Los cazadores, los grandes aliados de los agricultores
18 agosto, 2022 Trofeocaza .

Opinión

Los cazadores, los grandes aliados de los agricultores

El otro d√≠a, en una asamblea general de una sociedad de cazadores de las m√°s grandes, en extensi√≥n y n√ļmero de socios de Espa√Īa, se pudo comprobar que la afluencia versus inter√©s de sus portadores de escopeta fue de echarse a llorar.

Tan solo un peque√Īo grupo, siempre los mismos, decidieron acercarse a su sede para interesarse por lo acontecido y gestionado por la junta directiva nueva, en la cual tengo el placer de participar.

Es en estas cosas, en estos momentos, cuando el cazador debe mostrar inter√©s por lo suyo, por lo que se va haciendo, lo que se va viendo en el campo, y no solamente cuando llega el d√≠a de la apertura y todos, escopeta repetidora (la gran mayor√≠a) terciada, salen al campo a ver lo que hay, a exigir, a protestar por los bares y un largo etc√©tera. Disc√ļlpenme, que el contenido enfado que tengo no me permite dar m√°s calificativos.

Parece ser que los problemas del coto, de ¬ęsu coto¬Ľ, no van con ellos. Tal vez la culpa la tenga la cuota, posiblemente demasiado baja, y ya se sabe que lo que no se paga o es demasiado barato, no se valora. Y en eso estamos algunos, intentando que la gente cambie, que se d√© cuenta de que hay que involucrarse mucho m√°s, porque, si no, esto se ir√° al garete.

Tal vez muchos piensen ‚Äďlos que ya entraron en una buena edad‚Äď que ya disfrutaron lo suyo, que eso es problema de los que vienen por detr√°s; pero, ¬Ņde qu√© j√≥venes estamos hablando?

Mostrar esta actitud denota una falta de sensibilidad, de una ausencia de compromiso con el presente, con el futuro de muchas especies que se est√°n viniendo abajo a marchas forzadas, porque no sabemos organizarnos un poco, no sabemos llegar o, m√°s bien, no nos interesa involucrarnos en defender aquello con lo que disfrutamos cuando ten√≠amos menos a√Īos, lo cual es de un ego√≠smo imperdonable.

Claro que hay muchas cosas que ser√° poco f√°cil que regresen, pero hay otras muchas que podr√≠an mantenerse, incluso mejorar, con un poco de voluntad del colectivo y, sobre todo, con una postura muy distinta de los que dicen defendernos, ¬Ņo es que esto no es posible?

Da√Īos por sobrepoblaci√≥n: un problema que viene de lejos

Es muy importante, tal vez trascendental, que entendamos y seamos conscientes de lo que se está viviendo en la naturaleza, con un desequilibrio de animales depredadores que es necesario poner en una mesa de diálogo de forma inmediata, pero si es que se desea oírnos; de lo contrario, creo que habría que pasar a otra forma de hacernos entender.

Se est√° hablando mucho de los da√Īos de conejos, de jabal√≠es, algunos se atreven a dar cifras de un mill√≥n de animales, pero tal vez algunos tengan memoria de pez.

Me explicar√© con una sinceridad que no agradar√° a algunos, pero no me inquieta, y s√≠ lo que se ven√≠a avisando desde hace posiblemente m√°s de tres lustros en el campo espa√Īol.

Algunos recordar√°n los permisos de esperas que se solicitaban por da√Īos de jabal√≠es. Hab√≠a que solicitarlos, esperar que viniera el forestal a verlos, luego hac√≠a el informe y se te facultaba o no el realizarlas. Con todo este proceso, hab√≠a quien ten√≠a que esperar un mes, con lo que el da√Īo estaba ya realizado y, por otro lado, alguno solamente te autorizaba a colocarte en esa siembra, en esa parcela que ve√≠as perjudicada, cuando los animales, como es l√≥gico, pod√≠an variar de sitio para su alimento, con lo que el pobre cazador ‚Äďperm√≠tanme ese calificativo‚Äď se ve√≠a limitado a colocarse √ļnicamente all√≠, si es que no quer√≠a incumplir lo que pon√≠a en el papel y exponerse a una posible sanci√≥n.

Todo esto que estoy narrando, que no ocurri√≥ hace tanto, suced√≠a en algunas comunidades aut√≥nomas y me olvid√© de forma voluntaria del plazo para paliar esos da√Īos a la agricultura, que casi nunca superaba el mes, lo que hac√≠a inviable un control eficaz y, sobre todo, mirando a un corto, medio plazo para la especie que multiplicaba r√°pidamente su poblaci√≥n.

Total, que nos encontrábamos con un problema cada vez más constante en nuestros cultivos, cuando una o varias piaras decidían ocupar nuestro coto y levantaban sembrados, árboles, praderas y se zampaban todos los nidos, todos los vivares que encontraban a su paso. Por ello, muchos cotos de caza menor daban ganchos al final de temporada para molestar a los suidos de sus montes, procurando que dejasen sus zonas perdiceras un tanto tranquilas.

Pero la poblaci√≥n de cochinos no se ha disparado solamente en la √©poca de la pandemia. Ya lo estaba antes en muchas comarcas, que se denominaron con un criterio que no se pod√≠a declarar de otra manera como ¬ęde emergencia¬Ľ, con el fin de intentar reducir algo que, ya se predijo muchos a√Īos atr√°s, pero no se dese√≥ escuchar.

Ahora se ha pasado de restricciones, de desconfianzas por parte de la Administraci√≥n de anta√Īo con el colectivo cazador, tal vez porque no nos hemos sabido explicar, no hemos sabido actuar en un escenario que todos culpan al que es una parte importante de la soluci√≥n. Pero todo esto es agua pasada que conviene dejar atr√°s, pero no olvidar, no perder la referencia a esos errores, con el √ļnico fin de tomarlos como una lecci√≥n de aprendizaje de presente y futuro para las actuaciones en materia de caza, en materia de control de poblaciones que, al parecer, es en esto √ļltimo en lo que nos basamos en el argumentario principal para poder practicar nuestra afici√≥n.

Los cazadores, ¬Ņculpables de los da√Īos por sobrepoblaciones?

Con los conejos pas√≥ muy parecido y algunos recordar√°n cuando se prohibi√≥ la caza con hur√≥n, ¬°c√≥mo se la persigui√≥ sin piedad! Volvemos a la memoria de pez, no hace tanto tiempo de ello cuando se la autoriz√≥ con pinzas utilizando una palabreja muy elaborada, denominada ¬ęexcepcionalidad¬Ľ acompa√Īada siempre de un permiso especial.

Aquellos momentos de ralentizaci√≥n fueron vitales, para haber frenado la expansi√≥n de los lagomorfos que ya augur√© hace much√≠simos a√Īos con aquellas im√°genes de cientos de ellos en los taludes de los puentes de las autov√≠as. No, si tontos no fueron, encontraron su h√°bitat perfecto para iniciar su colonizaci√≥n sin depredadores que les inquietaran.

Una vez m√°s no se comprendi√≥, se despreci√≥ al colectivo cazador. Precisamente, a unos que, si algo ten√≠an, y mucho, era una condici√≥n de humildes. Una pr√°ctica ancestral que se aparc√≥ de lado por presiones de algunos que, como dec√≠a la canci√≥n del grupo Rev√≥lver titulada Odio, en la que dec√≠a con claridad: ¬ę‚Ķque no le gustaban que humillaran a los toros ni la caza con hur√≥n‚Ķ¬Ľ.

Y, de repetirla una y otra vez, fue calando en el pueblo, ignorante de lo valiosa y necesaria de esta modalidad para rebajar poblaciones en muchos lugares donde ya empezaban los da√Īos abundantes en la agricultura. Pero los falsos ecologistas ganaron una batalla en lo legal, pero nadie ha querido recordarles como culpables en gran medida de los desequilibrios de poblaci√≥n que se han producido desde que se prohibi√≥ y posteriormente se permiti√≥ el uso de este must√©lido en los miles de madrigueras que se excavaron en muy pocos a√Īos y, que a d√≠a de hoy, son ocupadas y ocupadas por millones de conejos a los que es casi imposible controlar.

Considero muy interesante recordar cómo fueron los acontecimientos y tal vez, si se hubiera seguido con la caza libre con hurón, esas poblaciones conejiles no habrían dado tanta guerra al agricultor y al cazador.

Adem√°s, m√°s de un agricultor oportunista, vio el cielo abierto a ganar un dinero f√°cil culpando de los da√Īos al arrendador del coto, que seg√ļn aquellos tiempos era el responsable de la caza y de sus perjuicios en las cosechas. Tampoco debo dejar en el olvido al sufrimiento de estos cuando las amenazas pasaban al juzgado y se les condenaba a unas indemnizaciones abusivas, debiendo responder con muchas pesetas los de siempre, y eso no fue justo. Por todo ello, recomiendo poner en los presentes y futuros contratos de arrendamiento que ¬ęse har√° lo posible por paliar los da√Īos¬Ľ de los animales en las cosechas, ¬ędependiendo de los permisos de la Administraci√≥n¬Ľ y que no seremos ¬ęnunca responsables de los mismos¬Ľ.

Creo que se ha abusado mucho del colectivo cinegético, se pensó que les sobraba el dinero, que era una afición de ricos, cuando la realidad no ha sido así.

A d√≠a de hoy alguna ley de alg√ļn reglamento de caza sigue haciendo responsables de los da√Īos a los titulares de los cotos de caza, lo que va a provocar, si no se rectifica, el plante y la renuncia a muchos de los mismos por parte de gente que de forma colaboradora y comprensiva no puede asumir esa responsabilidad. Creo que las palabras que mejor definen a ese reglamento que se pretende imponer es desconocimiento, temeridad e irresponsabilidad, entre otras.

Espero y deseo que se corrijan todas aquellas normas que se alejan de la realidad de lo que sucede en el campo, quiero pensar que se elaboraron con desconocimiento y no de forma premeditada, porque, de ser así, las consecuencias en la naturaleza, en el futuro de la agricultura, podrían ser mucho más palpables. Vamos, que la guerra que algunos pretenden establecer entre agricultores y cazadores no se debe, no se puede producir, aunque me da que a algunos les vendría bien. Recuerden aquello de a río revuelto…

No caigamos en m√°s errores, ya que siempre fuimos los grandes aliados de los agricultores. Formamos una pi√Īa que algunos se empe√Īan en romper, pero no lo conseguir√°n.

Os deseo unos felices d√≠as de caza de conejos con vuestros perros, una preciosa media veda, aunque estar√° un tanto triste por el empe√Īo, por la negativa de los intereses de algunos que la t√≥rtola no se cace en Espa√Īa.

Me viene a la mente el recuerdo de una preciosa especie llamada urogallo, que se prohibi√≥ su caza hace cuarenta a√Īos. Como consecuencia de ello, su poblaci√≥n en tan largo per√≠odo de tiempo no solo no ha aumentado, sino que ha se ha reducido a la mitad. Y ahora digo: ¬Ņqui√©n ha sido el culpable? ¬°La caza, desde luego, no! ¬ŅQui√©n y c√≥mo se gestionaron sus poblaciones? ¬°Pues eso!

Cristóbal de Gregorio

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

RESPONSABLEEdiciones Trofeo S. L - CIF B86731221 - Ediciones Trofeo
CONTACTOC/Musgo n¬ļ 2 Edificio Europa II-1D . 28023, Madrid (Madrid), Espa√Īa
Tel. 91 805 35 52 - Email: administracion@trofeocaza.com
Puede ponerse en contacto con nuestro Delegado de Protección de Datos en el
email rgpd@auratechlegal.es
FINALIDADESGestión de las solicitudes de suscripción recibidas a través de nuestra página web, envío de
comunicaciones comerciales, promocionales y de información de nuestros productos y/o servicios .
LEGITIMACION Consentimiento explícito del interesado ; Existencia de una relación contractual con el interesado
mediante contrato o precontrato
CONSERVACI√ďNGesti√≥n clientes : Durante un plazo de 5 a√Īos a partir de la √ļltima con{rmaci√≥n de inter√©s. Los datos
personales proporcionados se conservarán durante los plazos previstos por la legislación mercantil
respecto a la prescripción de responsabilidades, mientras no se solicite su supresión por el interesado
y ésta proceda, y mientras sean necesarios -incluyendo la necesidad de conservarlos durante los
plazos de prescripción aplicables-o pertinentes para la {nalidad para la cual hubieran sido recabados
o registrados
DESTINATARIOSGestión clientes Ecommerce (suscripciones): Administración Tributaria ; Bancos, cajas de ahorros y
cajas rurales
Gestión clientes: Administración Tributaria ; Bancos, cajas de ahorros y cajas rurales ; Administración
p√ļblica con competencia en la materia
TRANSFERENCIAS INTERNACIONALESNo realizamos transferencias internacionales de sus datos
PROCEDENCIASuscriptores a la revista: El propio interesado o su representante legal . La vía principal de
suscripción son los formularios de nuestra página web.
DERECHOSUsted tiene derecho acceder a sus datos, recti{carlos, suprimirlos, limitar u oponerse a su tratamiento,
a su portabilidad, a no ser objeto de decisiones automatizadas, a retirar su consentimiento y a
presentar reclamaciones ante la Autoridad de Control (Agencia Espa√Īola de Protecci√≥n de Datos).
Más información en nuestra https://www.trofeocaza.com/politica-de-privacidad/ o
rgpd@auratechlegal.es

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.