El monte no es de todos.
12 agosto, 2021 Trofeocaza .

Legal

El monte no es de todos.

 

Para flora y fauna es la época favorable por excelencia, las bonanzas climatológicas ofrecen un marco ideal para desarrollarse y sacar adelante a su prole, pues comida y refugio abundan sea cual sea su dieta.

Estación de la que no solo se aprovechan flora y fauna, muchos individuos a los que tenemos por seres racionales se sirven de estos días post equinoccio, con temperaturas poco rigurosas, para perderse en la naturaleza, pasatiempo este que en la mayoría de sus variables no puede ser más sano, económico y accesible.

Aprovechando unos para disfrutar en total armonía de nuestra privilegiada naturaleza, mientras que otros se echan al campo cual res cabría, pensando que, como el monte es de todos, pueden hacer en él lo que les venga en gana.

Esta problemática no es exclusiva de la primavera, pero sí se ve incrementada en los meses de apetecible paseo, variando protagonistas y motivos en función de la época, pero teniendo siempre al desconocimiento como principal responsable.

Es obvio que, en la mayor parte del pa√≠s, monte, labores y caminos son accesibles a todo el mundo; pero esto no quiere decir que sean de titularidad p√ļblica o que carezcan de propietario, es m√°s, lo habitual, por no decir generalizado, es que todo terreno tenga amo.

 

En cuanto a los terrenos.

Aqu√≠ se produce un choque de dos derechos fundamentales, contenidos ambos en nuestra Constituci√≥n: el primero, la libertad de circulaci√≥n y, el segundo, la propiedad privada. El inicial entra frontalmente en conflicto con el derecho con el que cuenta todo propietario a cerrar fincas r√ļsticas, concretado en el art√≠culo 388 de nuestro C√≥digo Civil.

Cazadores

 

Es obvio que la totalidad del territorio espa√Īol cuenta con titular, pudiendo ostentar esa condici√≥n tanto una Administraci√≥n (titularidad p√ļblica) como un particular (titularidad privada). En cuanto a los primeros, decir que su condici√≥n de p√ļblicos no les hace autom√°ticamente accesibles a todos, existiendo zonas de especial protecci√≥n con limitaciones de acceso, siendo un claro ejemplo de esto las prohibiciones decretadas en el Parque Natural de Somiedo donde, durante determinados momentos del a√Īo, se proh√≠be el acceso de turistas a zonas frecuentadas por los plant√≠grados que all√≠ abundan y que han dado nombrad√≠a a la zona.

Mientras que con los segundos sucede algo parecido, puesto que el propietario puede dejar libre el acceso o limitarlo de la manera que estime conveniente, siempre en base a lo contenido en el ya citado artículo del Código Civil. Setos, vallas o incluso carteles bastan para prohibir el acceso a una determinada zona.

 

En cuanto a los caminos.

A diferencia de lo estipulado en el anterior ep√≠grafe, en el que los conflictos no son habituales, aqu√≠ s√≠ existe una incipiente problem√°tica con los caminos. Chocando tambi√©n aqu√≠ contra la propiedad el derecho a disfrutar del medio ambiente que todo ciudadano ostenta, dirimi√©ndose este conflicto con el car√°cter p√ļblico de los caminos, pero que, como todos bien deber√≠amos saber, ni todo el monte es or√©gano ni todos los caminos son p√ļblicos. Las disputas en cuanto a la titularidad de los mismos se dirimen en la Jurisdicci√≥n Civil.

1. En referencia a la titularidad p√ļblica de los caminos, decir que lo habitual es que la misma tenga car√°cter municipal, si bien cualquier Administraci√≥n podr√° ser propietaria, principalmente por ostentar la titularidad del terreno por el que discurren. La afectaci√≥n o integraci√≥n en el dominio p√ļblico de los caminos puede ser expresa e impl√≠cita, mediante un acto p√ļblico y notorio; o presunta, por un uso generalizado, notorio y continuado.

2. Mientras que, en aquellos de titularidad privada, el suelo por el que discurren pertenece a un propietario o propietarios, decidiendo estos tanto el uso o usos que se le da, como qui√©nes disponen del mismo. Suelen ser aquellos sin salida que no llevan a ning√ļn lado, construidos con una necesidad marcada y de los que nadie en nombre de la colectividad podr√° alegar necesidad de uso. Que sirvan para satisfacer la necesidad de una pluralidad de propietarios, no le otorgan car√°cter p√ļblico.

Existiendo la posibilidad de que, por un predio privado, discurra una servidumbre de paso, la cual puede ser calificada, como derecho real, que limita la propiedad de una finca a favor de otra, obligando a la sirviente a dar paso o camino a la dominante.

 

Caminos del monte

 

Encontramos dos tipos de servidumbres en función de la titularidad de aquellos que pueden disfrutar del suelo ajeno:

‚ÄďPrivadas: suponen, que √ļnicamente, y en funci√≥n de su condici√≥n como propietarios del predio dominante, pueden disfrutar del derecho de acceso y paso unas determinadas personas.

‚ÄďP√ļblicas o administrativas: mediante las cuales, y en pro de un inter√©s comunitario, se permite, en la mayor parte de las ocasiones, el acceso al conjunto de la sociedad. Siendo las m√°s habituales las constituidas en acceso al mar o a los r√≠os y las relacionadas con el Camino de Santiago.

 

Restricciones de tr√°nsito por caminos.

Por tanto, la posibilidad de restricciones de tr√°nsito, tanto en caminos p√ļblicos como privados, existen en base a lo contenido en el art√≠culo 69 de la Ley 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes.

‚ÄďLos cerramientos de caminos con pastores el√©ctricos o portillas para ganado, se supone que cuentan con la preceptiva autorizaci√≥n administrativa, ya que, en la mayor parte de las ocasiones, esto entra√Īa un uso especial o privativo del camino de titularidad p√ļblica. Debiendo, por lo tanto, respetarse estas instalaciones, dej√°ndolas cerradas una vez hayamos sobrepasado las mismas para as√≠ evitar accidentes y posibles extrav√≠os de reses.

‚ÄďMenci√≥n aparte se merece el tr√°nsito por senderos sin la consideraci√≥n de camino y off road (fuera de camino), se√Īalando, antes de nada, que su afectaci√≥n al ecosistema es importante, causando da√Īos de significativa consideraci√≥n. Adem√°s, el mencionado art√≠culo de la Ley de Montes proh√≠be la circulaci√≥n con veh√≠culos a motor atravesando terrenos fuera de carreteras, caminos, pistas o cualquier infraestructura utilizable a tal fin, excepto cuando haya sido expresamente autorizado.

Estas actitudes supondr√°n una infracci√≥n administrativa, cuya calificaci√≥n variar√° en funci√≥n del valor de los da√Īos causados. Adem√°s, si bien es cierto que dichas limitaciones pertenecen a un √°mbito estatal, pueden verse incrementadas en un √°mbito auton√≥mico.

 

Propiedad y recursos forestales (setas, esp√°rragos, casta√Īas‚Ķ)

Respecto a la propiedad de los recursos forestales, es necesario incidir en que todo terreno tiene due√Īo y que, por ende, todo lo que en este se produzca le pertenece de manera leg√≠tima, en base a lo estipulado tanto en el C√≥digo Civil como en el art√≠culo 36.1 de la Ley de Montes: ‚ÄúEl titular del monte ser√° en todos los casos el propietario de los recursos forestales producidos en su monte, incluidos frutos espont√°neos, y tendr√° derecho a su aprovechamiento conforme a lo establecido en esta ley y en la normativa auton√≥mica‚ÄĚ.

 

Recolectando setas

 

La titularidad de estos aprovechamientos puede ser p√ļblica o privada, correspondiendo la gesti√≥n a sus propietarios, con las √ļnicas limitaciones establecidas en la planificaci√≥n forestal de turno, en los instrumentos de gesti√≥n aplicables y en la no puesta en peligro del ecosistema.

Para finalizar, hacemos una breve reflexión, dejando claro que, como en la ciudad, se deben acatar unas normas básicas de civismo, respetando tanto al prójimo como a su propiedad, dado que no hacerlo puede llegar a suponernos repercusiones de variopinta índole.

 

√Āngel Jos√© Fern√°ndez Le√≥n

Abogado

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

RESPONSABLEEdiciones Trofeo S. L - CIF B86731221 - Ediciones Trofeo
CONTACTOC/Musgo n¬ļ 2 Edificio Europa II-1D . 28023, Madrid (Madrid), Espa√Īa
Tel. 91 805 35 52 - Email: administracion@trofeocaza.com
Puede ponerse en contacto con nuestro Delegado de Protección de Datos en el
email rgpd@auratechlegal.es
FINALIDADESGestión de las solicitudes de suscripción recibidas a través de nuestra página web, envío de
comunicaciones comerciales, promocionales y de información de nuestros productos y/o servicios .
LEGITIMACION Consentimiento explícito del interesado ; Existencia de una relación contractual con el interesado
mediante contrato o precontrato
CONSERVACI√ďNGesti√≥n clientes : Durante un plazo de 5 a√Īos a partir de la √ļltima con{rmaci√≥n de inter√©s. Los datos
personales proporcionados se conservarán durante los plazos previstos por la legislación mercantil
respecto a la prescripción de responsabilidades, mientras no se solicite su supresión por el interesado
y ésta proceda, y mientras sean necesarios -incluyendo la necesidad de conservarlos durante los
plazos de prescripción aplicables-o pertinentes para la {nalidad para la cual hubieran sido recabados
o registrados
DESTINATARIOSGestión clientes Ecommerce (suscripciones): Administración Tributaria ; Bancos, cajas de ahorros y
cajas rurales
Gestión clientes: Administración Tributaria ; Bancos, cajas de ahorros y cajas rurales ; Administración
p√ļblica con competencia en la materia
TRANSFERENCIAS INTERNACIONALESNo realizamos transferencias internacionales de sus datos
PROCEDENCIASuscriptores a la revista: El propio interesado o su representante legal . La vía principal de
suscripción son los formularios de nuestra página web.
DERECHOSUsted tiene derecho acceder a sus datos, recti{carlos, suprimirlos, limitar u oponerse a su tratamiento,
a su portabilidad, a no ser objeto de decisiones automatizadas, a retirar su consentimiento y a
presentar reclamaciones ante la Autoridad de Control (Agencia Espa√Īola de Protecci√≥n de Datos).
Más información en nuestra https://www.trofeocaza.com/politica-de-privacidad/ o
rgpd@auratechlegal.es

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.