6 medidas para solucionar el problema del Jabalí urbano
9 noviembre, 2018 Trofeocaza . 4087 Visualizaciones

Reportajes coto de caza

6 medidas para solucionar el problema del Jabalí urbano

En este artículo presentamos un compendio de información disponible en la bibliografía y el conocimiento propio que han adquirido, en el Servicio de Ecopatología de Fauna Salvaje, dando asesoramiento para la gestión del fenómeno del jabalí urbano.

El jabal√≠ (Sus scrofa) es un suido, igual que el cerdo dom√©stico o los fac√≥queros de √Āfrica, entre otros. La distribuci√≥n natural del jabal√≠ se extiende desde el oeste de Europa y la cuenca del Mediterr√°neo hasta el este de Rusia, Jap√≥n y el Sudeste Asi√°tico.

Tiene una gran capacidad de adaptación, encontrándose desde el nivel del mar hasta zonas alpinas, lo que ha favorecido que en épocas recientes haya colonizado nuevos territorios en Suecia, Finlandia o Estonia.

Por otro lado, el hombre lo ha reintroducido en el Reino Unido, donde se había extinguido hacía siglos, y lo ha introducido en el continente americano, Australia y Nueva Zelanda, donde no ha llegado por sí mismo.

El jabalí y el cerdo doméstico pertenecen a la misma especie y en muchos lugares se ha constatado la hibridación entre ambos, pero conviene aclarar que no es un fenómeno generalizado ni la causa principal de la expansión del jabalí.

En cualquier caso, en las √ļltimas d√©cadas han aumentado la abundancia y el √°rea de distribuci√≥n del jabal√≠, y hoy en d√≠a nadie discute que hay m√°s jabal√≠es y en m√°s sitios.

Este aumento generalizado de las poblaciones de jabalí ha favorecido su llegada al medio urbano, no tanto por la necesidad de colonizar nuevos territorios como por el abanico de posibilidades que dicho entorno ofrece a esta especie tan oportunista.

As√≠, la aparici√≥n de jabal√≠es en zonas periurbanas e incluso dentro de las ciudades se ha incrementado considerablemente en los √ļltimos a√Īos.

Los principales factores que han potenciado este fenómeno han sido:

  • El aumento de las √°reas urbanizadas
  • La gran disponibilidad de refugio y alimento que el jabal√≠ encuentra en estas zonas.

As√≠, el jabal√≠ ha aprendido a aprovechar fuentes de alimento de origen humano (basura, comida para gatos o el suministro directo de alimento por parte de personas ‚Äďalimentaci√≥n directa‚Äď), a la vez que encuentra zonas con vegetaci√≥n cerrada donde refugiarse (parques, jardines, parcelas, descampados‚Ķ).

jabalis-comiendo-basura

La colonización del medio urbano por el jabalí es un fenómeno que está ocurriendo en muchas ciudades del mundo, especialmente en el continente europeo, y supone un nuevo y creciente desafío para la gestión de esta especie cinegética.

Ciudades como Barcelona, Berlín, Varsovia, Montpellier o Génova tienen que afrontar la presencia habitual de jabalíes dentro de su trama urbana.

PELIGROS DEL JABAL√ć URBANO

A medida que su abundancia aumenta, los conflictos sociales y económicos que se derivan de la convivencia con el jabalí también lo hacen. Son ya sobradamente conocidos los problemas y riesgos relacionados con el jabalí en el medio rural

  • Da√Īos a la agricultura
  • Colisi√≥n con veh√≠culos
  • Disminuci√≥n de la biodiversidad
  • Transmisi√≥n de enfermedades a los animales dom√©sticos.

En la ciudad, a estos riesgos cabe a√Īadir :

  • Los da√Īos en zonas verdes
  • Da√Īos infraestructuras y mobiliario urbano
  • Crecientes ataques tanto a animales de compa√Ī√≠a como a personas (principalmente demandando comida)
  • Los peligros derivados de las enfermedades transmisibles a las personas (zoonosis) y a las mascotas de las que el jabal√≠ puede ser portador.

EL JABAL√ć DEL BOSQUE A LA URBE

La gran capacidad de adaptación del jabalí a distintos ambientes se debe principalmente a su alimentación omnívora (comen de todo), a su alta tasa reproductiva (la mayor entre los ungulados autóctonos) y a su rápido crecimiento, que puede acelerarse en condiciones ambientales favorables.

Calendario Biológico del Jabalí

En las zonas urbanas, la elevada disponibilidad artificial de alimento, que además suele tener un valor calórico superior al de la alimentación natural, favorece tanto la incorporación temprana de las hembras a la reproducción como el aumento de la supervivencia de los jabatos.

As√≠, mientras que en ambientes naturales las hembras de jabal√≠ tardan alrededor de un a√Īo en alcanzar el peso necesario para reproducirse (30 kg), en las √°reas urbanas se han encontrado hembras de 9-10 meses de edad pre√Īadas y que superan con creces dicho peso antes del a√Īo de edad.

Además, los factores reguladores de la supervivencia del jabalí en el medio natural (climatología adversa, escasez estacional de alimento, depredación natural y presión cinegética) están ausentes o son menos intensos en el entorno urbano. En resumen, el jabalí encuentra en la ciudad unos factores climáticos menos adversos, fácil acceso a agua y comida, ausencia de depredadores y protección frente a la caza.

Existen varios grados de adaptación al medio urbano y de habituación al hombre por parte del jabalí.

  • El nivel m√°s leve consiste en la frecuentaci√≥n de zonas periurbanas lim√≠trofes a zonas boscosas, para aprovechar recursos antropog√©nicos, pero manteniendo el miedo al ser humano.
  • El siguiente nivel lleg√≥ cuando las cr√≠as de estos grupos familiares perdieron progresivamente el miedo al ser humano, y empezaron a frecuentar zonas urbanas para alimentarse en parques y jardines y asaltar papeleras y contenedores, sin importarles la presencia de personas cerca de ellos.
  • El grado m√°ximo en este proceso de habituaci√≥n al hombre se ha producido cuando los jabal√≠es urbanos han pasado de percibir al hombre como un depredador a considerarlo una fuente o proveedor de alimento. As√≠, la alimentaci√≥n directa a jabal√≠es ha conducido a que se hayan registrado recientemente casos de ataques de jabal√≠es a personas para reclamarles o arrebatarles bolsas de comida, llegando a peligrosas agresiones f√≠sicas.

Esta evoluci√≥n hacia una mayor adaptaci√≥n al medio urbano y habituaci√≥n al ser humano probablemente se ha producido en un proceso que ha durado a√Īos a lo largo de varias generaciones de jabal√≠es.

Mientras que los grupos matriarcales suelen mostrar grados más leves de adaptación, manteniendo una actitud esquiva hacia el ser humano, las crías de estas hembras han crecido viviendo en el medio urbano.

Cuando en la época de dispersión, alrededor de los 12-15 meses de edad, los jóvenes jabalíes urbanos deben independizarse, se dirigen a zonas urbanas y muestran el mayor grado de habituación y en ocasiones agresividad hacia el ser humano.

FACTORES SOCIALES

Como hemos visto, los jabalíes colonizan las áreas urbanas buscando sobre todo alimento, que suele ser de origen humano, bien por vía directa (personas que dan comida a los jabalíes de forma intencionada) o bien indirectamente (zonas verdes, comida para gatos, basura…).

Aunque la alimentación voluntaria o directa por parte de personas a animales callejeros y salvajes suele estar regulada por la normativa municipal, es una práctica habitual en los alrededores de las grandes ciudades.

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Los jabalíes han esparcido la basura de un contenedor en la calle. La foto, realizada a escasos metros, da idea de la tranquilidad del animal ante el ser humano.

La colonizaci√≥n urbana por parte del jabal√≠ ha ido acompa√Īada, e incluso motivada en parte, por la aparici√≥n de la figura del ‚Äėalimentador de jabal√≠es urbanos‚Äô, del que existen al menos dos tipos.

  • El alimentador ‚Äėocasional, que cree que el jabal√≠ se adentra en el medio urbano porque no tiene comida suficiente en su medio natural y pasa hambre, limit√°ndose a dejar alimento disponible para el jabal√≠ (por ejemplo, depositando la basura fuera del contenedor) o a darle comida puntualmente.
  • El alimentador ‚Äėregular‚Äô, que dedica tiempo y recursos a suministrar comida directa y voluntariamente a los jabal√≠es urbanos, y que suele ser una persona de edad avanzada y con problemas sociales.

En la actualidad conviven dos percepciones diferentes del jabal√≠, una mayoritaria en el entorno rural y otra cada vez m√°s frecuente en el medio urbano. Son conocidos los cambios sociales que en los √ļltimos a√Īos han sucedido en nuestro entorno, como el abandono del campo, la disminuci√≥n de la ganader√≠a extensiva y el consiguiente aumento del matorral, o el descenso del n√ļmero de cazadores.

En este entorno rural, el jabal√≠ sigue entendi√©ndose como una especie cineg√©tica que debe gestionarse mediante la caza para controlar los da√Īos que puede causar. Por otro lado, las corrientes animalistas propician nuevas percepciones sociales respecto a la presencia del jabal√≠ dentro de los n√ļcleos urbanos. Por eso, actualmente, la opini√≥n p√ļblica sostiene puntos de vista diversos e incluso enfrentados, lo que supone un nuevo reto para la gesti√≥n de la especie, no solo administrativo sino tambi√©n social.

HABLEMOS DE SANIDAD

La urbanización de áreas naturales y la entrada del jabalí en estas áreas suponen un aumento del contacto, directo o indirecto, entre jabalíes, personas y animales domésticos, lo que puede dar lugar a la aparición de casos o brotes de enfermedad.

El contagio puede tener lugar por muchas vías diferentes:

  • Los jabal√≠es defecan en parques p√ļblicos y jardines,
  • Beben de las fuentes p√ļblicas
  • Consumen basuras
  • En el caso de la alimentaci√≥n directa, llegan a tener un contacto muy estrecho y directo con las personas.
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Jabalí urbano (individuo marcado para un estudio de seguimiento) junto a un gato doméstico. El contacto directo o indirecto con animales domésticos puede contribuir a la expansión de enfermedades

Por lo tanto, es recomendable que los propietarios y propietarias de mascotas en zonas frecuentadas por jabalí presten atención a los hábitos de su mascota, ya que estas podrían ser objeto de contagio de enfermedades que después podrían transmitirse a los propietarios.

El jabal√≠ act√ļa como hu√©sped de diferentes par√°sitos:

  • Los microorganismos Eimeria sp. y Balantidium sp.,
  • Los nem√°todos pulmonares Metastrongylus sp.,
  • Los gastrointestinales Strongylida sp., Trichuris sp., y Ascaris sp.,
  • El acantoc√©falo Macracanthorynchus sp.,

Adem√°s el jabal√≠ es el principal reservorio del par√°sito Trichinella sp., m√°s conocido como ‚Äėtriquina‚Äô o por el nombre de la enfermedad que provoca en las personas, triquinosis o triquinelosis.

Actualmente en Espa√Īa, todas las canales de cerdo y jabal√≠ han de resultar negativas frente a la detecci√≥n de Trichinella sp. antes de entrar en la cadena alimentaria. A pesar de ello, el consumo de embutido de jabal√≠ sigue siendo la principal causa de casos de triquinosis en el ser humano en Espa√Īa.

Además de los parásitos que puede tener, el jabalí es considerado el principal reservorio de tuberculosis bovina en la península ibérica. Por otro lado, la brucelosis porcina es una enfermedad emergente en Europa, causada por la bacteria Brucella suis biovar 2, que puede encontrarse en el jabalí.

Se ha demostrado también su papel como reservorio (y en algunos casos la transmisión a las personas) para el virus de la hepatitis E, la leptospirosis, la meningitis por Streptococcus suis y enfermedades transmitidas por garrapatas como la linfadenopatía causada por Rickettsia slovaca.

Adem√°s, act√ļa como reservorio de enfermedades v√≠ricas que afectan considerablemente a la producci√≥n del cerdo dom√©stico, como el s√≠ndrome respiratorio y reproductivo (PRRS), la parvovirosis porcina, la enfermedad de Aujeszky (denominada como pseudorrabia cuando afecta a perros) y la circovirosis porcina.

Actualmente, el plan nacional de vigilancia sanitaria de la fauna salvaje establece la obligatoriedad de vigilar la presencia en el jabalí de tuberculosis, brucelosis porcina, peste porcina clásica y africana, enfermedad vesicular porcina y enfermedad de Aujeszky.

No obstante, este plan de vigilancia se ejecuta desde las Administraciones autonómicas, generalmente con escasa dotación presupuestaria. En consecuencia, su aplicación se produce de manera desigual y con cobertura insuficiente.

Por todo ello, la informaci√≥n sanitaria que existe sobre la fauna salvaje en Espa√Īa se debe m√°s a las muestras suministradas de forma voluntaria por cazadores y otros colaboradores y al inter√©s cient√≠fico de algunos grupos de investigaci√≥n, que a una ejecuci√≥n sistem√°tica y adecuada de la Administraci√≥n de su responsabilidad sanitaria.

Dado que la actividad cineg√©tica es escasa o nula en las zonas urbanas y periurbanas, se dificulta la vigilancia sanitaria del jabal√≠. Por otro lado, la elevada densidad de personas en los n√ļcleos urbanos y el estrecho contacto que se establece entre jabal√≠es, humanos y animales dom√©sticos hacen muy recomendable la vigilancia sanitaria del jabal√≠ en estas zonas con el fin de proteger la salud, y es responsabilidad de las Administraciones p√ļblicas.

¬ŅC√öAL ES LA SOLUCI√ďN A ESTE PROBLEMA?

Las actividades humanas han alterado el equilibrio natural del ecosistema y ahora sufrimos las consecuencias. Como hemos visto, el proceso de adaptaci√≥n del jabal√≠ al entorno urbano ha sido un proceso progresivo que probablemente ha ocurrido a lo largo de muchos a√Īos y varias generaciones de jabal√≠es.

Revertir la situación y poner solución a un problema en el que influyen tantos factores no va a ser tarea fácil, y probablemente necesitaremos al menos tanto tiempo para conseguirlo como el que ha tardado en establecerse.

Existen diferentes aspectos a trabajar y todos ellos se deben dirigir de forma coordinada a potenciar las limitaciones naturales de las poblaciones de jabal√≠. Si bien la teor√≠a podr√≠a parecer f√°cil, la pr√°ctica demuestra que van a ser necesarios muchos estudios para dise√Īar estrategias y medidas t√©cnicamente viables, sostenibles en el tiempo y que tengan aceptaci√≥n o al menos sean toleradas por sectores mayoritarios de la sociedad. Algunas de estas medidas deber√°n abordar los aspectos sociol√≥gicos que se encuentran en la ra√≠z del problema, por muy complicados que puedan resultar.

Existen dos tipos de posibles medidas encaminadas a disminuir el fenómeno del jabalí urbano:

  1. Reducir su población
  2. Disminuir el atractivo del ambiente urbano.

Los dos tipos de medidas son complementarios, ya que no existe una relaci√≥n directa entre la abundancia de jabal√≠ y las incidencias en zona urbana. Es decir, si nos limitamos a disminuir el n√ļmero de jabal√≠es sin disminuir el atractivo urbano, puede ser que tengamos pocos jabal√≠es, provocando muchos conflictos. Por lo tanto, hay que combinar ambos tipos de medidas.

LA CAZA COMO HERRAMIENTA DE GESTI√ďN

La caza sigue consider√°ndose la principal herramienta de gesti√≥n directa del jabal√≠, pero no est√° permitida en las √°reas urbanas ni en sus zonas de seguridad. Por otro lado, un estudio realizado en 18 pa√≠ses europeos indica que las poblaciones de jabal√≠ llevan 35 a√Īos aumentando, aunque cada a√Īo aumenta el n√ļmero de animales cazados.

Simult√°neamente, el n√ļmero de cazadores est√° disminuyendo. En estas circunstancias, parece que nunca va a ser posible cazarlos a un ritmo que permita limitar su crecimiento y por tanto controlar la superpoblaci√≥n de jabal√≠.

Además, diversos estudios concluyen que aunque se llegase a cazar el 50%  de la población de jabalíes anualmente, sería insuficiente para controlar la población. Los datos y los hechos demuestran que, tal y como se está llevando a cabo en la actualidad, la caza no está consiguiendo controlar el crecimiento de las poblaciones de jabalíes.

Un estudio realizado por el Servicio de Ecopatolog√≠a de Fauna Salvaje de la Universidad Aut√≥noma de Barcelona constata que no se trata tanto de cazar m√°s sino de cazar ‚Äėmejor‚Äô. Por mejor queremos decir de manera m√°s selectiva sobre determinadas clases de edad que tienen una mayor relevancia en la din√°mica poblacional del jabal√≠.

Nos referimos a los individuos menores de dos a√Īos, especialmente a las hembras. Esto es debido a que los ejemplares adultos de ambos sexos requieren m√°s alimento y territorio que los j√≥venes. As√≠ pues, la eliminaci√≥n de una hembra adulta har√° que las hembras subordinadas m√°s j√≥venes de la zona empiecen a reproducirse a edades m√°s tempranas, resultando un n√ļmero mayor de rayones nacidos.

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No obstante, hay que ser consciente de la dificultad de llevar esta ‚Äėselectividad‚Äô a la pr√°ctica, sobre todo en la modalidad de batida. En consecuencia, ya que la caza es una actividad l√ļdica y tradicional, quiz√°s debamos encontrar un nuevo equilibrio que combine la caza tradicional (mediante batidas) con una caza dirigida a la gesti√≥n (mediante esperas nocturnas, por ejemplo) en aquellas zonas donde sea necesario.

LA EXTRACCI√ďN SELECTIVA DE EJEMPLARES

Si bien la disminución de la abundancia global de jabalí no tiene un efecto directo sobre las incidencias en zona urbana, la eliminación selectiva de jabalíes en zona periurbana tiene un efecto preventivo.

Se trata de interrumpir los ciclos de adaptación de jabalíes al entorno urbano y su habituación a las personas mediante la eliminación de aquellos grupos que, por encontrarse en el límite de la ciudad, pueden causar incidencias actuales o futuras, cuando las crías crezcan y se independicen.

Por otra parte, la habituación de los jabalíes urbanos es difícilmente reversible, por lo que tienen que ser eliminados debido al riesgo que comportan. Las experiencias de reubicación de jabalíes urbanos en otras zonas han terminado con el jabalí volviendo a causar incidencias en zona urbana.

Dado que en los entornos urbanos no se pueden utilizar armas de fuego, la captura y eliminación de jabalíes en estas zonas debe realizarse mediante métodos alternativos. Existen varios métodos para la captura (caja-trampa, cercados, redes, teleanestesia…) y el sacrificio humanitario que siempre deben cumplir con la legislación y la normativa vigente en bienestar animal.

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Veterinario disparando un dardo anestésico a una hembra de jabalí con sus crías a escasos dos metros

Por ello, cualquier operativo de captura de jabalíes en zona urbana y periurbana tiene que contar con el asesoramiento y la participación de técnicos y veterinarios especializados en fauna salvaje.

Un ejemplo de operativo para la gesti√≥n de incidencias provocadas por la presencia de jabal√≠es en trama urbana es el establecido por el Servicio de Ecopatolog√≠a de Fauna Salvaje de la Universidad Aut√≥noma de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona desde el a√Īo 2013.

Este operativo no solo contempla la captura de los jabalíes que causan situaciones de peligro en zona urbana, sino también la realización de necropsias y estudios sanitarios, además del asesoramiento y la evaluación de medidas preventivas y correctoras destinadas a reducir la presencia del jabalí en zonas urbanas.

DISMINUCI√ďN DEL APORTE ALIMENTARIO

La disminuci√≥n de los recursos alimentarios directos e indirectos en el √°rea urbana es uno de los aspectos que m√°s contribuir√≠an a la mitigaci√≥n del problema. La alimentaci√≥n directa es un concepto que se deber√≠a abordar desde un punto de vista social, donde la figura del ‚Äėalimentador‚Äô tambi√©n ha de ser objetivo de gesti√≥n.

Ser√≠a recomendable dise√Īar e implementar campa√Īas de concienciaci√≥n dirigidas a corregir percepciones equivocadas y pr√°cticas inadecuadas, as√≠ como dar a conocer aspectos no contemplados sobre la biolog√≠a y el bienestar de la especie.

Es importante explicar que el jabalí no busca comida en el medio urbano porque en su hábitat pase hambre o no tenga recursos suficientes, sino porque, dicho llanamente, le cuesta menos conseguirla o porque le resulta más apetecible o más rentable energética o calóricamente hablando.

Se√Īal que invita a no dejar las basuras al alcance del jabal√≠. Algunas personas dejan la basura fuera del contenedor con mayor o menor intenci√≥n de que los jabal√≠es puedan alimentarse de ella.

En cierta manera, podríamos decir que se convierten en aficionados a la comida basura. Hay que hacer entender que el bienestar de un animal salvaje pasa por que este sea capaz de expresar su comportamiento normal en su hábitat natural, de manera que al alimentarlos intencionadamente los estamos desviando de su comportamiento normal y anulando su instinto y su capacidad para conseguir alimento en el hábitat que les es propio.

Lo hacemos, por tanto, dependiente de un ambiente hostil en el que se ve sometido a nuevos peligros, como los accidentes de tráfico, y los convierte en origen de numerosos conflictos en cuya resolución por parte de las autoridades competentes siempre primará la seguridad de las personas y se resolverá normalmente con la captura y sacrificio del jabalí.

Los jabal√≠es tambi√©n se ven atra√≠dos por las zonas verdes dentro de la urbe, donde encuentran puntos de agua y suelos blandos durante todo el a√Īo. La instauraci√≥n de zonas verdes de car√°cter mediterr√°neo, excluyendo el c√©sped regado que tanto los atrae, podr√≠a ser otra medida √ļtil para disminuir el atractivo de la ciudad para los jabal√≠es, adem√°s de suponer un ahorro de agua.

La instalación de vallados o pastores eléctricos eficientes contra el jabalí (dos alambres situados a 25 y 50 centímetros del suelo) en zonas concretas también puede ser de ayuda.

Otro de los factores urbanos atrayentes para el jabal√≠ es la disponibilidad de alimento para animales de compa√Ī√≠a, sobre todo pienso para gatos callejeros. Para disminuir la disponibilidad de alimento que las colonias de gatos suponen para el jabal√≠ no es imprescindible eliminar las colonias, sino proporcionar el alimento para los gatos de manera que los jabal√≠es no puedan acceder a √©l.

DIFICULTAR EL ACCESO A √ĀREAS URBANAS

Si bien aislar completamente los n√ļcleos urbanos no es factible ni social, ni ecol√≥gica, ni urban√≠sticamente hablando, s√≠ que se ha de considerar la posibilidad de realizar acciones puntuales en aquellas localizaciones concretas con concentraci√≥n de incidencias o que constituyen una v√≠a de entrada del jabal√≠ a la trama urbana.

Dificultar el acceso a la ciudad mediante la instalación de pasos canadienses y/o de vallas adecuadas en puntos de acceso, vías verdes o alrededor de parques, jardines, colegios y zonas deportivas podría disminuir la relación entre esfuerzo y beneficio para los jabalíes, y de esta manera reducir su interés en penetrar dentro de la zona urbana.

LA CONCIENCIACI√ďN SOCIAL: LENTA PERO EFECTIVA

Ya que hay una vertiente sociológica importante en el origen del problema, ninguna estrategia de gestión debería obviarla. Varios ayuntamientos europeos ya han implementado medidas de concienciación, como folletos informativos dirigidos a la ciudadanía explicando cómo se puede colaborar para disminuir las incidencias de esta especie dentro de las zonas urbanas.

Estas acciones son un compendio de peticiones fomentando actitudes cívicas como dejar las bolsas de basura dentro del contenedor, no dejar pienso de mascota al alcance del jabalí, instalar vallados en los jardines o no alimentar a los jabalíes.

Pero quizás sea necesario ir un poco más allá, explicando a los alimentadores que su simpatía por estos animales se manifiesta en forma de amistad mal entendida que los aboca a un triste final. También es importante formar a la sociedad urbana en la aceptación de la muerte individual de algunos individuos como factor de regulación de las poblaciones, lo cual es imprescindible para la gestión de determinados conflictos.

Estas campa√Īas deber√≠an incidir especialmente en los distritos con mayor n√ļmero de incidencias. El p√ļblico joven comprende r√°pidamente la problem√°tica del jabal√≠ si se les exponen las caracter√≠sticas biol√≥gicas que lo hacen tan adaptable. Mediante actividades educativas sobre biolog√≠a y medio ambiente es posible concienciar a las nuevas generaciones de que en el futuro tendr√°n que lidiar con el problema actual o con otros problemas venideros.

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OTRAS MEDIDAS DE GESTI√ďN

Además del control de la población y de la disminución del atractivo urbano, recientemente algunos foros han propuesto otras medidas de gestión, entre las que destaca el control de la fertilidad.

La castraci√≥n quir√ļrgica es poco viable t√©cnica y econ√≥micamente hablando, pero el uso de f√°rmacos s√≠ que parece una alternativa factible en determinadas especies y circunstancias.

En la actualidad, el tratamiento anticonceptivo √ļnicamente es aplicable mediante inyecci√≥n, lo que dificulta su aplicaci√≥n en poblaciones abiertas en libertad. Aunque son eficaces a nivel individual en el jabal√≠, para contrarrestar la elevada fertilidad y productividad de las hembras de jabal√≠ y observar efectos a nivel poblacional habr√≠a que administrar la vacuna a un 60%-70%‚ÄÖ de las hembras f√©rtiles de la poblaci√≥n de jabal√≠, lo que resulta inviable tanto t√©cnica como econ√≥micamente.

Además, mantener jabalíes esterilizados durante toda su esperanza de vida en un entorno urbano supone el mantenimiento de un peligro constante a largo plazo. Aunque algunos colectivos de personas consideran que la utilización de la vacuna es la alternativa a la caza y la solución al problema del jabalí urbano, la realidad es que, actualmente, tanto la tecnología como su eficacia están muy lejos de ofrecer una solución eficaz y real.

Por √ļltimo, existen repelentes para el jabal√≠, como por ejemplo la orina de lobo. Aunque faltan estudios sobre su efectividad, podr√≠an ser √ļtiles para alejar a los jabal√≠es de zonas concretas a fin de que eviten puntos conflictivos o para reducir o evitar su acceso a zonas urbanas a trav√©s de pasos concretos.

De todas maneras, la gran adaptabilidad de esta especie hace que probablemente estos repelentes tuvieran solamente un efecto temporal, pues son capaces de acostumbrarse r√°pidamente a las condiciones m√°s diversas.

Carles Conejero, Raquel Castillo-Contreras, Carlos González Crespo, Santiago Lavín, Jorge Ramón López Olvera, Gregorio Mentaberre

Servicio de Ecopatología de Fauna Salvaje (SEFaS) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)

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