Las 4 lesiones más frecuentes en las almohadillas de los perros de caza
30 octubre, 2018 Trofeocaza . 3639 Visualizaciones

Veterinaria

Las 4 lesiones más frecuentes en las almohadillas de los perros de caza

Por estar expuestas constantemente a golpes, cortes y desgate, las lesiones en las almohadillas son muy frecuentes en los perros de caza debido a la actividad que realizan y el entorno donde se lleva a cabo.

Además, es una zona especialmente sensible del animal, y si se daña el perro no puede correr, incluso caminar. Un perro que no pueda moverse no va a servir de mucho en el campo.

LA ANATOMÍA 

La almohadilla es una parte modificada y muy especial de la piel. Esta modificación va encaminada a que cumplan dos funciones principales:

  1. La de amortiguar y absorber los golpes al caminar y correr.
  2. La otra es la de resistir la abrasión del constante contacto y erosión de las patas contra el suelo.

Para ello los estratos superficiales de la piel de esta zona se han engrosado, se han hecho más duros y pigmentados, dando lugar a lo que conocemos como almohadillas o pulpejos.

También es interesante destacar las zonas entre las almohadillas, los espacios que denominamos interdigitales, ya que están formados por una piel con unas características únicas en el perro.

Esta piel está llena de glándulas sudoríparas, la única zona del perro (junto con la piel del hocico) donde existen este tipo de glándulas. Por decirlo de una forma sencilla y directa, los perros no sudan, eliminan el calor a través del jadeo, excepto entre los dedos, donde sí pueden sudar.

Esto tiene importancia a la hora de planear los vendajes cuando curamos una lesión en una pata.

LAS LESIONES EN LAS ALMOHADILLAS DE LOS PERROS DE CAZA

Son varias las lesiones que se pueden dar en las almohadillas de los perros de campo, siendo las más frecuentes:

  • lesiones-en-almohadillas-corteTraumatismos: sin duda es la causa más habitual de lesiones en los perros de trabajo. Pueden ser de diferentes tipos, pero de nuevo los más comunes son los cortes, algo con lo que los veterinarios tenemos que lidiar a diario. A veces pueden ser profundos y sangrantes, y en alguna ocasión he llegado a ver que seccionaban tendones de esta zona.

Se suelen producir al pisar algún elemento punzante, como una chapa o cristal.

Son más frecuentes cuando el suelo está muy húmedo o hay nieve, porque las almohadillas se vuelven más blandas.

  • Erosiones: también muy frecuentes en los perros de trabajo, y se producen por un desgaste del estrato superficial córneo de la almohadilla. Como indicaba al principio, este estrato es la ‘suela’ de la pata, la que entra en contacto con el suelo.

lesiones-en-almohadillas-heridaSi se utiliza mucho, o el suelo es muy abrasivo, estas suelas se desgastan.

Al contrario que los cortes, se dan con más frecuencia con suelos muy secos, duros y con piedras, especialmente cuando hace calor.

  • Quemaduras: menos frecuentes que otro tipo de lesiones, aunque se pueden producir por calor (al caminar en asfalto caliente, por ejemplo) o por frío (al caminar sobre hielo a muy bajas temperaturas). Pueden ser lesiones complicadas de curar que llevarán tiempo.
  • Grietas: también poco frecuentes pero conviene revisar su origen, ya que enfermedades muy graves, como el moquillo, pueden estar detrás de esta sintomatología. Por supuesto hay que corregir el origen, pero la vaselina suele ayudar a mejorar estas fisuras.
    Tratamientos

Nos centraremos en los traumatismos y las erosiones, ya que, con mucha diferencia, son los más comunes.

El tratamiento suele ser sencillo pero requiere paciencia, ya que, como indicaba al principio, la almohadilla es un tejido grueso y duro, que tarda en renovarse.

Como primera medida, se debe lavar la herida con agua y jabón para arrastrar la suciedad y los granos de arena que se suelen alojar en estas heridas en contacto directo con el suelo.

Si el jabón es desinfectante, mucho mejor.

Después es conveniente aplicar una pomada o un gel con antibiótico, y proteger la herida durante unos días. También ayuda mucho aplicar pomadas con cicatrizantes, como la centella asiática (pomada como Blastoestimulina, de humana; o Ado Film de veterinaria, por ejemplo) que acelera sensiblemente el tiempo de cicatrización.

Es conveniente vendar las heridas, porque crea el ambiente idóneo para la formación del nuevo tejido (un tejido muy delicado y que se daña con facilidad), que tiene como objetivo rellenar la herida y cicatrizarla. Pero el vendaje tiene la desventaja que ‘recuece’ la herida.

lesiones-en-almohadillas-vendaje

Como indicaba, el perro ‘suda’ por las patas, por lo que los vendajes se deben cambiar con frecuencia y se deben sustituir por un calcetín –por ejemplo– en cuanto se pueda. El calcetín tiene la ventaja de que permite la transpiración, pero sigue manteniendo la herida protegida de la suciedad.

Las erosiones por desgaste son también muy frecuentes. Recuerdo que solía pasar una semana completa en Ávila, en pleno invierno, cazando con mis teckels. Nos dedicábamos a cazar todo el día, de sol a sol, durante 7 días seguidos.

lesiones-en-almohadillas-desgastadas

Almohadillas muy deterioradas

Con lo activos que son estos perros pequeños, a los pocos días habían desgastado las almohadillas y estaban tan cojos que apenas podían caminar. Pero había que seguir cazando, por lo que tenía que recurrir a un sistema que me enseñó un pastor. Vendaba las patas con varias capas, primero gasas, vendaje cohesivo y por último un fuerte vendaje de cinta aislante o cinta americana.

Esto permitía a los perros seguir cazando sin dolor, y si cada cierto tiempo reforzaba la cinta, el vendaje aguantaba todo el día. Algo similar se puede hacer con los cortes, y también suele funcionar.

lesiones-en-almohadillas-vendaje2El vendaje con cinta americana permitía a los perros seguir cazando, pero además había que curar las heridas de forma eficaz.

De nuevo se puede utilizar un antiguo sistema que sigue funcionando muy bien, la salmuera.

Una salmuera es una dilución de sal hasta su saturación, es decir, hasta que no se pueda diluir más.

En una salmuera, que conviene realizar con agua templada, nunca muy caliente, se introduce la pata del perro y se deja allí durante un tiempo.

La salmuera tiene varias propiedades muy interesantes: es un desinfectante natural, ayuda a la cicatrización y endurece las almohadillas.

Juan J. García Estévez

Veterinario

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