Opinión Antonio Pérez

La Narbona ha vuelto para vengarse

Ahora ya estamos otra vez con el roneo. Y en coplas pretenderán tenernos otro año para acabar por volver a traicionarnos. Ronean porque temen el castigo, porque hasta muchos de los suyos se les han sublevado, pero no porque pretendan enmendar ni error ni daño. Porque traición fue, felona y alevosa, la del PSOE y Ciudadanos a cazadores y pescadores, violando su palabra dada, sus promesas y sus propias propuestas.

Del ecologismo al animalismo

Los primeros ecologistas fueron cazadores. A ellos se debe la protección de los ecosistemas más sensibles y determinantes de España, desde Doñana a Covadonga; a ellos la fundación de primeras organizaciones conservacionistas, ADENA (WWF) o Seo BirdLife; a ellos, o nos olvidamos de Félix Rodríguez de la Fuente o Miguel Delibes, la defensa y difusión de la conciencia ecológica, la defensa de las especies en peligro y la necesidad de preservar el medio.

Los que más daño nos hacen

Defender la caza, ponerla en valor y en la dimensión que en la vida de los humanos tuvo y tiene, es fácil. Más difícil es defender a algunos cazadores. No solo resulta imposible sino que resultaría vergonzoso el hacerlo. Porque son indefendibles; es más, son manifiestamente condenables. Y no podemos seguir cayendo en la tentación de excusarlos, justificarlos y ocultarlos, sino ser los primeros en denunciarlos.

La verdadera condición del cazador

El mejor cazador para mí es quien más quiere al campo, más respeta a sus presas, más cuidado pone en cuidar el territorio y mantenerlo en el equilibro, y en mejorarlo tanto en sus especies animales como en sus cubiertas vegetales. El mejor cazador es a la postre el que más caza hace y no el que más caza mata.

Suspenso en comunicación

He esperado un tiempo prudencial para compartir con vosotros unas reflexiones que llevo haciéndome desde siempre pero que se reavivaron de manera muy intensa tras la manifestación junto a los pescadores en Madrid. Bien sabemos que fue masiva y que resultó un escándalo la absoluta indiferencia con que la trataron los medios de comunicación.

Tras el 26 J llega la hora de cumplir

Ahora que la temperatura nocturna es más apacible y los jabalíes acuden más a sembrados y comederos, un montón de cazadores se apuntan a las esperas, que no es otra cosa que esperar que algún jabalí acuda al lugar donde lo esperamos y abatirlo, siempre por la noche, simplemente porque el jabalí tiene la manía de moverse a esta hora.

El abuelo de mis corzos

Se había parado a ramonear unos brotes tiernos de alguna de las plantas que allí crecen y no me dio tiempo a más que contemplarlo unos instantes con los prismáticos, pues se perdió a nada tras ascender por el borde de la juncada y desaparecer en el monte que lo flanquea por ambos lados.