Retos para una buena química entre caza y agricultura
27 abril, 2018 Trofeocaza . 1122 Visualizaciones

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Retos para una buena química entre caza y agricultura

Los medios agr√≠colas ocupan en Espa√Īa la cuarta parte de la superficie del pa√≠s y albergan unas comunidades de fauna silvestre √ļnicas en las que se incluye un buen n√ļmero de especies de caza menor.

Sin embargo, las prácticas agrícolas modernas, incentivadas por el desarrollo tecnológico que ha experimentado la agricultura desde mediado el siglo XX, generan una serie de impactos sobre el medio natural que ponen en riesgo la biodiversidad en ambientes agrícolas.

Entre estos impactos cabría mencionar.

  1. La pérdida de heterogeneidad del paisaje y de lindes
  2. El drenado de zonas h√ļmedas
  3. El uso de plaguicidas, que en Espa√Īa super√≥ en 2014 las 78.000 toneladas.

Desde hace ya varias décadas conocemos los casos de declive de especies como la perdiz pardilla o la liebre europea en zonas agrícolas de Europa, y todos los indicios apuntan a que algo similar está ocurriendo con las poblaciones ibéricas de perdiz roja o liebre ibérica.

Conocer con exactitud cómo contribuye cada aspecto de la intensificación agrícola en el declive de las especies de caza es muy complicado, pero algunas evidencias ponen de manifiesto que los plaguicidas seguramente jueguen un papel importante.

El uso de los primeros plaguicidas sint√©ticos, como el DDT y otros insecticidas organoclorados, comenz√≥ a partir de los a√Īos sesenta a asociarse a efectos negativos sobre la fauna silvestre, incluyendo unas bajas tasas de eclosi√≥n en aves, sobre todo en rapaces que acumulaban mayores cantidades de contaminantes como consecuencia de la elevada persistencia y potencial de transferencia tr√≥fica de los mismos.

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Los insecticidas organoclorados fueron reemplazados a partir de los a√Īos setenta por los organofosforados y los carbamatos, de menor persistencia pero mayor toxicidad aguda, lo que incrementaba el riesgo de muerte de los individuos incluso ante exposiciones cortas a esos insecticidas.

En muchos casos las muertes son tan rápidas que se han llegado a registrar intoxicaciones de otros depredadores, y hasta de personas, por ingestión de animales cazados que habían ingerido estos plaguicidas.

Otro tipo de plaguicida que supone una seria amenaza para algunas especies de fauna cineg√©tica son los rodenticidas modernos, que act√ļan inhibiendo el mecanismo de coagulaci√≥n sangu√≠nea.

Este mecanismo es com√ļn a todos los vertebrados, por lo que la especificidad frente a los roedores se consigue colocando cebos tratados en zonas accesibles solo para estos animales.

Sin embargo, y a pesar de esta premisa, el control de las plagas de topillo en el noroeste de Espa√Īa se ha llevado a cabo mediante la distribuci√≥n con sembradora de grano tratado, quedando as√≠ el grano en superficie y ocasion√°ndose intoxicaciones en ejemplares de liebre ib√©rica o de algunas aves gran√≠voras como la paloma brav√≠a dom√©stica o la calandria com√ļn.

Otro problema asociado a algunos de los plaguicidas modernos más utilizados en la actualidad, aunque ya descrito para el DDT y otros organoclorados, es la capacidad de estos compuestos de interactuar con el sistema endocrino, alterando así los procesos regulados por hormonas.

De este modo, se han descrito reducciones en tasas de fecundaci√≥n en perdices rojas expuestas al fungicida difenoconazol o alteraciones del proceso de determinaci√≥n sexual en codornices japonesas expuestas a la vinclozolina, otro fungicida retirado del mercado hace unos a√Īos.

Estos efectos, si bien raramente terminan con la muerte de los individuos, sí afectan a la reproducción, poniendo en riesgo la viabilidad de las poblaciones a medio y largo plazo.

retos-agricultura-y-caza-liebreEl riesgo para la fauna cinegética depende también de cómo se aplican los plaguicidas.

La aplicación del tratamiento a la semilla permite colocar el plaguicida en el punto exacto en el que debe actuar, reduciendo así la necesidad de fumigar.

Sin embargo, este blindaje de semillas conlleva un riesgo muy elevado para las aves gran√≠voras que las consumen cuando no quedan convenientemente enterradas. Los problemas de mortalidad de aves en el campo relacionados con la ingesta de semillas blindadas se han descrito en diversos pa√≠ses europeos desde los a√Īos cincuenta, cuando empezaron a ser usados los organomercuriales en el tratamiento de las semillas.

Conocidos son, por ejemplo, los casos de las palomas torcaces muertas por ingerir semillas tratadas con organoclorados en el Reino Unido en los a√Īos sesenta o con carbamatos en Francia en los noventa.

Actualmente, el blindaje de semillas en la Uni√≥n Europea est√° aprobado √ļnicamente para varios fungicidas y para un √ļnico grupo de insecticidas, los neonicotinoides, el m√°s empleado de los cuales es el imidacloprid. En Francia se han reportado mortalidades de perdiz pardilla asociadas a la ingesta de semillas tratadas con este insecticida.

En Espa√Īa, nuestros estudios recientes han puesto de manifiesto que un buen n√ļmero de aves est√°n potencialmente expuestas a las semillas blindadas, y que la ingesta por parte de la perdiz roja de dichas semillas tratadas con imidacloprid puede poner en riesgo la supervivencia de los individuos, mientras que el consumo de semillas tratadas con algunos fungicidas como el tiram puede causar efectos a nivel reproductor.

Caza y agricultura son dos actividades importantes que deben convivir en el espacio y en el tiempo, para lo cual es fundamental que los problemas generados por una de estas actividades sobre la otra puedan evitarse, o al menos minimizarse.

Tras a√Īos de estudio de los efectos de los plaguicidas sobre la fauna asociada a ambientes agr√≠colas, nuestro equipo trabaja actualmente en investigar los mecanismos que pueden contribuir a limitar el impacto de los plaguicidas sobre la fauna, empleando especies cineg√©ticas como modelos, para contribuir en lo posible a una convivencia duradera y fruct√≠fera entre caza y agricultura.

Debemos reconocer el inter√©s y el esfuerzo del colectivo de los cazadores por investigar y prevenir el impacto de los plaguicidas en la fauna silvestre. A trav√©s de proyectos de investigaci√≥n financiados por las organizaciones de cazadores en diversos pa√≠ses europeos, incluida Espa√Īa, ha sido posible identificar los riesgos que tiene el uso de plaguicidas en la fauna cineg√©tica, tanto de forma directa por su toxicidad, como indirecta por sus efectos en la disponibilidad de alimento.

De la misma forma, la colaboración de los cazadores con grupos de investigación puede ser una pieza clave en la toxico-vigilancia que debemos ejercer sobre los productos químicos usados en el medio ambiente, ya que por su cercanía con el campo los cazadores pueden detectar más rápidamente los efectos adversos de estas sustancias.

Manuel E. Ortiz-Santaliestra, Mónica Martínez-Haro, François Mougeot, Rafael Mateo
Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) CSIC-UCLM-JCCM

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1 comentario

  1. vicente
    diciembre 17, 11:36
    Esta bien comentar, informar a todo el mundo de los peligros de los plaguicidas. Los organoclorados, el DDT, HACE D√ČCADAS QUE EST√ĀN PROHIBIDOS EN EUROPA. Atentamente. Vicente. Cucala.

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