizales comunales ricos en agua, hierbas medicinales y en pasto tanto para el ganado como para las avutardas.

Se roturaron debido a que ya no hacía falta soltar en ellos a los semovientes que al concentrarse las propiedades en menos manos se compraron los tractores y sólo hacía falta el prado para las ovejas que se tuvieron que ingeniar para pastar en andurriales o plegarse en la montaña donde ahora el lobo las mata con saña sin que nuestras competentes autoridades hagan nada por mitigarlo.

Al acabar con los citados lugares, acabaron con una buena fuente de saltamontes, ortópteros y demás parentela, como hemos apuntado antes. Y tampoco dicen que antes se dejaba la mitad del terreno municipal de barbecho, donde salían hierbas que les encantaban a las avutardas y hasta se curaban con ellas caso de que fuera necesario. Y no cito la eliminación de linderas y un largo etcétera por razones de espacio.

Miguel Ángel Romero Ruiz

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