4 importantes cosas que tienes que saber sobre las garrapatas
13 febrero, 2018 Trofeocaza . 1602 Visualizaciones

Veterinaria

4 importantes cosas que tienes que saber sobre las garrapatas

Las garrapatas han prosperado en las últimas décadas de forma alarmante gracias al cambio climático, ocasionando importantes pérdidas económicas y transmitiendo peligrosas enfermedades al hombre como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, enfermedad de Lyme, encefalitis vírica, la anaplasmosis granulocítica humana y un largo etcétera. El cazador se encuentra en el centro de la diana del riesgo como colectivo.

¿QUÉ SON LAS GARRAPATAS?

Las garrapatas son artrópodos que a lo largo de su ciclo de vida pasan por diferentes estados: huevo, larva, ninfa y adulto.

Se agrupan en dos grandes familias:

-Garrapatas blandas (argásidos), que son poco abundantes y presentan una cutícula externa flexible.

-Garrapatas duras (ixódidos), que poseen un escudo dorsal quitinoso y es la familia más numerosa y con mayor importancia médica y veterinaria.

Existe una tercera familia (Nuttalliellidae), compuesta por una única especie conocida.

Las garrapatas son ectoparásitos hematófagos obligados, es decir, que necesitan alimentarse de la sangre de sus hospedadores, proceso durante el cual pueden transmitir distintos patógenos que causan graves enfermedades.

La picadura de las garrapatas es normalmente indolora y se quedan fijadas a su hospedador firmemente, alimentándose durante largos periodos. Pueden parasitar a una gran variedad de especies animales en diferentes tipos de hábitats.

Su actividad tiene un importante carácter estacional, dependiendo de la temperatura y la humedad relativa principalmente, ya que son muy sensibles a la desecación, y la mayor parte de su vida la pasan fuera de su hospedador, refugiados en el suelo, en la vegetación o en las madrigueras o nidos de los hospedadores.

El impacto económico ocasionado por las garrapatas en el sector ganadero y cinegético, sectores de gran relevancia en España, es de gran importancia. Además, la máxima transcendencia de estos ectoparásitos es por ser vectores de agentes infecciosos (protozoos, virus, bacterias y hongos) para el ser humano y los animales.

Los científicos de nuestro grupo de Sanidad y Biotecnología del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC, CSIC-UCLM-JCCM), en colaboración con otras instituciones de dentro y fuera de España, han abordado esta problemática desde diversas perspectivas.

Gracias a estudios realizados por nuestro equipo, se ha detectado la existencia de determinados patógenos en garrapatas recogidas en Castilla-La Mancha, así como en otras regiones de España y del mundo. Por ejemplo, en 40 áreas de interés seleccionadas de CLM, el 18 % de las garrapatas capturadas resultaron infectadas con rickettsias, identificando mediante secuenciación especies pertenecientes al grupo de las fiebres manchadas, de gran interés por su patogenia en humanos.

mapa-garrapatas

Mapa de distribución de las garrapatas en España y especies más frecuentes en ciervo y jabalí

Gracias a sus hospedadores, las garrapatas pueden diseminarse fácilmente debido a que permanecen fijadas sobre ellos durante un tiempo, por lo que pueden ser llevadas a distintos lugares por su hospedador.

Después de alimentarse durante varios días, se desprenden del hospedador y caen al suelo en un nuevo lugar; allí mudan y se reproducen, pudiendo alimentarse nuevamente sobre hospedadores de la zona y generar una nueva población de garrapatas; todo ello influiría en la dinámica de las enfermedades que transmiten y en el riesgo de incursión de patógenos nuevos en zonas en las que anteriormente no se encontraban, como podría ser el ejemplo de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo recientemente identificada en España por vez primera.

En general, el hombre es un hospedador accidental. Los humanos son infectados al entrar en zonas donde habitan las garrapatas y contactar con ellas. Además, la garrapata infectada no siempre transmite el patógeno, existiendo distintos factores que influyen en esta transmisión; por ejemplo, algunos patógenos requieren que la garrapata esté fijada más de un día a su hospedador para que se lleve a cabo dicha transmisión.

FIEBRE HEMORRÁGICA DE CRIMEA-CONGO, QUÉ ES Y MEDIDAS A TOMAR

La fiebre hemorrágica de Crimea–Congo está causada por un virus (CCHFv, por sus siglas en inglés) que pertenece a la familia Bunyaviridae que provoca dicha enfermedad zoonoótica (transmisible al hombre) en muchos países de Asia, África, Oriente Medio y parte de Europa.

La distribución del virus se corresponde con la de su principal vector (que no el único), que son garrapatas del género Hyalomma. La dispersión de garrapatas infectadas hacia zonas nuevas, previamente no afectadas, favorece que el virus se propague.

Estas garrapatas infestan a una amplia variedad de especies de fauna silvestre como ciervos, corzos y liebres, así como especies pecuarias como cabras, ovejas y vacas. El virus circula en un ciclo de garrapata-vertebrado-garrapata, pero también puede transmitirse entre garrapatas. Contrariamente a lo que ocurre en los animales, las infecciones en personas pueden resultar graves. El contagio de la infección puede ser debido al contacto con animales o personas infectados, además de por la picadura de garrapatas infectadas.

Para la vigilancia y el control de CCHFv parece primordial identificar las zonas con presencia del virus, a fin de programar las medidas de salud pública adecuadas. En las zonas de riesgo convendrá monitorizar, tanto en los hospedadores como en los vectores, sus poblaciones y el contacto con CCHFv.

Actuaciones por parte del cazador: Evitar las picaduras de garrapata utilizando perneras, mangas largas y botas altas, y usar repelentes y realizar una revisión exhaustiva del cuerpo tras la jornada de campo. Si se descubre una garrapata ya fijada, retirarla con cuidado sujetándola con unas pinzas por su ‘cabeza’ (capítulo o gnatosoma) y extraerla tirando hacia atrás. Acudir al médico en caso de fiebre u otros síntomas tras una picadura.

Es conveniente guardar la garrapata congelada para su identificación y la eventual detección de patógenos transmisibles. Es recomendable usar collares repelentes apropiados en los perros de caza y tratar con acaricidas las perreras de las rehalas.

En el coto, evitar los tratamientos ambientales con acaricidas por su escasa eficacia y por sus efectos nocivos sobre el medio ambiente.

CICLO VITAL DE LA GARRAPATA

Las enfermedades transmitidas por garrapatas son actualmente más frecuentes que en décadas anteriores. El cambio climático, que ha favorecido la difusión de especies de garrapatas propias de climas templados y tropicales, el aumento de las poblaciones de determinados animales silvestres, o el incremento de la utilización del medio para actividades recreativas tienen como consecuencia que esté aumentando el número de patógenos (tanto nuevos como re-emergentes) transmitidos por garrapatas.

Entre las enfermedades transmitidas por garrapatas que afectan a las personas cabe resaltar la enfermedad de Lyme, causada por la espiroqueta Borrelia burgdorferi, siendo esta la principal enfermedad transmitida por garrapatas en Estados Unidos y en Europa. La denominada encefalitis vírica, transmitida por garrapatas, es otra enfermedad de carácter grave, distribuida ampliamente por Europa y Asia, que afecta principalmente a personas que están en contacto con la naturaleza (granjeros, cazadores, veterinarios, montañeros…), habiéndose observado un incremento de su incidencia en la última década.

Existen otras muchas enfermedades transmitidas por garrapatas que podríamos destacar, como pueden ser el louping ill, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (con el primer caso descrito en España recientemente), distintas rickettsiosis, la fiebre Q, la anaplasmosis granulocítica humana, y un largo etc.

diagrama-ciclo-vida-garrapatas

Diagrama del ciclo vital de las garrapatas

EVOLUCIÓN DE LAS GARRAPATAS

Las interacciones entre garrapatas, hospedadores y patógenos han evolucionado causando adaptaciones genéticas muy complejas en los tres participantes. La evolución conjunta a lo largo del tiempo ha logrado que las garrapatas y los patógenos que transmiten se beneficien mutuamente para mantener su capacidad de infección y transmisión a los animales y al hombre.

Para poder comprender la evolución conjunta sufrida entre garrapatas y patógenos, y así facilitar el desarrollo de medidas para su control, es necesario entender la genética de la garrapata. En este contexto, científicos de nuestro grupo han participado en un proyecto internacional que concluyó en 2016 tras diez años de trabajo y que ha logrado describir el primer genoma de una garrapata, en concreto Ixodes scapularis, transmisora de patógenos que causan enfermedades en humanos.

Este es el primer y único genoma ensamblado de garrapata disponible hasta la fecha, y constituye una valiosa referencia para los análisis de genómica comparativa y otras tecnologías –ómicas (tecnologías de análisis a gran escala, como la genómica, la transcriptómica, la proteómica, y la metabolómica (entre otras), que proporciona información detallada sobre los procesos parasitarios únicos de las garrapatas–.

Garrapatas-macho-y-hembra

Diferencia entre el macho (arriba) y la hembra, en este caso de la especie Dermacentor reticulatus.

Este hecho supone un punto de inflexión en la investigación sobre garrapatas, con importantes implicaciones para la investigación futura ya que los resultados obtenidos contribuyen enormemente a la mejora de nuestra comprensión de la biología de las garrapatas y permitirán el avance en la investigación sobre las interacciones hospedador-garrapata-patógeno para desarrollar medidas eficaces y respetuosas del medio ambiente, con el fin de controlar las garrapatas y los muchos patógenos y parásitos que transmiten.

La integración mediante la bioinformática de los datos obtenidos con la aplicación de estas tecnologías mediante un enfoque holístico (no reduccionista) de biología de sistemas ha permitido a nuestro grupo realizar análisis basado en las redes de interacción entre las distintas moléculas que se aplica para describir la complejidad y funcionalidad de las interacciones garrapata-patógeno-hospedador, y el descubrimiento de nuevas dianas para la prevención y el control de enfermedades infecciosas.

A modo de ejemplos, gracias a la aplicación de estas tecnologías en células de garrapatas infectadas con A. phagocytophilum se ha conseguido averiguar que, al principio de la infección, el patógeno se beneficia de la maquinaria de respuesta de la garrapata para establecerse y multiplicarse en su interior; pero, además, las garrapatas infectadas también se benefician aumentando su supervivencia, y de este modo los patógenos consiguen garantizar su transmisión.

En otro importante estudio se ha descubierto que la respuesta a la infección depende del tejido infectado y refleja el ciclo de vida del patógeno en el interior de la garrapata. Así, el patógeno controla el metabolismo y limita la respuesta inmune en el intestino de la garrapata, donde este se está multiplicando de manera más acusada que en las glándulas salivares, en las que el patógeno ya no se divide, sino que está en su forma más infectiva, preparado para transmitirse tras la picadura de la garrapata sobre el hospedador.

Además, estudios recientes del grupo indican que A. phagocytophilum ha desarrollado mecanismos moleculares comunes para establecer la infección en las garrapatas y en los hospedadores vertebrados como resultado de la adaptación de esta bacteria a un gran número de especies de garrapatas y de hospedadores de acogida.

Estas estrategias incluyen, pero no se limitan a: la remodelación del citoesqueleto, la inhibición de la apoptosis de las células, la manipulación del metabolismo y de la respuesta inmune para favorecer la infección y multiplicación del patógeno.

El descubrimiento de estos mecanismos comunes proporciona evidencias de que podría desarrollarse una estrategia conjunta para el control de la infección por el patógeno y su transmisión por garrapatas.

objetivo-garrapatasOBJETIVO FINAL

Estos avances producidos se traducen dentro de un contexto de medicina traslacional, en el aumento de las posibilidades para desarrollar tanto nuevos marcadores de diagnóstico como medidas más eficaces para el control de las garrapatas y los patógenos que transmiten.

DIAGNÓSTICO

En la mayoría de las enfermedades transmitidas, debido a la gran variedad de signos clínicos que pueden aparecer, es necesario confirmar la presencia del patógeno en los fluidos (principalmente sangre) o tejidos del hospedador infectado o la garrapata mediante diferentes técnicas analíticas.

MEDIDAS DE CONTROL

Las garrapatas son difíciles de controlar porque tienen pocos enemigos naturales. Los métodos tradicionales para su control, basados en el uso de acaricidas químicos, han demostrado tener una eficacia limitada.

Además han surgido problemas derivados de su uso, como son la aparición de garrapatas resistentes a los acaricidas y la contaminación del medio ambiente y de productos de origen animal con residuos de los mismos.

Estos hechos, junto al elevado coste que supone el desarrollo de nuevos acaricidas, han fomentado la búsqueda de métodos alternativos para el control de las garrapatas y, por ende, de los patógenos que pueden transmitir.

Uno de los métodos propuestos para reducir el uso de acaricidas ha sido el desarrollo de programas de control integrado que incluyen la gestión del hábitat, la selección genética de hospedadores con mayor resistencia a las garrapatas y la aplicación de vacunas para el control de las poblaciones de garrapatas y su capacidad vectorial para la transmisión de patógenos.

En este sentido, nuestro grupo está investigando para la identificación mediante vacunómica (vaccinomics) de los antígenos protectores más probables para ser utilizados como vacunas.

REFERENCIAS

  • Ayllón N., Villar M., Galindo R.C., Kocan K.M., Šíma R., López J.A., et al. «Systems Biology of Tissue-Specific Response to Anaplasma phagocytophilum Reveals Differentiated Apoptosis in the Tick Vector Ixodes scapularis». PLoS Genet, 2015; 11(3):e1005120.
  • Balseiro A., Royo L.J., Martínez C.P., Fernández de Mera I.G., Höfle Ú., Polledo L., Marreros N., Casais R., Marín J.F. «Louping ill in goats, Spain, 2011». Emerg Infect Dis. 2012;18:976-978.
  • De la Fuente J., Estrada Peña A., Venzal J.M., Kocan K.M., Sonenshine D.E. «Overview: Ticks as vectors of pathogens that cause disease in humans and animals». Front Biosci. 2008; 13:6938-46.
  • De la Fuente J. y Contreras M. «Tick vaccines: current status and future directions», Expert Review of Vaccines. 2015; 14: 1367-1376.
  • De la Fuente J., Estrada-Peña A., Cabezas-Cruz A., Kocan K.M. «Anaplasma phagocytophilum Uses Common Strategies for Infection of Ticks and Vertebrate Hosts». Trends Microbiol. 2016a; 24:173-80.
  • De la Fuente J., Villar M., Cabezas-Cruz A., Estrada-Peña A., Ayllón N., Alberdi P. «Tick-Host-Pathogen Interactions: Conflict and Cooperation». PLoS Pathog. 2016b; 12:e1005488.
  • Estrada-Peña A., Martínez Avilés M., Muñoz Reoyo M.J. «A Population Model to Describe the Distribution and Seasonal Dynamics of the Tick Hyalomma marginatum in the Mediterranean Basin». Transbound Emerg Dis. 2011; 58:213–223.
  • Estrada-Peña A., Ruiz-Fons F., Acevedo P., Gortázar C., de la Fuente J. «Factors driving the circulation and possible expansion of Crimean-Congo haemorrhagic fever virus in the western Palearctic». J Appl Microbiol. 2013; 114:278-86.
  • Fernández de Mera I.G., Ruiz-Fons F., de la Fuente, G., Mangold A.J., Gortázar C, de la Fuente J. «Spotted fever group rickettsiae in questing ticks, central Spain». Emerg Infect Dis. 2013; 19:1163-1164.
  • Gulia-Nuss, M. y col. «Genomic insights into the Ixodes scapularis tick vector of Lyme disease». Nat Commun. 2016; 7:10507
  • Márquez-Jiménez F.J., Hidalgo-Pontiveros A., Contreras-Chova F., Rodríguez-Liébana J.J., Muniain-Ezcurra M.A. «Ticks (Acarina: Ixodidae) as vectors and reservoirs of pathogen microorganisms in Spain». Enferm Infecc Microbiol Clin. 2005; 23:94-102.
  • OIE, Organización Mundial de Sanidad Animal. Manual de las Pruebas de Diagnóstico y las Vacunas para los Animales Terrestres, 2014; Cap 2.1.3B.
  • Ruiz-Fons F., Fernández-de-Mera I.G., Acevedo P., Gortázar C., de la Fuente J. «Factors Driving the Abundance of Ixodes ricinus Ticks and the Prevalence of Zoonotic I. ricinus-Borne Pathogens in Natural Foci». Appl Environ Microbiol. 2012; 78:2669–2676.
  • Ruiz-Fons F., Acevedo P., Sobrino R., Vicente J., Fierro Y., Fernández-de-Mera I.G. «Sex-biased differences in the effects of host individual, host population and environmental traits driving tick parasitism in red deer». Front Cell Infect Microbiol. 2013; 3: 23.
  • Villar M., Ayllón N., Alberdi P., Moreno A., Moreno M., Tobes R., Mateos-Hernández L., Weisheit S., Bell-Sakyi L., de la Fuente J. «Integrated Metabolomics, Transcriptomics and Proteomics Identifies Metabolic Pathways Affected by Anaplasma phagocytophilum Infection in Tick Cells». Mol Cell Proteomics. 2015;14:3154-72

Margarita Villar, Isabel G. Fernández de Mera, Marinela Contreras, Pelayo Acevedo, Francisco Ruiz-Fons, Nieves Ayllón, Lourdes Mateos-Hernández, Pilar Alberdi, Angélica Hernández-Jarguin, Vladimir López, Sandra Díaz-Sánchez, Christian Gortázar y José de la Fuente.

Sanidad y Biotecnología (SaBio)
Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC, CSIC-UCLM-JCCM)

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.